Otro día, otra semana

Después de la semana de mierda que fue la pasada y un poco más tranquila ya me resigné a que me cambien de maestro, a que la semana comienza de nuevo, y que no voy a ver a Robbie Rivera. Así como ya remedié el olvido del cumpeaños de mi abuela. No sé porque estoy tan tranquila, si tengo un montón de tarea que hacer, si debería estar en la biblioteca terminandola… tal vez, sea porque ayer 3/4 del cuarteto de la muerte nos reunimos para liberar algo de stress ayer.
Tal vez, aunque sinceramente creo que es porque se me olvido mi sacrosanto café (con el que su abuelita no podría dormir en dos semanas).
Como sea, para variar, aún no me resigno a vida, y ahora mismo quisiera estar roncando en alguna isla griega. Pero aún no me la he ganado.
En fin, me retiro a mis labores ñoñiles.

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