Mi abuelo

Hace unos días, mejor dicho desde siempre pensé que la vida, como tal era eterna, pues todos cumplimos un ciclo, y con el todos tenemos que cumplir, abrirlo y cerrarlo y dentro de ese ciclo siempre hay un ciclo que sin duda hay que abrir y cerrar. Aunque a veces alguna o ambas duelen mucho.

Como alguien sabio dijo “En este mundo lo único constante es el cambio”

En este fin de semana, hubo un cambio. Uno muy importante, para mi familia. Desde hace varios años, mi abuelo vivió en un estado por más deprimente, es decir plagado de dolor, pues, tenía mal de Parkinson muy avanzado, sin contar que durante un tiempo indefinido un tumor cancerigeno o carcinoma (realmente me importa un rábano el término médico aunque si lo conoces da click aquí). Nadie sabia que estaba ahí, nadie se tomó la molestia de averiguarlo. Así que en silencio, pasó los últimos días de su vida, antes de llevarlo al hospital, en el calor del sol, en medio del patio, en una silla, siento un poco la vida, esa que muchos pensamos eterna, yéndosele de las manos, lentamente. Tan lentamente que hasta el final, en medio de una ataque, murió. Ya alguna vez, he tenido una perdida en mi familia, pero no fue tan directa, pues tenía 10 años, y era mi otro abuelo, el paterno, con quién no conviví.

Mi abuelo, desde el principio de mis tiempos, mi memoria, estaba allí., cuando regresaba de cualquier parte ahí estaba.

Pero como ya dije, el mundo es cíclico. Y en los ciclos algo siempre nos duele, cuando comienzan, cuando terminan, cuando están a punto de terminar, o en medio de ellos.

También dicen por ahí “Lo único seguro es la muerte” y “lo que duele y no te mata te hace más fuerte”

Bueno de ser así la segunda, yo ya sería además de inmortal: invulnerable. No soy ninguna de las dos, y pesé a que, en mi mundo, la familia no significa nada importante, y no

“Sácalo, escríbelo, ponlo en un cuaderno, pero sácalo de tu cuerpo” Lo acabo de escuchar en una película gringa, mal traducida como Inocencia Perdida.

Cuando no quieres sentir la muerte puede parecer un sueño, pero cuando la vez, cuando la enfrentas soñar con ella te parece ridículo” Otra frase, de la misma película gringa, en dónde… hoy me cae como anillo al dedo por que… bueno, mejor véanla. No pienso arruinarles el final, como lo ha hecho muchas veces conmigo. Me siento rara. Y no es culpabilidad, pues yo siempre he hecho lo que pienso, aunque me ha traído serios problemas en muchas ocasiones, pero yo no tengo una careta para ocultar mi rostro. Tal vez eso es lo que me ha hecho eternamente diferente. No me miento a mi misma, a los demás, pero no a mi. No tengo remordimientos, ni culpas, pues hice lo que pude, hasta dónde me permitieron. Pues jamás me permitieron hacer “el trabajo sucio” Como acompañarlo. O ir al hospital para estar un día con él, en sus últimos cuatro días. Simplemente me hicieron a un lado. Porque soy demasiado joven ¿Qué es demasiado? ¿Quién es demasiado? ¿Demasiado fuerte, demasiado débil?

Tengo corazón, y eso le pesa a muchos de mis enemigos.

También siento, y siento un vacío, que seguramente una Pop Tart no llenará. Es algo, muy extraño, pero este mundo realmente es extraño, o lo que me ha pasado en estos últimos años, desde la euforia de ver a Darren Hayes hasta la tristeza de de perder a alguien tan querido como lo fue W FM Alguna vez, en algún momento, y no sé en cual, se convirtieron primero en una adicción, y después en mi familia, es algo, muy, muy largo de explicar, solamente puedo decir, que dentro de lo psicológico, ha sido hasta el momento el dolor más grande de todos, el resto se los daré en bonitos episodios. Quizá tan aburridos para algunos como lo fue Una de vaqueros I, II III y IV.

Pero hoy, es otra cosa que me interesa.

Esto es nuevo para mí, pues como en alguna vez dije que no había sentido el dolor en realidad, ese que ocurre cuando pierdes a un ser querido, y sigo sin saber que se siente, pues esto, desde hace buen tiempo lo esperábamos, no con ansia loca, pero ya era irreversible.

Es un vacío extraño. Iba hacer atole, pues ya era lo único que el abuelo podía comer, iba a comprar pan, y de repente recordé que ya no estaba.

En verdad, esto es muy raro y quisiera, realmente saber, que piensan ustedes.

No tengo ya mucho que decir así que por segunda ocasión y contra todo lo esperado he aquí otra bonita cita de EL libro. La Biblia.

Capítulo XXXII

Canción lúgubre sobre la Ruina del Faraón y de su pueblo.

Versículo 23 Los cuales fueron sepultados en lo más profundo de la fosa; y toda su gente yace alrededor del sepulcro; murieron todos pasados a cuchillo, éstos que en otro tiempo llenaban de espanto la tierra de los vivos.

Yo no elegí, abrí el libro al asar, lo que siempre hago cuando no encuentro una respuesta dentro de mi misma.

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