Al fin

Se sugiere que para leer este post, de click aqui pues soy bien guey, y no después de todo este tiempo de ser bloggera, no he aprendido a ponerle musiquita a este, su blog de confianza.
Las cosas en la vida, de su servilleta, se estan poniendo un poco tranquilas, medio me estoy resginando a mi nueva maestra de francés, medio me estoy resignando a muchas otras cosas, pero solo a medias, pues la ambición es tal, que no’mas no me deja ni dormir. Sigo sin poder leer lo que quiero, hacer lo que me venga en gana, pero hoy, con la Ciudad de México nublada, me siento tranquila.
Eso de ser diurna jamás se me ha dado. Y en estas laargas noches de “ahoraquechingadoshago” pues me pongo a recordar, por más que se oiga de abuelita. Volteando hacia la pared del horror, en dónde tengo muchas fotos de aquello que me parece más importante en mis casi 20 años. A veces me parece una míseria, otras demasiado. Sueños que se hicieron realidad, y otros que esperan del lado oculto de la luna…
Tranquildad, no es algo que conozca muy seguido. Y menos ahora con la cantidad estupida de examenes que me esperan. Y tengo hartos celos de la gente que es más libre que yo en la práctica que en la teoría.
Eso pasa hoy, con mi mentecilla. ¿O no?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *