Antes de comenzar Paul van Dyk

Así es, antes de que cualquier cosa ocurriera en mi vida, antes de saber a ciencia cierta qué demonios era música electrónica, el nombre de un alemán nacido en el este, ya estaba en mi memoria, de eso hace por lo menos siete años. Ese nombre llegó a mis oídos gracias a Sandy, sin cuya influencia en vida, definitivamente hace mucho que no estaría en este planeta. Mucho menos estaría este blog on line, pues es gracias a ella, y hoy al cuarteto de la muerte que aún continuo en este camino, que no tengo idea a dónde conducirá.

Hay momentos en la vida, en que las ideas van y vienen en otro idioma o en propio. Ideas que para algunos son nuevas, mientras que para otros han estado ahí desde el comienzo. Finalmente importan los hechos.

Ese es nuestro caso, si nuestro, mientras ideas que han estado ahí desde comienzo ahora son llevadas a otros oídos que apenas se abren a los sonidos que están ahí, desde el pasado. Como en algún momento pasó de este lado del teclado.

Imitaciones, traiciones, derechos o no. La música sigue y aparentemente la vida también. Y antes de comenzar, con todo y los serios problemas que tengo con los ángeles, hay una canción que en su momento, marcó mi vida para siempre, al igual que Paul van Dyk y la Sandrita. Antes de comenzar con la crónica de esta fiesta. Hay una rola que por más mainstream que sea, por más que casi la pongan en las bodas… para mí, tiene una historia muy extraña, y muy difícil de contar. Pero en honor a ella. Denle play. For an angel de Paul van Dyk.

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