Un poco más

Parece, por fin que al dedo divino se le dio la gana de darme una tregua, y lo que yo creí perdido de repente regresa, pero se sopetón y ni tengo tiempo de dormir. Nos veremos luego, en cuanto me entreguen el ordenador que esta malito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *