La ofrenda

Hace mucho que no posteo, lo sé, pero la escuela no me ha permitido mucho tiempo libre que digamos, y este puente lo he utilizado para uno de mis placeres no productivos, dormir como marmota. Y ahora, me propongo contarles, aunque a muchos no les importe, porque demonios no he atendido mis deberes como blogger.

De entrada, me inscribí a teatro, con la inocente (sic) ilusión de pasar una materia más, pero en cuanto el maestro dijo que si necesitaba actores o gente para que estuviera de metiche en la cabina cada vez que presenten la obra, de inmediato me ofrecí, hasta este momento no me di cuenta que mi pasión por ser Dj me había de salir y de inmediato me ofrecí.

Para nadie es un secreto que quiero ser Dj con toda mi alma. Así que habría de ser de alguna manera, este mi primer foro. Según cálculos de mi muy mala apreciación caben cerca de mil personas a reventar. Con la ilusión de verlo en lleno total, sin más, me deje introducir a este mundo. Pero, yo no contaba con las cosas de la vida… en primera, porque murió mi abuelo hace poco, lo cual significó desaparecer un tiempo de la escuela. Después vino Dj’s world y todo lo que conlleva,, la fiesta, y después de la fiesta, tuve a mal, estresarme demasiado pensando en la escuela, mis vicios, y demás madres que ustedes bien conocen y justo el día que tenía que presentar propuestas definitivas para efectos, musicalización de la obra, entre otros, desperté muy adolorida, pero no le hice mucho caso, pero al momento de levantarme o mejor dicho de intentarlo, no me podía mover, así permanecí un par de horas, hasta que ya no pude más y pesé al dolor –con el que ya me acostumbre a vivir pero no a ese grado-, me arrastre literalmente hasta la casa de la abuela, para que mi papá dijera… “Nel deja de fingir y vete a la escuela” Juro que lo intenté, pero no me podía ni vestir sola, bañarme, ni pensarlo.

Así que mi tía, me llevó con un fisioterapeuta, y tras un masaje, y una inyección “collarín por una semana y hoy ni se aparezca en la escuela”. Solo podía pensar… ¡Meeeee llevaaaaa!

Ni modo en casa, y por lo que me lleva más, es que el Domingo Dj Tiësto, si, ese que hizo de las suyas en el Root’s y del Root’s ya tienen noticias de la noche ma-ra-vi-llo-sa, Pues en una fiesta llamada Nescafest festeje por adelantado mis 18 veranos, sin chubasco, pero bueno.

Pero, al llegar a la escuela, me llevé la sorpresa de que, no solo ninguna de mis propuestas anteriores, después del ensayo general, al que por obvias razones no fui, se había quedado y que además había una completa aficionada atendiendo el audio. Mmmm, (agregué usted su grosería favorita) pero yo seguía ahí, y algo tenía que hacer, así que me mandaron a iluminación, la consola de. Bueno, no me podía quejar, seguía en la cabina, junto con lo que más me gustaba. No me costó gran trabajo acoplarme a la consola, y bautizarla con el nombre de Sabina, pues por experiencia propia máquina que manejo, que no tiene nombre, nomás no me funciona y se la pasa haciendo berrinche. El problema en serio, era mi compañera de cabina, cuyo nombre no pienso rebelar, que además de ponerme jeta cuando llegué, no me dejaba ayudarle con el equipo, la ecualización es una de las pocas cosas que me salen bien., y adivinen qué… ni siquiera me dejó tocarlo… OK. Así son los aficionados, así es la gente que no sabe para que son las cosas, y que no quiere que alguien les indiqué como funcionan para que les salga mejor su trabajo… en fin, el coraje me corroía, pero, Sabina y yo, nos concentrábamos en lo nuestro, que en el ensayo del lunes no nos fue tan mal. La bronca vino el día del estreno; miércoles a las 12:00 PM.

Cuando mi compañera, no solo no me dejó ecualizar el equipo, sino que se equivocó garrafalmente varias veces cuando yo estaba que me llevaba el diablo, porque me quité el collarín para ver y moverme mejor y por tanto me estaba matando el cuello… Y además, la única rola que se quedó y eso para agradecimientos, la mandó a la fregada, argumentando que la otra estaba más alegre… ¡Alegre! De acuerdo, de acuerdo, la obra es una comedia, pero eso si era darme un golpe bajo.

Sin contar que en el ensayo dijo “Pues ninguna de las canciones que trajiste le gusto al maestro” Una cosa es que mis propuestas sean rechazadas directamente con el mandamas y me expliquen por qué, y como quedarían que alguien, que no ha pasado los últimos cinco años de su vida aprendiendo de música, de cómo funciona tal o cual canción, la velocidad de cada rola, y la historia que hay detrás de ella, en tu vida, y en la del autor te diga simplemente “No sirven y no le gustan a nadie” A cualquiera prende… especialmente cuando lo dijiste que esa es TU propuesta. Y que onda con tu vida, en plan de presentación amistosa.

No sé que pasaba.

Pero, lo peor vino al terminar el estreno. Porque, me defendí con las luces, digo, me equivoque, pero intenté remediarlo de inmediato.

Bajé de la cabina, y me senté en una butaca frente al escenario, y viendo la escenografía con la foto de mi abuelo, y juntando lo que me acababa de pasar hacía unos minutos, que no había dormido en toda la noche leyendo, pensando y recordando grandes momentos de felicidad, estudiando para un examen al que no llegué… No pude evitar ponerme a llorar. Sobre todo por la actitud de mi compañera de Staff, porque, aunque me presenté como Dj súper amater, ni siquiera me dejó acercarme al equipo. A cualquiera a quien no le dejen acercársele a aquello a lo que ha de dedicar su vida entera, le duele. Y además, que se equivoque y que le hagan las cosas, todavía duele más.

Y mientras lloraba como Magdalena, por todo y sobre todo por nada.

Talía, nuestra protagonista me intentó consolar por medio de Dios, pero, el y yo, tenemos serios problemas y nos hemos de dejar de hablar desde hace muy buen rato, el me odia yo lo odio, el intenta inferir en lo que quiero de mi vida, pero casi siempre le gano. Casi… Me levanté un poco el ánimo pensando en la ley del Karma (que después como siempre se haría valida) y que el Show tiene que continuar.

En el intervalo de comienzo entre la segunda presentación, me dediqué a pensar y recordar otra vez, los momentos importantes, los que han marcado mi vida, y que, me han hecho ser lo que soy, y que me habían llevado hasta ahí. No cabía duda, una batalla a la mitad no dice nada, sobre todo cuando es contra ti misma, contra tu orgullo de especie, contra tu orgullo de vida. Me olvidé un poco del asunto y escuché las opiniones de los demás.

Cuando Víctor, nuestro maestro, estaba al borde del colapso cuando le cambiaron el texto, cuando desde arriba, las risas se oían como si fuesen grabadas, cuando Lupita, se resbaló dos veces, y hasta que vi el video me di cuenta. Cuando La muerte, tenía que ponerse levemente hasta su madre y bailar. Los ensayos, y todo el esfuerzo que hubo semanas atrás para llegar a este día. Bien valió la pena, aunque lo que hice no se notara mucho en un escenario, pero, yo sabía que estaba ahí y que estaba dando lo que mejor podía. Además, como decían los de Fase, “el pasado es recuerdo y no cambia”

Y ahora, lo que tenía que hacer, era ir por una cajetilla de cigarros, ir a hacer mi examen de historia, que pasé con 8 y regresar con Sabina a lo que las dos comenzábamos a hacer bien. El Show tiene que continuar y durante la segunda función me salió mejor, la última en la escuela, pero llego el momento de la venganza… Si, si, me la paso tirando mala leche, pero este es mi foro personal y puedo hacer lo que me venga en gana con él ¿no? En fin , volviendo al tema, después de recibir los aplausos que en realidad eran para los que estaban en escena en la última función, venía la puesta en Ciudad Universitaria el 30 de Octubre, el mismo día del partido Pumas vs. América, que acabó tan mal, que Hugo Sánchez salió como director técnico, pero como el fútbol me importa un reverendo cacahuate quemado, pasemos al punto interesante.

La cita era en el Metro Copílco a las 12:30, lo cual significaba salir de mi casa a las 10 de la madrugada, tomando en cuenta, que a esa hora apenas me estoy durmiendo, y con cambio de horario (horario de verano) aunque dormí poco estaba bien… mejor que de costumbre. Por que ya no me dolía el cuello.
Al llegar a la estación, me encontré con Karen una antigua compañera, cuando yo acababa de llegar a la escuela y el mundo era de color rosado. Resulta que no soy la única que ha perdido un año, porque ella está a punto de perder su tercer año, en la escuela, que no sabe que tranza con su vida para el futuro, en fin…

Ya no me sentí un gato de angora verde.

Como no había luces que mover, porque era de día, y además al aire libre, me tocó irme al Staff, o lo que es lo mismo hacerla de metiche. Pero, algo me decía que el momento de la venganza. Llegamos, esperamos un rato, para poder preparar la escenografía. En dónde tenía que hacer algo. Y la cabina, dónde los de siempre, o sea los que se sienten dueños del equipo que estas pagando con tu inscripción y que tienes derecho a utilizarlo, pero así son los “técnicos” de la UNAM.

Entonces cuando “la compañera” se fue a la cabina, no la dejaron hacer absolutamente nada, más que decirles que poner, el resultado, el audio salió muuuuuy mal, y al terminar la obra, terminó llorando de impotencia… ¡Qué bonita es la venganza! Especialmente cuando no tengo relativamente nada que ver. Eso me demuestra que una de las pocas leyes que se demuestran después de la gravedad, la del Karma es la onda.

Y ahora si, liberado mi veneno ya puedo hablar de otra forma.

La verdad, durante los ensayos, me divertí con la obra, que tiene una estructura simple, pero asquerosamente divertida, en dónde el objetivo principal es mediante el sarcasmo, sabemos que la tradición sigue vigente, aunque la fiesta y el descanso sean lo que más nos llame la atención.

Me he divertido y trabajado como enana. Pero bien vale la pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *