He visto a un Dios vol. 2

Otra vez, me acompañó mi prima… con eso tengo para decirles que estubo a punto de echarme a perder la noche, pero, terminó por no dejarme escuchar el set completo de “el dj de mis sueños”

Eran las dos de la mañana, del 23 de julio del 2005, la hora en que había previsto Neptuno apareciera en las tornas. Ni mis amigas, mi prima menos ni yo supimos ¿cómo lllegó hasata ahí? Si teníamos cubiertas todas las posibles entradas a la cabina del Zipango.

Sandra, Angie y yo, corrimos frente a la cabina, mientras mi prima se quedaba en las escaleras, para perderse (gracias a Dios) en la inmensidad de su cervezas y del Hipodromo de las Américas.

Yo no dejaba de tomar fotos -no pregunten como la metí. Y me parecía increíble que después de dos set’s medianamente buenos de dj Gooz y B-jay… pudiera ver a este hombre. El creador de Shivers… pero oh Dios, mi sueño, se transformó en locura cuando si, efectivamente puso Shivers, sin dejar de sonreír y hacer que toda la gente ahí reunida cerrarámos de repente los ojos para imaginar algún lugar de Holanda cubierto de nieve… dónde estuiveramos solo elmaravilloso trance de Armin… y nosotros… Buuuueno, al menos eso pasaba por mi mente. Ignoro la de los demás, que no se veían tan ñoños como yo.

¡¡¡De hecho, naaaaadie coreo una sola rola!!!

Gente brincando por todos lados. cámaras digitales salieron de la nada, los de prense no apagaban las cámaras, fotografos no perdían un instante… ¡Y yo estaba ahí!

Con los vidrios del Zipango empañados, con el sudor de toda la gente escurriendo del techo…. sonó mi celular…

“Hija, pasamea a tu prima” Era mi papá que anunciaba que ya venía por nosotras…. Meeeeeeeeeeeeee lleeeeeeeeeeeeva!!!

Me regañó, ¿qué parte de estoy frente a la cabina viendo a Dios en las tornas no entendió? Chale. Por desaparecermele a mi prima. Yo no tengo la culpa de que ella no entienda cual es el objetivo de salir de clubber…

Me quedaban veinte minutos. Veinte minutos de mi paraíso… ¿un momento? Y mis amigas… ¡No encontraba tampoco a mis amigas!

15 min en el paraíso solamente.
Y entonces si, a empujar gente para encontrar a mis amigas, a mi prima… y ¿salir? Si Salir… Maldita sea… a la mitad del set del sueño que nunca soñé. De ver a hombre que ocupa el tercer puesto de mi top de hombres guapos y talentosos. Una última mirada, subir las escaleras, llegar al loby y volver a al realidad.. Al mundo en dónde la música es un accesorio no un todo.

Por primera vez en mi vida le pedí a mi padre que apagara el stereo del auto. quería escuchar en mi alma lo que mis oids acababan de escuchar. Ver la cara de Armin toodo el tiempo… Llegámos a casa. Y me puse la pijama… Intenté dormir, pero solo pensaba en Armin, en su manera de tocar, de producir, en el 76, albúm del 2003, de él, que compré en mi cumpleaños. En Shivers… en todo lo que acababa de ver.

Y entonces, caí en los brazos de Morfeo para soñar el sueño que nunca soñé, el que se convirtió en realidad, antes de imaginarlo. En Armin van Buuren y el set que nunca imagine y jamás podré olvidar.

(Por cierto su ste terminó a las 4 de la mañana y a mi me hiceron salir a las 3:00 del Zipango…. y esperar MEDIA HORA a mi papá…. por tanto pude haberlo escuchado completo. pero eso, ya no importa… lo ví. ¡¡¡¡¡Ví a Dios en las tornas!!!!!)

Texto y Fotos: Su blogger de Confianza. Minerva o Atenea

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