El mundo bizarro Vol. 1

Había una vez, para que me hago güey; hace unos meses, cuando todavía entraba a mi clase de ética con singular alegría. Se me ocurrrió, invitarle un café a mi maestra, craso error.

Ese día andaba de buenas, despilfarrando el dinero, porque acababa de estafar a mi padre lo suficiente como para ponerme explendida. Pero sopecho que la maestra lo malinterpreto.

Unos dos días después,me la encuentre en los pasillos de mi odiada escuela, iba chismeando con un amigo de su novia, y de repente, aparece la maestra. Me saluda y aquí viene la parte escabrosa, me invitó un café con una mirada que JAMÁS voy a olvidar, y aún me dijo dónde iba a estar y hasta que hora. Desde entonces no entre a su clase más que con miedo, y hasta que unas compañeras confirmaron mi sospecha, me dije a mi misma “Mejor un extra”.

Pasando a otro tema, mañana tengo que ir por un premio de segundo lugar en lecturas dramatizadas por entrenar a mi maestro en que NO es música clásica y que SI es música clásica, me tomó alrededor de dos meses, para tres minutos. Me lo merezco, y si el maldito dedo divino no se le ocurre hacer de las suyas, estaré festejando frente a la segunda temporada de Sex & City a esta hora.

Hoy tengo que ir de compras -con lo que lo odio, es neta, después de 30 minutos acabo con ganas de matar a alguien- y después a la biblioteca. Espero que el lado oscuro de la fuerza me acompañé el resto del día.

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