Recordando

Viendo el pasado y mi presente, me doy cuenta de que: ¡A qué bruto como me hacen falta las fiestas! Necesto tener un Dj enfrente, moviendo las pocas neuronas que me quedan, y al resto de la gente, convertirlo en una catársis para las broncas existenciales que me aquejan en este momento.

Quiero sentir la libertad de bailar toda la noche, de escuchar un buen set, el alcohol es opcional…

Quiero, quiero, quiero largarme de aquí, salir de esta escuela y entregarme por completo a la música electrónica, pero no, así es esto del rock & roll primero el deber y luego el placer.

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