Darren Hayes Crónicas de un sueño Vol. 4

Pues bien, ha regresado, la tan esperada –al menos por mí- continuación nos quedamos cuando las protagonistas de esta historia, Elizabeth y su servilleta, sabían ya que sus nombres mortales figuraban en la lista de las y los elegidos que el Lunes 3 de Junio de 2002 cruzarían la puerta del Hard Rock. Las amigas de mi mejor amiga se peleaban por el lugar restante, ya pre-ocupado por una persona… una de mis primas, que no pienso balconear tanto diciendo su nombre.

Ese día, la acompañé hasta su casa, como ya era bonita costumbre. Pero ahora el chisme era diferente… ¡VAMOS A VER A DARREN! Era imposible olvidar aquellos planes con dos años de antigüedad, cuando ella aun vivía en Saltillo, cuando Darren aun era el vocalista de Savage Garden. Cómo olvidar nuestras conversaciones telefónicas, esas en las cuales planeábamos los gastos de venir ella y sus amigas de aquel lado de la línea telefónica y lalaland. Finalmente, llegaron los días, el se presentó y las lágrimas corrieron a mares, porque a pesar de yo estar en mi chilangolandia linda y querida, les recuerdo, no quise ir sin ella Ahhhh, el momento cursi se ha hecho presente ¡¡¡Y QUÉ!!!

Eso era el pasado. Estábamos a una semana no de verlo, porque a ÉL no se le ve, se le goza. SOLO A UNA SEMANA. Y yo, ese día, tuve que llegar a casa temprano, ese día tuve que revelar, por primera vez de forma voluntaria uno de las cosas +mas interesantes e importantes dentro de mi asquerosa vida, y de esa fecha a unos días +mas adelante EL AÑO +MAS CURSI DE MI VIDA!!!!! : No lo digo por que en sí lo haya sido, sino +mas bien, la clásica etiqueta social a la vieja que cumple 14 + 1… sin comentarios, se me retuerce el hígado nada +mas de recordar las palabras de muchos, incluyendo a mis amigos… Chale… La maldición de los 14 +mas uno ya la explique.

No me quiero desviar del tema como suelo hacerlo.

Me armé de valor, ¿cómo explicarle a papá y a mamá que su bebé tenía que ir al Hard Rock? ¿Cómo explicarles que era de noche? ¿Cómo decirles que realmente su monserga respecto a me valdría poco menos que un cacahuate quemado?

Eeeeen fin. Espere a que la manada se reuniera en torno a la televisión en la habitación de mi abuela, para decirles ¡Qué creen, tengo boletos para un concierto! –jamás en la vida entendería que es un showcase-.

Y ahí empieza la parte no grata…

“Eres una desconsiderada, una libertina,” “no puedes ir sola”, “¿qué te vas a poner?”, “¿y tus hermanos”, ¡pero me vas a hacer desvelarme?… y una serie de comentarios por demás hirientes, la neta, era el menor precio a pagar por gozar a Darrencito lindo, lo +mas difícil ya estaba hecho.

Después de horas de conciliación, es un decir, finalmente llegamos a un acuerdo… Por toda una semana, me comporte como una niña buena, no contesté a las provocaciones de nadie de la familia, no dije leperadas, no hablé +mas de veinte minutos por teléfono. Fui un dulce

Lunes 3 de junio de 2002

Los nervios de punta, las lágrimas a punto de correr, la garganta preparada…

Todo estaba listo a las tres de la tarde para largarme de casa, formarme cuatro horas, y gozar a Darren.

Pero, como siempre, algo tenía que pasar…

No fue si no hasta las cuatro y media después de observar y contar cada cucharada que mi padre se llevaba a la boca de su comida, se hizo güey y demás que tuvo a bien responder a mi ataque de histeria, además de regañarme toooooodo el camino hasta Polanco, dónde bebía ver a “la prima” para de ahí ir corriendo a esperar a Darren.

La buscamos, nos perdidos, finalmente la encontramos…

Tras encargar su retoño a su sobrina predilecta, la “prima” me dijo: “no manches güey, cómo nos vamos a ir ahorita, si es bien temprano…”

Esto, solo lo puede entender un fan, no importa a qué dedique su “fanatismo”

En ese momento estuve a punto de explotar, a punto de recordarle la existencia de mi tía, o sea su mamá. No era posible, tantos años de espera, mi mentecilla viajó al lado negativo y dijo “la oportunidad se te va a ir de las manos en este momento”. A regañadientes la acompañe hasta su trabajo, la observe comer, subir unas bolsas y hasta las 7: 30 de la noche, TAN SOLO MEDIA HORA ANTES, se le dio la gana “levarme” ahhh pero ahí, no terminan las razones de la demora, mi adorada prima, tuvo a bien arreglar algo aplazable –tal y como lo escuche- de su trabajo en ese momento… JUSTO EN EL MOMENTO +MAS IMPORTANTE DEL AÑO, y en ese momento de mi vida –uy si, bien larga-.

Soporte sus conversaciones, la neta de menos de a dos varos, también que se pelearan por que no le habló a fulano y que fulano se había enojado, pero el colmo llegó cuando dijo: “Hijole, te tengo que dejar porque mi prima, va a un concierto de, de, de ¿de quién me dijiste?”

Ya imaginaran la mirada asesina, y la actitud pre-homicida

Pero no tuvo suficiente, cuando comenzó a blasfemar, acerca de mi gordo precioso, cuando, hizo comentarios como “no te preocupes, si llegamos” o “no entiendo como puedes ser fan” claro, con palabras acordes a su intelecto mínimo digno de aquellos que no aprecian ningún tipo de música, o de menos tratarla con el mínimo respeto. Es de ese tipo de personas las que no merecen tener a cerca de su alcance ningún tipo de expresión artística por que jamás la van a apreciar. Y cómo no quiero salirme por la tangente +mas cercana solamente diré “No merecía estar ahí”

7:50 PM

Ok estábamos en Polanco, cerca del Hard Rock, muy bien, muy bien, ella tenía razón este tipo de cosas, SIEM-PRE se retrazan, pero, para llegar taaaaaaaaaan tarde, la neta, era algo así como para darte un tiro, sobre todo si se trata de una fan de hueso colorado como yo.

Finalmente llegamos frente a al Hard Rock, todo iba bien, hasta que vimos la fila, entonces, la prima, finalmente vio mis instintos asesinos a punto de estallar en un ataque directo en contra de su menuda persona..

Y la desgraciada todavía se atreve a decir “Güey, tienes una amiga, o una conocida que nos pueda meter” por supuesto, para evitar cualquier escena desagradable frente AL recinto, decidí adelantarme a buscar a Elizabeth, así que la hice correr, la encontré frente a la reja, por dónde hacía menos de 15 minutos Darrencito precioso acababa de pasar.

Otra razón para odiar, con odio jarocho a mi prima y por supuesto al sope de mi padre, precisamente por dejarme en manos de ella.

Afortunadamente estaba ahí mi mejor amiga, de lo contrario…

Me contó los pormenores del arribó de Darren, que las cámaras de Telehit andaban por ahí, a qué hora había llegado, ella por supuesto.

Los nervios estaban al máximo.

8:30 PM. La fila no se movía

La imbecil de mi prima, profirió la peor blasfemia frente a montones de fan’s

“Voy a entrar a ver a este güey, y no sé ni quién es”

El silencio fue total y tooooodos voltearon a verla, con singular despecho. Nosotras hicimos el mayor intento de no matarla, solo le dijimos “Cállate idiota, nos van a patear”

Por supuesto que en ese momento, Elizabeth y yo, dejamos a la maldita prima junto con la pobre hermana de esta para irnos a viborear de ella. No cabía la menor duda, ese lugar se lo merecía alguna de las amigas de mi amiga.

9:00 PM

Finalmente la fila comenzó a moverse, nosotras, corrimos hacia ella… comenzaba a llover. No podía ser +mas prefecto para mí. Las puertas, finalmente quedaron frente a mi, ya estaba a punto de cruzarlas, después de la revisión de ley… los de seguridad estuvieron a punto de NO dejar pasar a mi prima, por primera vez en el día, tuve que fingir la sonrisa y decir, con toda pena “viene conmigo”.

La hermana y la prima, se quedaron en el primer lugar que encontraron, y dijeron “aquí nos quedamos” La inútil y yo, nos miramos y negamos, entonces, resignadas, tuvieron que decir, “las esperamos aquí.

Finalmente llegamos al lugar elegido… Y la espera comenzó de nuevo

9:45 PM

Después de que los locutores de dicha mala estación con esporádica buena programación, hicieron res intervenciones… hicieron una mala broma con alguien de su staff, los músicos, estaban tras la pantalla…

Todavía recuerdo sus palabras “Con ustedes, Darren Hayes”

Nunca me pareció ver que una pantalla se levantaba taaaaaaaaaan lentamente, los gritos y brincos no se hicieron esperar.

“Ahí estaba”

Entonces…

Darren Hayes Crónicas de un sueño hecho realidad Vol. 5 Lo dirá muy pronto

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