¿Y?

¿Ahora que sigue?

Parece ser que para su nada húmilde bloggera de confianza, las cosas siguen sin tomar buen camino. Primero la cago en la escuela, luego con mis amigos, con la abuela… y para acabarla ninguna fiesta interesante a la vista. No hay nada que pueda deprimirme más, definitivamente, bueno si, pero prefiero no invocar las fuerzas que se encargan de hacerme la vida de cuadritos.

Es más, ni siquiera hay algo que me zurre realmente el culo, para liberar esta extraña meláncolia de la que soy presa.

Extraña pues no sé a que se deba, aparte del exceso de luz natural que hay ultimamente en mi vida.

Si, debe ser la rutina, me vuelve loca saber que tengo que hacer las mismas cosas, ver las mismas caras, todos los días, quisiera realmente ponerme a llorar pero no puedo, pues no me siento realmente triste si no aturdida de un círculo que no parece romperse. Las mismas dudas que desde hace años no dejan de atormentarme, las mismas respuestas vanas… nada nuevo, todo es lo mismo solo que con mucho polvo.

¿Extraño a alguien? No lo sé, siento que algo me falta, pero ignoro de que se trate. Tengo ganas de llorar, pero no sé porque, y no le echen la culpa a las hormonas por favor.

Y para acabarla, siento que debo escribir algo, pero no puedo, hay palabras atoradas que no dejan que las que me molestan fluyan. No quiero ir a ninguna parte, solo a dónde nunca he estado, en dónde mis sueños no dejan de estar día tras día, pero somo como expectadores no cómo los protagonistas que ansían ser.

Mi alma, mi mente y mi sombra, hoy no estan deacuerdo. Definitivamente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *