Había una vez

Hace mucho, cuando veía pelis a lo enfermo, hubo una que me dejo traumada, realmente, y no estoy hablando de las de terror, que son las que normalmente me dejan más dañada, aunque se trate de una reverenda mamada, de esas que hasta dan risa.

Me estoy saliendo por la tangente, de esos tiempos, en los que era feliz, el nombre de Requiem for a dream, me venía sonando desde hacía mucho, más por el soundtrack que por otra cosa, para variar.

Total, voy bien chicles, como por mediados de 2003 a rentarla, me instalo frente a Darren 2.4 (el ordenador) saco mis palomitas, mi sacrosanto café, pensando encontrarme con algo fuerte, pero, no con lo que venía.

No sé las voy a echar a perder -si no la han visto-. Obvio, mi vida, no está tan desencajada como para irme por esas puertas, pero hay muchas, muchas cosas, en las que coincido casi por completo en la trama.

Todos son adictos, pero la madre, es la que de verdad, me impactó, su adicción a la televisión, a verse en una pantalla, y que sus amigas le den algún tipo de reconocimiento, pero, sobretodo que ella se reconozca a sí misma… me recuerda tanto a mi madre… hasta el parecido físico es impresionante, quizá por eso, no, seguramente por eso, a cuatro años de distancia, de una sola vez que la vi, no puedo dejar de pensar en ella, en medio de un Dormingo de hueva, en el que no me he quitado para nada la pijama. Fumando y pensando en las cosas que pudieran ser…. Y esto, que no deja de darme vueltas en la cabeza.

Sin más, les dejo el trailer, no creo, que sea la única en este mundo con ese trauma ¿o sí?

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