Una noche de Septiembre

Últimamente he tenido muchísima tarea. Muchos problemas, de los cuales algunos ya están solucionados, como el que tenía con mi maestra de Química, pues, he decidió resignarme al examen extraordinario. Ni modo, ella ganó, pero eso no es lo importante. Cumplí otro de mis sueños d desde me infancia como raver, ver a Moby, aunque fue en el Palacio de los Deportes (véase palacio de los rebotes).

Pero, esta noche, entre que tenía que leer a Platón, que ya me tiene medio harta con eso de ser correcto y ejemplo de lalaland, Creo que ya se entendió, este pequeño puente me cayó de perlas, es simplemente maravilloso poderte levantar a eso de las cinco de la tarde sin temor de no haber ido a alguna clase importante.

Pero, todo lo bueno tiene que terminar y tendré que dominar el poder de la hueva (flojera) que fluye a través de mí, para terminar todo lo que tengo que terminar.

Pero, la naturaleza, nuestra madre, y pese a quien pese, -o sea Bush & friend’s – me tenía guardada una maravillosa sorpresa, que, me hizo recordar una maravillosa noche, de un 7 de Mayo de 2003. Por suerte tenía la cámara a mano, y es por eso, que ahora, comparto con ustedes, este pequeño obsequió. Que me ha hecho recordar, que la vida no solo son libros, broncas con maestros, stress, etc., etc.

Hay un mundo allá afuera que me muero por conocer ¿Ustedes no?


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