Daft Punk en México Vol. 1

El día había llegado, tres cuartas partes del cuarteto de la muerte (Sandy, Angie y yo) por fin veríamos a esos dos franceses que marcaron buena parte de nuestras adolescencias. Y con el plus de que sus telonero serían los de Sussie 4. Que con todo el cariño que les tenemos, pues, no los hemos visto.
6:00 PM. Las 3/4 del cuarteto de la muerte estaban conjuradas para irnos todas juntas desde mi casa. Pero, aquí comienzan las quejas contra: Mi padre. Ese ser que tiene la facultad de hacernos la vida de cuadritos en los mejores momentos, entre más deseamos una fiesta o ver a alguien más mamón y culero se pone.

Esta vez, so pretexto, de que nos tendría que ir a recoger, pues Gaby, estaba fuera del área de servicio, nos hizo esperarlo hasta las 7:30 PM, para que el cabrón nos saliera, con que “mejor paso por ustedes en otro lado” El concierto comenzaba a las ocho. Mal-di-ta sea.

Tuvimos que tomar un taxi, y como siempre estamos viboreando a medio mundo y su abuelita. Esperábamos, que al bajarnos, nos mentará la madre. Pero todo lo contrario, parecía que le divertía todo nuestro veneno, y como no traía cambió hasta nos cobró de menos…

Llegamos a donde en teoría mi padre debería ya haber llegado, en teoría. Porque me marcó para decirme que ya casi llegaba. Faltaban solo veinte minutos para las ocho de la noche y apenas estábamos en Lindavista.

Para evitar poner más nerviosas a mis compinches, me dedique a hablar de pendejadas. Mi padre como siempre DE METICHE, en nuestra plática, como si entendiera al menos un 0.1% de lo que estábamos hablando.

Llegó un momento en que dijo: “Si quieres nos regresamos para que no estés molestando”. Estuve tentada a contestarle “Sigue manejando o te rompo la cara”. Para nuestra desgracia, nos tenía en sus manos, así que solo pude contestar un tímido “cállate”.

Ya casi con el Palacio de los Deportes enfrente, nadie tenía la menor gana de dejarnos pasar, hasta que una señor avienta lámina, que llevaba a su bodoque más histérica que nosotras, logró hacer pasar y por ende, nosotras también. El señor, comenzó a decir, nos vemos aquí, me marcan cuando términe…. lalaland. Cuando yo lo que quería hacer era salir corriendo para siquiera ver y escuchar un pedacito de Sussie 4.

Para variar, la señora Ocesa, la cagó y no sabíamos por dónde entrar, un amable señor autoridad, nos acabó de confundir más. Finalmente dimos con la puerta que si era, y a escasos metros de la entrada que nos correspondía, comenzamos a escuchar gritos, eufóricos, y el palacio entero parecía decirnos. “Ya llegaron por quienes lloraban”.

Al borde de un colapso nervioso le aventé el boleto a la de seguridad. Y mis queridas comadres, todavía pasaron al baño.

Ni siquiera tuvimos tiempo de irnos a acomodar al lugar que decía nuestro boleto. Y que bueno, pues de lo contrario, nos habríamos quedados a escasos centímetros del domo de cobre. Robot Rock nos recibió, seguida de Technologic, Mothership Reconnection, Da Funk, Cresendolls, Around the world, Rollin’ & Scratchin’, Oh Yeah, Burnin’,Superheroes cuando llegó el turno de One more time que mezclaron excelentemente con Aerodynamic, el palacio entero pareció explotar. Los gritos, las palmas, de casi todos, las miles de cámaras de celular y de todo tipo. Se volcaron en ese instante sobre los franceses robóticos, favoritos de todos. Seguida, creo de HARDER, BETTER, FASTER, STRONGER, y la inolvidable Face to Face.

Ellos, mandando besos a través de los cascos, para las afortunadas, que odio, por cierto, de la primera fila. Coqueteando como buenas máquinas musicales.

Se apagarón las luces por un momento totalmente, y desaparecieron por un momento. Nadie, se esperaba lo que pasaría unos minutos después, regresaron con esos famosos trajes con lucecitas rojas, a poner nuevamente One more time mezclada con Aerodynamic. El lugar parecía que iba a caerse, de tantos gritos, de las voces, y de tantas anécdotas guardadas en cada uno de los beats de One more time.Se fueron ahora si. Y eso lo confirmaron las cegadoras luces del palacio de los deportes, junto con una rola de ¿Elvis?, que todo mundo comenzó a cantar.

Apenas eran las once de la noche. Todos, nos quedamos con ganas de más, seguramente muchos se fueron al after en el Rioma, pero nosotras tendríamos que esperar a mi padre, y emprender el camino a la realidad.

Una de las rolas que más se extraño, sin duda, fue Digital Love, pero bueno, con el impresionante show de luces, demostrando que no hacen falta viejas en calzones

En tan solo una hora, puedo jurar que al menos un 60% de los asistentes, recordó partes de sus vidas,que habían olvidado. Moviendo sensaciones, que solamente Daft Punk puede lograr.

Valió la pena la espera de diez años, por esa hora y media que no cambiaría por una ida a la playa.

Las fotos y los vídeos se los debo por ahora, pues como son propiedad de Sandy y no he ido a su casa por ellas, pues aún no están decorando este enfermo blog. Mientras los dejó, ahi para que se den un quemon con una foto que me fui a lacrear de de Disco Dancers

P.D. Si no fuiste ¡QUE GUEY ERES!

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