El hastío

Ha llegado un momento en el que, mis vacaciones de verdad me están hastiando, y no es por qué me muuuuuuera de ganas de regresar a la escuela, si no todo lo contrario, si no simplemente que no estoy haciendo nada. Que la compañía de mi gente, de repente se vuelve monótona, no ver a mi galan, otra de las cosas que de verdad me están matando, no puedo leer tranquilamente pues mis ojos me recuerdan la ausencia de mis lentes, salir a caminar me hace echar en falta mi camára digital, ir al cine, imposible, rentar pelis, perdi mi membresía, comprar música, no se puede, el ordenador anda de mamón, de hecho he llegado a pensar que es una mezcla rara entre el alma de Björk y de Madonna al mismo tiempo.

Solo quisiera hacer algo sin que me aburra o sin que me lastima, o sin que me haga recordar que alguien la está pasando peor que yo, y que por azares de eslo que yo llamo Dedo Divino no puedo acompañar.

Estoy harta: de ver la cara de mi madre en la mañana, los gritos de la abuela, aguantar la mala comida de mi tía, de que en la tarde todo haga que el lugar más comodo sea el Reino de Morfeo, ¿sabes qué? Realmente te extraño, y no es que seas una más de mis obsesiones simplemente te amo y me duele en el hígado no verte, de hecho mi hígado está planeando seriamente en demandarte por daños causados.

Volveré a la monotonía antes de que me cansé de escribir.

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