El soundtrack importa tanto como el argumento.

Las últimas dos semanas, la vida a través de mis amigos me ha hecho voltear a ver en mi misma cosas que parecían superadas. No le tengo miedo a la muerte, la conozco de frente y llevamos muchos años coqueteandonos la una a la otra. El conocerla, el saber cerca a la calaca me ha hecho aventarme a experiencias nada convencionales en todos los sentidos.  A final de cuentas la vida humana es un como un mandala, hermosa pero perenne. En un segundo 70, 80, o 90 años de existencia se terminan exactamente igual que cuando pasas la mano sobre un mandala hecho de gis o acerrín.

Estamos aquí para tener una serie de experiencias y aprender a superarlas. Me divierte mucho la gente que cree que va encontrar todas las respuestas en un sistema, en una religión, o en un libro. Nahhh,  la comprensión humana de lo “divino” es mucho más simple y oscuro, se trata de conocernos a nosotros mismos,  en tomar decisiones y asumir las consecuencias.

Hay quienes nunca son capaces de tomar una decisión  y van por la vida culpando al pasado y a todo aquel que se cruza en su vida por esas decisiones que toman. Y además no solo los culpan si no que van por ahí pensando siempre en lo que habría pasado si hubieran tomado otro camino.

La muerte… ¿Cómo cambia el sentido del camino que elegimos no? Fui una niña muy enfermiza, insisto la he sentido de visita tantas veces que no me da miedo, solo me hace girar drásticamente mi camino de vez en cuando. Por que si bien no le tengo miedo a ella, si al tiempo, a veces siento pánico de que no tener tiempo para vivir todas las experiencias que quiero.

Parte vital en mi, es la música. Yo sin música electrónica francamente no puedo vivir. No soporto un solo día sin que me acompañe un buen soundtrack.  Necesito que los beats acompañen mi vida, y si, también mis decisiones.   Las rolas que escuchas hablan igual o más de quién eres como tus acciones.

He visto como grandes talentos, no solo tienen en común un historial cultural, o de vida similar, suele pasar que las mentes más divertidas y sabrosas también tienen una serie de gustos musicales que dices ¡Ay guey!.  Parte de la historia que dejas en el mundo tiene mucho que ver con la música que te hace vibrar la sangre en las venas. ¿Por qué? Es bien simple, igual que el resto del universo somos también vibración y nos atraen las vibraciones similares a nosotros.

Yo, personalmente, soy de de ese tipo de malas personas que juzga por el tipo de música que escuchas.  Por ejemplo, si escuchas la mayor parte de tu tiempo cosas espantosas, simples y de fácil venta, dudo mucho que tengas un amplio bagaje cultural, puede que tengas una serie de prejuicios babosos, y nunca hayas salido a explorar más allá de tu mundo nada más porque todos te dicen que no es correcto.

¿Qué crees que dice de ti la música que escuchas? ¿Qué te dice de ti a ti mismo?  Igual que una pelicula el soundtrack de nuestras vidas puede arruinar o ensalzar el peso de nuestras palabras, acciones y de lo que de verdad importa en esta vida.

Decisiones, valores, gustos, todo cuenta cuando vamos haciendo nuestro mandala personal, y cuando lo hagas, por el amor de del Dios en el que creas, acompañalo de la mejor música  que puedas, no solo esa que solo sirve como ruido de fondo.

De lo ligth a lo de verdad

No sé a ustedes, pero yo que soy bien víbora y me gusta mover el cascabel de mi cola mientras destilo veneno, he visto desde el boom del social media otro tipo de ligth, de repente los ñoños que amabamos cualquiera de nuestras nerdeces, y por ende las conociamos de pe a pa dejamos de ser los raritos de internet para ser los famosos -no famosos.

Es decir algunos supieron dar el brinco del blog, a los medios tradicionales, claro que en el inter, comenzaron a salir los “gurus”, una raza que según ellos son la reata, la ñonga más grande del universo que aparecieron de la nada con las tablas de la verdad -según ellos- acerca de cómo se tenía que manejar Internet.

De las primeras generaciones de bloggeros, unos se perdieron en la nube de la fama y otros más decidieron que era más divertido escribir en “face”, que en sus blogs que quedaron abandonados como otra etapa de sus vidas, dejando un vacío bien aprovechado por el wannabe nerd, el wanna be guru, y demás chingaderas de especies que quieren ser en lugar de ser. Porque no son ni verga.

La blogosfera -chale me sentí ruca ya nadie le dice así- paso de ser un nutrido ecosistema de historias y experiencias de vida, a  llenarse de posts que escribe banda que no tiene ni puta idea de lo qué está hablando. Un día, las agencias de publicidad se dieron cuenta que había un campo que no habían explotado, ese el del mundo digital, tons agarraron sus modelos arcaicos y tratan aún  de ponerlos a funcionar en esta bonita viña del señor llamada Internet.

El problema es que muchos de ellos, son wannabes, es decir, somos pero no. En esa parte de la jungla humana, hay muchos que quisieron ser pero no tuvieron lo necesario para ser. Djs que no se supieron mover para crear una carrera, escritores que no han escrito más que copys,.. no digo que no haya publicistas de corazón, y esos generalmente son los que hacen las campañas más exitosas.

Ahhh no sé, creo que se les olvidó algo muy importante, esto es un juego de seducción y normalmente para saber seducir tienes que ser muy consciente de lo que tienes para saber o inventar formas de usarlo.  Un diplomado, una maestría o un doctorado de una universidad cara, no te ayudan a sentir, y esa es la mayor bronca de la imitación de cultura del soy y no soy. Del le pongo splenda a mi café descafeínado en lugar de ponerle azúcar a mi café recién tostado. Del leo a Pablo Cohelo porque Buda se me hace muy complicado.

Si quieren seducir para empezar hay que conocer muy bien, qué y quién eres.  Y todo este choro mareador viene a raíz del nuevo vídeo Erick -eres mi perdición- Morillo  Harry Cho Cho Romero y la poderosa voz de Shawnee Taylor.

Es qué eso es muy mainstream goey.

Sí hay algo que me ha repateado el hígado desde hace no mucho es el hipster wannabe. Ese que entre 2003 y 2008 consumía exactamente los mismos productos que yo -musicalmente hablando- pero que no encajaban del todo en la tribu del mainstream. Con el tiempo construyeron su ghetto intelectual de izquierda progresista wannabe en la Condesa y la Roma. En dónde es muy fácil escuchar en cualquier esquina cosas como:

Güey es que estoy haciendo un documental sobre los djs que tocan con serato vs los que tocan con vinyl, pero obvio independiente.

Es qué a mi también me gusta Tiësto, pero  no se lo digas a nadie, que oso.

Es qué soy productor techno, ayer me bajé de torrents Pro tools para masterizar.

Soy publicista de día, pero los fines de semana soy dj en el antro qué está enfrente de mi casa.

Sí, voy al Corona Capital, claro. Obvi hay que estar ahí. ¿Qué quién toca eso es lo de menos?

Es qué soy bien geek tengo un blog desde ayer.

Y demás expresiones que cuando llevas cierto tiempo en algo dices me lleva la chingada, ¿Sabrán realmente de lo que están hablando? Para mi gusto es una tribu, qué quiere ser, sin ser. Hasta hace no mucho, antes de que a los hipsters les pusieran la etiqueta de hipsters, era muy divertido pelearte con ellos ¿Por qué? Por qué sabían exactamente de qué estaban hablando eran clavados en sus convicciones, fueran cuales fueran.

Si hablaban de libros, hablaban chingon de libros. Si hablaban de música electrónica, hablaban de música electrónica y no mamadas.  Si se iban de viaje, se iban de viaje a conocer de frente eso que les gustaba y les volvía locos.

Era un placer malsano pelearte con tu contraparte. Digo contraparte, porque la neta, yo si, publicamente acepto ser hija del mainstream. No me da ningún empacho decir que si, me gusta Tiësto y alguna vez pague por verlo, y una serie de artistas que en 2002-2006, englobaban como  “esos de la global underground”,  lease  con un tono despectivo porque les parecía muy mainstream.

No sé qué pasó, pero a partir de 2008,  el hipster, el de verdad, el que se ponía bien loco porqué había gente como yo que prefería a Darren Emerson sobre, no sé, Derrick May, comenzó a diluirse hasta crear una bebida digerida y ligth de lo que es un hipster que se respete.

Ahora no se juntan en la casa de alguien, nel, tienen sus propios antros, sus propios festivales, y además su epicentro, más bien su habitat natural.  Una que es ñoña desclosetada, pues mejor se alejó de la zona Roma- Condesa para no escuchar sus conversaciones de hueva y sin fundamento.

El problema de que esta tribu de pantalones apretados, es qué comenzó a invadir MI habitat natural. Digamos que fui al EDC el año pasado, y que estaba babeando a Axwell mientras tocaba en el mainsteage, digamos que volteo y veo una tribu wannabe hipster justo detrás de mi cagando el palo con sus comentarios que ni al caso.  ¿Qué no tienen el Corona Capital? Osea, me he perdido de bandas como Gus Gus, The Chemical Brothers o la que me ardió más Portishead para no tener que escuchar sus comentarios editoriales para que vengan a invadir mi habitat natural. Grrrr

Digamos que fuí a ver a Sebastian Ingrosso, y además de los yoloescuincles corriendo libremente por Expo Bancomer, ví a la misma pinche tribu hipster en un rincón viboreando alegremente, y ¡bailando!. ¿Osea como?  ¿No que les caga en los huevos la cultura masiva?

¡Me recargo en la pared!

Hace no mucho una amiga y yo fuimos a ver a Röyksopp al auditorio Blackberry, si, si, contra mis principios me metí al epicentro hipster por excelencia pero ver un show como este es una maravilla que bien vale la pena.

Sin contar que son uno de mis proyectos favoritos desde 2001, si 2001, antes de que sus barbudas mentecillas supieran qué se hacía música electrónica sabrosa en Noruega. Pal caso, salí entre que de malas y frustrada. Cuando eres fan de algo pos cuando lo tienes enfrente necesitas disfrutar el momento, echarte una bailada  ¿Por qué no? Pero es que rodeada de tanto wannabe diciendo que no tenían ni puta idea de a quién estaban viendo quería agarrar mi vaso de cerveza y meterselos por Detroit.

¿No sé la viven quejándose de lo popular? ¿No saben qué es Röyksopp tomando en cuenta de que ya se trata de una banda consolidada es decir mainstream? Puta madre, no entiendo nada. Lo mismo me pasó con personajes como Benjamin Diamond en el Rhodesia.

 Tampoco puedo ir a una cafeteria como el Pendulo, porqué a mi que me gustan las lecturas profundas, onda Milan Kundera, onda Murakami, onda lo que se vea más sabroso en la estantería y que no sea Best Seller,  Porque ya están por ahí hable y hable de los títulos que me gustan pero que escucharon en un audiolibro, o pendejadas por el estilo.

Sí, cuando puedo compró productos que no sean agresivos con el ambiente, tampoco soy muy fan de las corporaciones, o de como el gobierno maneja este país. Pero en cuanto veo un hipster wannabe abriendo su boca llena de dientes para opinar de algo que, vamos ha leído o vivido con encimita automáticamente se me quitan las ganas de hacer lo que hago.

Cha-le. Y lo peor, no es eso, es que muchos hipsters no pagan la entrada a los conciertos de mi habitat mainstream natural. No ni madres, siempre están mendigando cortesías.

Vamos, la neta, no solo es con los hipsters, me emputa sobremanera la gente ligth, la pose y el wanna be. ¿Son o no son? Defínanse de una chingada vez.  Sobretodo porque hay gente dañada como su servilleta que de verdad hace y dice las cosas por convicción real. No nada más porqué es cool. Que si, se  la ha rifado durante años  para conocer lo que conoce, o por hacer las cosas como las hace.

Si van  a ser algo, seanlo de verdad, y no se anden con mamadas de moda por fa.

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Meditaciones de media noche Vol. 15 creo…

Paso muchas noches sin poder dormir,  no sé, por más que lo intento me atrae mucho más la vida cuando cae el sol, que mientras esta a todo lo que da.  Leyendo textos en fanpages de facebook, leyendo twits cada vez más sosos en twitter… me da cierta nostalgia de cuando escribir en un blog era mal visto y no bien cool gooooooooooooey.

¿A qué hora las estrellitas de plástico comenzaron a invadir estos terrenos fértiles? Si, la verdad, me fascina la oportunidad que acercan las tecnologías de la información a todo aquel que se atreva a tomarlas. Pero no deja de sorprenderme ¿Cómo llego tanto pendejo?  Y es que la verdad, hay muchos “famosos” cuya única gracia es leer más o menos bien lo que ellos mismos se escriben en su prompter para grabar vídeos.  Hay otros tantos que se las dan de “medios de comunicación” cuando la neta no entienden ni lo que están diciendo.

Extraño esa época en la que costaba un poco más de trabajo publicar aquello que traías en la cabeza. Así fuera una reverenda estupidez, ahora es bien fácil ponerlo en facebook sin pensar demasiado en las consecuencias.

Ayer, estaba hablando con una compañera de la prepa, y como le sorprendía que alguien “importante” -ya sea un secretario de estado o el director de una compañía- no tenían twitter, y me sorprendí contestándole que no todo el mundo aguanta el tener una vida pública on line.  Me sorprendió sobremanera que no supiera que tener una vida digital “pública” es una elección, que tiene consecuencias para bien o para mal. Consecuencias que para algunos pueden ser tremedamente serias.

¿Por qué da por hecho que todos tenemos que estar en la red?  Vamos, cuando comencé a escribir en este changarro hace ya más de 10 años estaba perfectamente consiente de los riesgos que implicaba exponer mi vida en la red. ¿Por qué no se da cuenta que también se expone al estar en facebook? ¿En twitter? O la red social de su preferencia.

¿A qué  le estamos apostando?  ¿A las publicaciones que pasan de moda pero continuarán indexadas por los siglos de los siglos amén? En Facebook sobretodo es muy fácil perderse en la inmediatez de los likes, y que la emoción te deje llevar. Si en 5 años te encuentras con tu timeline ¿Vas a estar a gusto con la persona que fuiste? Hasta ahora la red no da derecho a olvidar lo que publicaste. En 5, 10 o 15 años lo que escribiste, lo que publicaste estará ahí, y no solo a tus ojos si no a los de cualquier curioso que se pregunte quién eres.

¿Puedes con esa carga? Si la respuesta es No, mejor no publiques nada, borra tus perfiles y retirarte a un monasterio. Estar en internet, que tu nombre se pueda googlear, que casi cualquier persona sepa quién eres y que piensas. Peor aún que pensaste y que hiciste…

Extraño la época en la que en los blogs había más que tips de moda, extraño las historias cotidianas de alguien como Salvador Leal o Agustín Fest. Extraño hurgar en los pensamientos de Noesh. Extraño la sabrosura de Big Blogger o los exprimentos de metatextos. A pesar de que ahora es más fácil escribir, nos perdemos de repente en un mal de  vídeos y memes que la neta solo son sonrisas fáciles. ¿Y la carne? ¿Dónde quedó la carne de mi asador?

En 2 años y 3 meses voy a cumplir 30 años, ya aprendí a asumirlo -en parte porque tengo amigos que afortunadamente son más viejos que yo y siempre seré por lo menos 8 años más joven que ellos-, pero no sé, si algún día tengo hijos, me gustaría que leyeran historias de verdad, de corazón, no solo como las que aparecen en el timeline de facebook cada dos segundos.

Tengo nostalgia de las neuronas y los talentos de hace unos años. De aquellos que necesitaban escribir para sacar el estrés o los conflictos que había dentro de sus almas.  Extraño con toda el ama esos textos que marcaban de verdad y no solo a los gatitos de sonrisa fácil de facebook. Ahh no sé, tal vez sea que me estoy haciendo más ruca de lo que me gustaría reconocer.

Eso te ganas cuando te adelantas mucho a tu generación. Hace 10 años, yo tenía 17, y decidí que era más divertido escribir para que alguien lo leyera a qué se quedara por los siglos de los siglos en un cuaderno en el rincón de mi cuarto.

A los 17 me parecía que era mejor jugar a rockstarear en la red, que solo imaginarlo. Todavía no sé si fue una gran valentía o simplemente la estupidez adolescente. Pero la verdad, es que a los 17, aprendí lo que algunos otros están aprendiendo ahorita. Tomé lecciones avanzadas de algunas cosas, pero en otras… simplemente no llegue a la clase.

Todo tiene un precio, a mi me gustó sacrificar mi vida y desarrollo “normal” por la necesidad de que alguien leyera lo que traía en el alma. Por buscar la forma de llegar hasta dónde necesitaba para ir por mis sueños. Se me olvida que tomé lecciones avanzadas y para la gente normal, que apenas llega es complicado de entender.

Si, a veces se me olvida.

 

Cosecha 2015

¡Ahh como me encanta el aroma a expectativa cuando recién comienza Enero!  Porque aparte de que todos tenemos cara de a ¡A huevo este año si (inserte su propósito de año nuevo de confianza)! hay mil y un eventos de los que nos enteramos que nos hacen salivar cual perro de Pavlov.

Con cierto orgullo, veo como México se está convirtiendo en una de las plazas fuertes para realizar festivales internacionales. Veamos el menú que ya se está cocinando para el 2015.

Electric Daisy Carnival

Una coproducción entre Ocesa e Insmoniac en México. Esta, será su segunda edición en México, viendo el line up, la neta me hace creer que el yolo está creciendo y poniéndose más exigente, cosa que está padre porque eso significa que, finalmente los djs de verdad tal vez vuelvan a figurar y a tener eco en una nueva generación.

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Desde la entrega de reconocimientos del Top 100 2015,  sabemos que se acerca peligrosamente una producción de Alda Events y ID&T a la Arena Ciudad de México, el line up aún no ha sido anunciado pero conociendo a quienes están detrás, se va a poner bien sabroso.

10153786_291050491093346_7512874763408971555_nMe sigue impresionando como,  conciertos, porque ya son eso aunque me cueste aceptarlo,  que hace menos de 10 años sonaban a un sueño lejano, ya están al alcance de nuestras enfermitas y electrónicas manos.  Tristemente también de una generación que aún no está  educada para conocer lo que tiene de frente más allá de la moda ¿Qué le hacemos?

Aparte de meterles unos zapes, todo lo demás, es complicado

Ya paso el ASOT 600, el Armin Only, tal vez a lo mejor quién sabe, otro ASOT podría ocurrir en México. Tuvimos a la Swedish House Mafia en su momento… Un Ultra Music Festival ya no se ve tan lejano.  Nos urge una propuesta como el Sónar, pero hay otros como el Bahidora y el NRML que promoten. Cumbre Tajin tiene esta año a 2manyDjs y me llena de emoción. Nos estamos convirtiendo en un destino electrónico y eso, para alguien que ha visto crecer la escena, es un orgullo.

2015, promete ser otro año de festivales, pero también el clubbing eventualmente podría tener una segunda época, aunque el cierre de foros como el Salon Cuervo aka Salón 21 diga lo contrario.

Mientras llegan las fechas ya marcadas en el calendario, nada como treparle a los watts con algo de buen house.

 

 

 

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Cuando hace frío.

La generación de enmedio, esos que aún no llegamos a los 30, pero que vemos a los yoloescuinces con cara de “condenados escuinces”, pero que nos perdimos a época dorada del clubbing entre os 80’s y los 90’s. Esos, que llegamos a los 2000’s a de frente aún a los monster clubs como el Root’s o The City. Esos pinches drogados que seguimos soñando con conocer lugares como el Cream o el Minitry of Sound en Londres, los que vemos con envidia clubes como el Fabrik en Barcelona o ibiza como la meca a la que eventualmente tendremos que ir al menos una vez en la vida.

Nos impresiona Tomorrowland, pero por mucho el Ultra Music Festival nos sigue pareciendo más sabroso. Esos que crecimos creyendo plenamente en los valores del manifiesto raver pero que nos tocaron ya los eventos masivos de más de 3000 personas que, de alguna forma comenzaron a formar la incipiente industria de la música electrónica.

Muchos de ellos se volvieron “gente decente” de esa que trabaja de lunes a viernes y que solo sale de pa-changa el viernes o el sábado. Hay algo que tenemos en común además de ya no tener del todo una tribu de la misma edad para ir de fiesta.

Los top djs hace no más de 8 años nos los traían en estas fechas, daba igual si era al aire libre o en un club.  El frío nos sabía a fiesta de verdad, no sabía a reencuentro, y nos sabía a un amanecer de  la mano de nuestro dj favorito.

Hoy, sabe a recuerdo de esos que, con justa razón enchinan la piel.  A veces me pregunto, si entre tantos festivales  esta generación, es decir la que nació después de 1990 tendrá la misma marca que nosotros, los que nacimos antes. Esos que más de una vez nos amanecimos en la Carpa Neumática, en el Zipango, o incluso en el Foro Sol, con alguno de los mejores djs del mundo.

Me causa curiosidad si, cuando crezcan tendrán ese mismo escalofrío cuando llegue la temporada de festivales,  si se acordaran de por lo menos una rola de las que se tocaron en el mainstage.

La generación anterior es decir, los preyolo escuincles tenemos la enorme fortuna de sentir, cuando hace frío una vez más el recuerdo de las mejores fiestas de nuestra vida, quizá no hubiera la producción de la que gozan ahora los mocosos del demonio, pero si sentíamos por unas horas  eso que sé yo, que nos hacía sentir una misma comunidad de verdad. Sentíamos euforia al caer la noche anunciada… al ver al dj que nos había conquistado el oído y el alma, euforía que a pesar de los años no desaparece del todo y nos hace sonreír en la fiesta de navidad de la chamba.

Me encanta el frío de esta temporada, me recuerda que a veces los sueños se hacen realidad…

Que tanto…

Soy una de esas personas que a veces esta dispuesta a lastimar.  Me vale madre que me digan que soy una mala persona, es más creo que lo soy. La vida me hizo sacar una parte de mi como máscara para evitar los madrazos. Cuando confié alguien siempre se encargaba de darme bien y bonito en la madre. Aprendí a no  dejar que quién agrede -consiente o inconscientemente- se vaya invicto. Hay lecciones que aprender y si hay que lastimar aunque a mi también me duela hay que hacerlo.

Pero a veces se me va la mano. La misma severidad con la que alguna vez me trataron a mi, se me va de las manos. Puede que en lugar de dar una nalgada le ponga una madriza a alguien emocionalmente hablando, porque a golpes gracias a qué soy una mujer grande y con cara de pocos amigos, las he evadido más de una vez, intimido, y eso es a propósito.

Han pasado cosas en los últimos meses que me han hecho sobre reaccionar tal vez. O tal vez no, cada uno tiene un límite de dolor y de pensamiento distinto. Me enseñaron a la mala a defenderme, y  a veces se me pasa la mano. La banda que me quiere y forma parte de mi vida también se ha dado cuenta de qué, cuando quiero enseñar una lección es rotunda, definitiva y deja marca.

El problema es que no todo mundo soporta ese tipo de reacciones. Y me ha costado más de una persona en mi vida. Para bien o para mal. Pero  quiero creer que han entendido lo que no sé debe hacer. No me gusta lastimar, pero si tengo que hacerlo, no lo dudo. Sobretodo cuando se trata de alguien que de verdad me importa. Puede que se me pase la mano, y puede que me odien el resto de su vida, pero solo espero que en su camino quede un recuerdo de mi, cuando se vuelvan a enfrentar en una situación como la que vivieron conmigo.

Que el Destino nos lleve al lugar dónde debamos estar.

¿Quién anotó la matricula?

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Hace nada les contaba que hace casi un año, había ocurrido algo que había trastocado mi vida, para bien o para mal. Hoy esa etapa también termina. Me gustaría  decir que no sé por qué, pero sería mentir. Sé muy bien por qué porque  estaba basada en una serie de mentiras que eventualmente el instinto me hizo notar.

Durante toda mi vida consiente huí del compromiso, de las relaciones de pareja, en fin de esas cosas que veía que a mis compañeras en secundaria y preparatoria  las hacía volar un día,  y al siguiente caían estrepitosamente en un mar del lagrimas  del que eventualmente, se recuperaban.

Después de unos meses idílicos comenzaron a brincarme cosas, el instinto a pesar de la oxitocina eventualmente despierta. Mi gran error probablemente fue pasarlas por alto y no hablar.  O tal vez aunque hablará la contraparte de todas maneras no me iba a decir nada “porque no se se sentía listo”.  Cada cierto tiempo buscaba algo que me dijera que pasaba realmente,  y eventualmente lo encontré. Hombres por más que lo intenten hay cosas que no van a poder ocultar y menos a la vista de una mujer a la que le están fomentando la paranoía y hasta la psicosis.

Lo que encontré que si bien tal vez no era tan grave, destapó algo que si lo era, la confianza que nos habíamos perdido los dos totalmente.

Mis amigos me decían que algo no estaba bien, y digo amigos porque en mi agenda hay muchos más hombres que mujeres, ustedes disculpen no me llevo precisamente bien con las mujeres especialmente cuando no puedo decir palabrotas o meterles un buen golpe como a mis cuates.

En algún punto me sorprendí a mi misma haciendo el papel de alguien que definitivamente no soy. Alguien que casi olvida quién era. De repente mi mayor prioridad era que cocinar -a mi que me caga- y que encontrará la casa limpia cuando llegará del trabajo. Hablar de nimiedades e irnos juntos  a la cama.  Hacer eso para mi, era ir en en contra de todo lo que creo. ¿Dónde estaba quedando yo?  Un día mientras cocinaba me di cuenta de eso y que me estaba estancando.  Además ya nos habíamos peleado, y enferma unas semanas antes me fui a quedar unos días a casa de mi abuela. Creo que esa fue la última vez que vi a mi tía Lidia con vida.  Se estaba muriendo de cáncer y aún así cuido de mi…

Por estar con él en ese estado alterado de consciencia no estuve al final de los días de mi tía. La que se levantaba temprano para que la escuincla desayunara y se la llevaba de las greñas a la escuela a las pinches seis de la mañana. No era mi madre pero hizo mucho más que la que me tocó en este juego de la vida.  No se lo agradecí nunca en persona, pero dónde está estoy segura que lo sintió.

Algo no estaba bien, lo sabía, y creí que era solo mi culpa.  Y no, es que el me ocultó uno de esos secretos que a mi me parecen bastante pendejos pero que para él, aparentemente eran secretos de estado. Nunca entendimos bien a bien los limites del espacio uno del otro.

La verdad, muchas noches como esta me la pasaba llorando, ya en mi casa porque en algún punto me di cuenta que era mejor que cada uno estuviera en su espacio. Tratando de entender qué estaba fallando ¿Era yo? ¿Por qué no me decía la neta que yo comenzaba a sospechar? ¿No se supone que eramos pareja y teníamos toda la confianza del mundo?   A pesar de mis berrinches dejó que continuará mi psicosis -porque realmente en eso se convirtió- en lugar de detenerla,

Mis noches trascurrían así,  entre charlas insulsas y juegos cuando estábamos juntos o en juegos de Iphone. Pero la verdad me distraía tanto el ¿Qué pasa? Que no me concentraba del todo en trabajar y probablemente perdí más de una oportunidad por, ni modo así es esto supongo.  Hay cosas que tienes que aprender tarde o temprano

El instinto es cabrón y finalmente encontré la prueba de lo que ya sospechaba… hoy en una llamada telefónica finalmente confesó, finalmente acepto y también con ello terminó un sueño que no sé si fue una pesadilla o a simplemente la lección tardía de algo que debí haber aprendido como todas las demás teenagers.

¿Pensé en casarme? Si, con todo el pánico que le tengo al matrimonio gracias a todos los divorcios de mis amigos que he visto, y la tortuosa relación de mis padres desde que tengo uso de memoria.

¿Pensé en formar una familia? Si. De repente me la creí lo suficiente como para sacar de la caja de Pandora eso que estaba ya enmoheciéndose

Me la jugué completa, desnude totalmente eso que hay en mi retorcida y oscura alma. Recorrí pasajes de mi misma que no había recorrido. Y eso es lo padre de esta aventura. Aunque hay una huella que va a quedar para siempre en los dos. Una en la memoria y en la consciencia que espero que nunca se le vaya a borrar.

B… de ti aprendí a no ceder como cedí por estar con alguien, a no detener quién soy,  y si lo estoy diciendo en público, es porque esto es parte de quién soy, y que no entendiste. Yo, no me oculto detrás de una barrera de “perfil privado”,Hay algo en mi me gusta mostrarle a quién se deje las historias que voy escribiendo a lo largo de los años. Unas buenas, unas malas, y otras como esta un experimento conjunto que no salió bien.

Pensé en usar el poco o mucho poder que tengo para hacerte la vida miserable y enseñarte una lección, pero la verdad, es que la lección que tienes que aprender no viene de afuera, viene de lo que tu tienes dentro y que no has aprendido a manejar. Yo tampoco, por eso las cosas salieron como salieron. Nada más que yo me atreví con todo y tú timorato  preferiste guardar silencio cuando debías hablar con el corazón en la mano.

Mi lección duele, y va a costar mucho tiempo sanar, hoy, me toca bailar con una vieja amiga, a la que hasta nada le tenía terror. No es la soledad a esa le tengo cariño, si no a la tristeza esa que me ha hecho perder la razón más de una vez.  Y hoy toca si, bailar con ella, pero no perderme en ella ni en ninguna de mis emociones nunca más.

 Siempre pienso antes de publicar y escribir.  Hacía falta un buen punto final y no solo el recuerdo de una llamada llena de gritos, reclamos y lágrimas. Esta soy yo de verdad, lástima que no lo pudiste entender.

Un año después

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Hoy estoy en el lugar dónde comenzó hace un año uno de esos cambios radicales en mis ahora 27 años de vida. Desde algún lugar de la Colonia del Valle en el edificio en el que siempre quise vivir. Las cosas que dejé aquí, están por ser empacadas muy pronto hay que regresar a casa. Un año en el que tuve que aprender a madrazos una vez más quién era  yo misma.

No están ustedes para saberlo pero yo si para contarlo, pero me tocó abrir la caja de Pandora: la de mis emociones, por muchos años decidí que era buena idea guardarlas en un rincón dónde no me estorbaran, funcionó bien mientras aprendía lo que quería aprender, pero hace casi un año hubo algo y un alguien que sin querer me sacudió lo suficiente para que sin querer saliera de un rincón enmohecido esa caja que guarde en el rincón más oscuro de mi misma. Ese dónde también estaban las cosas que prefiero no recordar muy seguido.

Me tomó un año y yo creo que me tomará aún más tiempo aprender que eso que estaba en la caja no eran los demonios más grandes de mi propia apocalipsis. Esos que me detuvieron, que frenaron muchas cosas, y es que aún no sé manejarlos. Me salté esa clase que los demás aprenden durante la preparatoria supongo.

 Siento que me estoy despidiendo de una gran etapa de experimentación,  se muy bien, finalmente que es lo que quiero. Y cómo lo quiero, lo que sigue dependerá de un poco de ayuda del Destino y de la gran banda de amigos que me ha puesto en el camino. Tengo que pedir disculpas sobre todo a quiénes en mi afán por probar les he quedado mal.

Vi el amanecer desde el balcón y regresé a terminar este post a la que fue mi cama.  Lo que sigue me asusta pero no me voy a permitir que me frene de nuevo…. es tiempo una vez de un cambio radical. A ver que me encuentro en la siguiente puerta.

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Minerva o Atenea 10 años es.

De repente, intento no sentirme ruca, pero estando rodeada de yoloescuincles es casi imposible.  Hoy sentí que algo importante había ocurrido, pero no me acordaba del todo que había sido.  Después de un rato, me acordé lo mala madre que soy. Y es que, está criatura de la red, osea mi blog, hoy cumple 10 años on line.

Una década, 2 lustros, 10 vueltas a la tierra. Ok ya, si fuera un niño ya estaría como por cuarto de primaria. Me divierte mucho  ver como pasan distintas épocas en esta bonita viña del señor de la red.  Hace 10 años para tener un blog tuyo de ti, tenías o que saber programar, o mascar decentemente inglés para poder usar una plataforma como Blogger (antes de que la comprará google). Subir vídeos, nel, eso no ocurrió hasta 2006 cuando youtube comenzó a ser popular. Publicar fotos, era un desmadre, sobretodo si eras un humilde usuario de Blogger que no tenía ni puta idea de código, como yo.

Como de repente llegó el mundo del “social media” y hubo una desbandada de bloggeros que colgaron el sitio, literalmente, porque facebook es mucho más divertido. Hoy hay gueyes que viven de dar conferencias de “Personal Branding” cuando habemos algunos que llegamos antes de que ellos siquiera exploraran un mundo más allá de su pantalla en word.

Independientemente del nuevo estilo de moverse en internet, que afortunadamente es cada vez más democrático. Hoy por hoy, cualquiera con acceso a  la red, es capaz de compartir lo que sabe, lo que piensa, lo que siente, y lo que crea. Eso me parece lo más importante de todo.  Después de 10 años escribiendo tarugadas desde aquí, la neta estoy muy orgullosa, por haberme atrevido, si no hubiera sido de esa manera jamás habría tenido la oportunidad de salirme con la mía.

Se los he dicho muchas veces, y puede que hasta haya aburrido a más de uno. Pero es la neta, por eso lo repito constantemente. Los sueños para convertirse en realidad, requieren trabajar un chingo. Y sobretodo atreverse a hacer cosas que van más allá de la zona de confort en la que nos gusta estar.

No se me van a olvidar jamás, las peleas con mis papás por querer trabajar en medio de la “música de locos”.  Hace unos meses, uno de los colaboradores de Be Tronic, me dijo ¿Qué nunca has sido normal?. Le tuve que responder que no. Porque a final de cuentas desde los 17 años decidí que me la iba rifar como ñera, y exponerme así, sin tapujos a través de la pantalla de este blog.  No sé  a cuantas personas haya llegado, seguro hay un chingo que se burlan de mi,  otras que gracias a este pequeño espacio perdido en la red se han convertido en mis más grandes amigos.  Siempre estuve consciente de que estaba renunciando a cierta “privacidad” al publicar todo lo que me gusta compartir. Porque además me atreví a hacerlo con mi nombre, firma y hasta con mi jeta real.

Pero así se hacen las cosas de frente, y asumiendo las consecuencias.  Ganarse un fan o un hater para eso estoy aquí, porque cuando te los ganas, significa que alguien se tomó la molestia de leer lo que escribes. Y eso, eso no tiene precio.  Grandes cosas han pasado en mi vida, y las voy a seguir compartiendo con ustedes si se dejan.

Después de 10 años, tengo algo que decir, si quieres algo con todo el corazón, eventualmente te puedes salir con la tuya.  La suerte tiene que ver, pero también el esfuerzo que pongas en lo que hagas. Haz las cosas de frente, y disfruta lo que te toqué vivir en ese momento, porque un día te darás cuenta que han pasado 10 años desde que te te volaste una clase de matemáticas en la prepa, para escribir tarugadas en internet.

De corazón, muchas gracias a quienes me han acompañado como lectores, como amigos, como maestros y también como enemigos. Sin ustedes, definitivamente hoy no podría estar escribiendo Minerva o Atenea 10 años es.