Cita

Desde que no tengo tiempo, para técnicamente hacer nada aparte de mi engorrosa rutina, me encontré con un libro, que definitivamente me quedó como anillo al dedo, ya sé que anteriormente postee una cita del mismo, pero me vale madres, porque está re bueno, sí fuera música sería el soundtrack perfecto de este momento de mi vida… una delicia sin duda, y ojala pueda terminarlo decentemente un día de estos.

Las Confesiones de Juan Jacobo Rosseau

“He aquí cómo mi espíritu estaba constantemente agitado. Los deseos y temores me consumían alternativamente. La música era para mí otra pasión menos fogosa, pero no me dañaba menos el ardor con que a ella me consagraba, por el tenaz estudio de las oscuras obras de Rameau, por mi obstinación invencible en querer recargar mi poca memoria, por mis constantes idas y venidas; por las compilaciones inmensas que amontonaba, pasando muy a menudo noches enteras copiando.

¿Y por qué he detenerme en las cosas duraderas, cuando todas las locuras que se sucedían en mi voluble mente, los placeres fugitivos de un solo día, un viaje, un concierto, una cena, el tener que dar un paseo, que leer una novela, que ver una comedia, todo lo más accidental de mis diversiones o de mis asuntos se convertía para mí en otras tantas pasiones violentas que en su ridícula impetuosidad me daban un verdadero tormento? La lectura de las desgracias imaginarias de Cleveland, ardorosamente hecha y frecuentemente interrumpida, creo que me hizo más daño que las propias. “

Me encanta, punto, alguien tomó las miles de cosas que hay en mi mentecilla todo el tiempo, girando en la órbita de mi creciente ambición, pero que, los pinches satélites no la dejan girar como debería.

Tal como lo describe este hombre que tiene más años muerto que yo viva, me revuelve aún más los sentimientos, idas cuerdas y también las retorcidas que habitan en algún punto de mi alma, de mi mente y por supuesto, en mi sombra.

Aún no comienza la parte interesante de mi vida, y ya me estoy quejando, es más, lo que mejor me sale es quejarme… porque cada vez que intento algo serio a huevo me han de distraer los amaneceres, los libros, que en teoría no debería estar leyendo, los achaques impropios de mi edad. En fin, las cosas pequeñas que no acaban de dejar de gustarme, las que se salen de la rutina de:

Levántate temprano, arrástrate a la escuela, descansa o lo que es lo mismo, lee blogs, juega con tu my space, y revista tu mail en menos de una hora. Llegando a dónde tengo que ir, todos los pinches días, aguantar jetas, hacer cómo que escuchas las pendejadas de tus compañeras, y cuándo digo pendejadas, es que neta lo son, he aquí un bonito ejemplo: “Guey, me gusta el tipo del grupo x, pero, no le hablo, sus amigos que caen mal”, otra de las que me fascina, “me pasas la tarea de francés me dio hueva traducirla”, y la mejor de todas. “Guey llevo dos semanas sin novio, me quiero morir”

Y luego por qué me la paso de amarguetas, con mi hermano del alma: el Melox, fumando, haciendo experimentos con él café hasta las tres de la mañana y medio comenzar con mis labores ñoñiles.
No lo soporto, por eso ansió, cuando finalmente puedo conciliar el sueño a eso de las cinco de la mañana –para tener que levantarme a las nueve- irme de fiesta, ver a los Dj’s que hicieron y seguirán haciendo el soundtrack de mi vida, menos aburrida, el soundtrack que me trae los mejores momentos de mi aún corta vida…

Y aún en las fiestas, el pinche imbécil víbora, que ignora que yo soy una cobra real y que desayuno culebritas como él con frases cómo:

“Pinches viejas, ni han de saber a quién están viendo”

¿No importa qué, seguramente llevo más tiempo soñando con ver a X Dj que tú animal? No, no importa.

“Pinches viejas, no me dejan bailar”

¿No importa qué, lo único que estás haciendo es quedarte quieto como estatua y poner jetas? No, no importa.

“Pinches viejas, pero bueno, de alguien nos tenemos que burlar”

¿No importa qué, tengo más glamour en el dedo chiquito del pie que tú en tu miserable vida? No, no importa.

O la que más me ha zurrado el culo, después de encontrarme con un amigo después de un ratote de no saber nada de él.

“Pinches viejas, el guayabazo a huevo”

De milagro no le partí la cara.

En resumen mi vida es un asco, y sé perfectamente que podría ser peor, y en teoría debería cerrar el hocico, pero destilar veneno se me da.

Como bien lo dijo el Franco “It’s all about music” pero cómo me está costando, y por adelantado, así que más te vale pinche Destino, que lo que estés fraguando valga la pena.

Y todo esto sale a colación porque me queda muy poco tiempo de vacaciones, y ódienme católicos por lo que voy a decir, vacaciones patrocinadas por: un esquizofrénico, que hace dos mil años dijo que era hijo de Dios, y que muy en teoría, se dedicó a pregonar el amor….

No quiero regresar a la rutina, me urgen unas vacaciones de adeveras de por lo menos un par de meses, me cae. ¡NO QUIERO QUE SEA LUNES!

Gracias señor Rosseau dondequiera que ande su alma, por ayudarme a sacar la idea que traía atorada desde hace un par de siglos. Soy bien fan, casi tanto cómo de Tiësto, y antes de que me mienten la madre por amar tanto al mainstream del dancefloor, no me enervaba tanto el señor Thijs, hasta que lo tuve enfrente en la Plaza de Toros. Neta, es más, ni siquiera me gustaban mucho sus rolas, hasta que las escuché en bocinotas.

Que hueva me doy.

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