Dedo Divino: la película

Definitivamente así podría definir lo que ocurrió el viernes afuera del City Hall. De entrada llegamos demasiado temprano y como tradición nunca cumplida nos fuímos a tomar un mal café a Sanborn’s al mismo tiempo que estábamos ideando como carambas haríamos de las nuestras durante la noche.
Al fin nos dirigimos al club en cuestión, observando la ENORME fila de gente, que igual y no como nosotras, se moría por ver a ATB. Elizabeth y yo, teníamos cortesías mientras Angie y Gaby habían pagado su boleto, y mientras nos reíamos, porque demostrando lo fan’s que somos habíamos hecho un tanto cuanto el ridículo para tener esas cortesías.

12:00 am, y los boletos seguían sin entregados, y la hora máxima eran las doce. Dudas de entrar, hasta que finalmente, El diablo, del staff de mas, dijo que no habría cortesías… osea, me dieron un boleto inexistente y me lo dicen cuando los de taquilla ya se habían terminado.

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