Casi Dormingo

Me faltan apenas 50 páginas para terminar diablo guardián de Xavier Velasco y estoy traumadita, aunque usted no lo crea, puedo traumarme más, hay cosas en esta vida que me zurran el culo, una de ellas es que a alguien se le ocurra crear un personaje que se parezca un chingo y dos montones a mí.

Realmente no quiero terminar de leerlo, pero NECESITO hacerlo. Así como se acaba el libro, hay algo que terminó en mi vida, no tengo idea de qué demonios es, pero echo en falta algo. Nuevamente un libro me está metiendo en serios conflictos existenciales, desde la primera página y hasta el final, como ahora.

Cosas y promesas que existen aún en mi vida al señor Xavier se le ocurrió escribirlas antes de que me pasarán, antes de que se me ocurriera hacer esas promesas a quiénes se las hice.

No es la primera vez, que la obra de alguien parece que la sacaron de alguna parte de mi vida que ya viví, o que aún no me toca, el problema viene cuando esas obras, esos trabajos llegan a mis ponzoñosas garras cambian por completo un pedazo de las cosas que visto en mi vida.

Esa especie de comunión que logra el escritor con el lector, se vuelve más profunda en casi una amistad con esos libros, películas, rolas, obras de teatro y demás. Aunque los creadores jamás sepan que existo, o que hayan muerto siglos antes de que yo siquiera haya nacido, marcan mi negra alma con letras de plata, para siempre.

Hoy termino Diablo Guardian. Mañana quien sabe con quién comenzaré, pero estoy segura que también me va a traumar.

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