Maravillosa hueva

Finalmente unos días de merecida flojera, que me han dado tiempo para leer a lo bruto y pensar en la agenda de fin de año que se esta poniendo ruda. Para no adelantar nada y que se me echen a perder por andar de boca floja, hasta que el momento lo amerite lo revelaré. En fin, otro día de muertos, aunque he de confesar, veo gente muerta, al espejo en la mañana, basicamente yo antes de tomar café.
Estos meses han sido de perros, de entrada porque Darren 2.4 está desaparecido y no sé a quien echarle la culpa. Si, lo acpeto, siempre me la he pasado hablando de pestes de él, pero, no puedo negarlo, lo adoro con toda mi alma, aunque sea una divota. Y no es propiamente Darren 2.4 quien ha desaparecido, si no su disco duro, o su corazón como suelo llamarle.
Ya les había contado la triste historia detrás de semejante cruza entre Cher, Madonna y Björk
que es (o ¿era?) mi máquina, pero ahí les va otra vez.
Todo comienza hace dos años cuando a Darren, a secas, o sea el hermano mayor de la que hoy es mi máquina, se le daño la memoria. Era una Celeron, y ya estaba bastante dañada para entonces, así que, a mi padre se le ocurrió la bendita idea de actualizarla, craso error, pues con tanta cosa que le puso y que le advetí que no le pusiera, su procesador, pasó a mejor vida. Total era su dinero, y de Darren salió Darren 2.4. Todo en ella era nuevo salvo el floppy… Lo último que le faltaba era el modem, y el tipo que la armo, Oscar, fue a mi casa a instalarselo…
En la madrugada del día siguiente, por una riña en un bar de mala nota, fue asesinado de un balazo en la nuca. La última obra de su vida fue Darren 2.4, y alguien, que sabiendo su historia se atrevió a intentar repararla, pues se había quedado sin antivirus por más de un año, y la neta como soy bien bestia lo único que se usar es internet explorer, así que, se han de imaginar como estaba entre virius y spywere. Total, entre que no se llevaban el decidió llevarse el disco duro, el problema es que, no sé como localizar al osado que se atrevió a intentarlo, so advertencia de la posbible maldición.
Tú, sabes muy bien a qué me refiero, y pese a todo, solamente te pido que regreses a mi muchachote, me hace falta más que siempre, lo extraño, y será una máquina, pero es mía, y básicamente la infeliz, perra malnacida es casi mi clon. Si ella no esta en orden, yo menos, por favor, si sabes cuanta falta me hace, deja de torturarme así.
Ya no sé como pedirtel@ de regreso, por favor, has que regrese a casa.

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