Armin van Buuren firma de autografos

Así comienza nuevamente una historia, la de la última fiesta del año para el cuarteto de la muerte. Desde el 27 ya estabamos planeando, maquiavelicamente como acosar a Armin, sacando las playeras que hicimos el año pasado del closet, con buenos recuerdos que ahora llevarían una segunda parte, igual que los malos, para nuestra cochina desgracia.

A eso de las diez de la noche comenzó el primer pedo, las pulseras para la firma ya se estaban agotando, ergo, había que cambiar los planes, en lugar de ir todas juntas y en tropel por los discos y después ir a formarnos para decirle a Armin “Bienvenido otra vez a mi país” pues una, osea yo tendría que ir antes de lo planeado. De último minuto Sandra decidió acompañarme, porque la neta seguía muy mal por la cochina bronquitis que me tuvo en cama con fiebre por lo menos cuatro días.

A las diez de la mañana salimos de nuestro rancho con la misión bien definida.

Al llegar a Plaza Loreto, comienzan nuestros problemas. Ya con los cinco discos en mano, la cajera, cuyo nombre no alcance a ver si no, ya sabrían de quién se trata, se nos pone al brinco. Con la Novedad de que no podríamos comprar todos los discos en tropel y que necesitabamos a las otras tres para que ella les pusiera el brazalete. Chin-ga-da maaaaaaaaaaaa-dre.

Osea, hicimos un viaje de dos horas, para tener que dejar todo, dar la media vuelta y decir que siempre no. NI MADRES. En segundos Sandy comenzó a marcarle a Gaby para que fuera por su disco, y de paso el de Cinthya, y mandarle mensajes a Angie para que hiciera lo propio.

Cuarenta minutos le tomo a Gaby decir “voy más tarde”. Casi me da un paro cardiaco porque la neta, todavía teníamos que regresar a nuestras casas para acicalarnos.

Ni modo, otra vez de regreso a Mixup Loreto a verle la jeta a la misma cajera que nos había mandado a la goma cuarenta minutos antes. Cual no es nuestra desagradable sorpresa, al ver que la misma vieja le estaba dando tres brazaletes a un solo chico…. mmm, no gritarle, no mentarle la madre, pues tenía nuestras almas en su poder

Sandy se acercó a preguntarle -otra vez- que si le podían dar los brazaletes de las otras si compraban el disco… la vieja dijo lo mismo, de verdad, que suerte tiene la vieja de que no sepa su nombre.

En chinga a regresar, por la demora, ya eran las dos y media de la tarde, tomando en cuenta el viajecito que nos echamos a Plaza Loreto, el regreso en el mismo tiempo, puta madre, tendríamos menos de media hora para llegar a bañarnos y hacer todo lo que dejamos pendiente…. esos cuarenta minutos pudieron hacer la diferencia.

Ni pedo así es esto de vivir en la Ciudad de México aunado a que somos clubbers enfermas, literalmente porque yo traía todavía la puta bronquitis y el recuerdo de esos cuatro días echada en la cama muriendome de fiebre.

Para acabarla de chingar, Sandy se quedó sin agua en su casa por culpa de la tuberia, a la que, literalmente, le dió frio. Ni modo se tuvo que bañar en mi casa, en dónde la puta agua caliente dura apenas cinco minutos. De milagro no se enfermó, mi futura manager.

La Odisea a Plaza Loreto otra vez. Pu-ta madre, no la tuvimos que echar en taxi o de plano no llegábamos, afortunadamente el lado oscuro de la fuerza estaba de nuestro lado e Insurgentes estaba despejado. El taxista, milagrosamente venía escuchando cierta estación de la Ciudad de México que pasa únicamente música electrónica, de hecho tiene un logo de una abejita. Y hasta nos pregunto que si íbamos a la firma de autógrafos, respondimos que si… y el guey nos dijo que había una super fila. Y nosotras con cara de ¡Gracias a Dios! Pues eso nos daba más tiempo pa’llegar.

Increiblemente la Clara todavía no llegaba, pero ya estaba cerca. Eso normalmente no me zurraría el culo si no supiera que… ¡La Clara vive a unos minutos de Plaza Loreto! Eeeeeeen fin.

En chinga llegamos a formarnos, ponernos la pulserita y todo el pedo. Y es aquí también cuando comienzan nuestros ya clásicos pedos con los de seguridad, que si no te muevas y la chingada, hasta eso los guardias que custodiaban la fila no se pusieron tan pendejos, pero… Chale, como siempre me estoy adelantando a los hechos.

Mientras estábamos de pendejas llegó el ya bien conocido Dj Naz a saludarnos, presumirnos sus autógrafos y a echar el buen chisme. Además de hacernos compañía hasta que entramos a la puta tienda. Ahora les explico porque PUTA TIENDA.

Después del episodio de la mañana vino otro todavía más desagradable. El de seguridad que estaba justamente al lado de Armin, enfrente de Benjamin Hernández y de Dave papacito Lewis, comenzó a amenazar a Sandra porque traía cámara, tan pendejos se nos puso que por poco y rompe la cámara con la que se toman LAS mejores fotos y vídeos de casi todas las fiestas a las que vamos. Insoportable el tipo.

Es bien sabido, que el año pasado, Sandy se quedó sin foto por culpa de otro culero de seguridad

Y nuevamente, por otro culero de seguridad Sandy y todas las demás, nos quedamos sin foto con Armin.

Como eramos las últimas pasamos en chinga, ni tiempo nos dio de decir algo aparte de Welcome, my name is, thank you. ¡Y nosotras que hasta regalo íbamos a llevar!

Ya nos estaban corriendo los ojetes de seguridad cuando alguien me dió la sorpresa de mi vida. De, repente escuchó, después de que el señor van Buuren firmara mi disco Universal Religion, que me gritan por mi nombre, pero el cabrón de seguridad ya me estaba corriendo.

Era Mario Castilla, que es parte del staff de maslabel, me intercepta y me dice “ten” , como siempre, me quede en la pendeja y apenas le pude dar las gracias, mientras el de seguridad estaba chingando todavía con su “señorita, nada más rápido” Puuuuuuuuuuuuta madre. Y ahora si, ya con más calma. ¡Gracias Mario! Y feliz año nuevo.

Después, a saludar y desearle año nuevo a B-jay en menos de tres segundos y salir corriendo de la tienda, pues insito, los de seguridad estaban en su mood autoritario… Si supiera sus nombres y el de la vieja que no nos quiso vender los discos en la mañana ya los habría balconeado y probablemente no tendrían trabajo.

Nos tocó todavía ver salir a Armin en la camioneta entre gritos de los “fans” o mejor dicho pseudo fans, porque las únicas enfermas aquí, semos nosotras… jajaja, es neta, dudo mucho que supieran estos “fans” que Armin existe como dj desde hace más de diez años, etc, etc, etc, que nosotras nos sabemos de memoria.

Hasta en la calle los de seguridad se encabronaban si te le quedabas viendo a la camioneta.

Aunque por otro lado, si no hubieramos sabido que ibamos a tener a Armin muy cerca otra vez, habríamos ido a perseguir a la camioneta, pues el carro de Cinthya estaba ubicado para salir corriendo y salir tras ellos, pero desistimos. Estamos enfermas pero no tanto. Aunque, si fuera Paul van Dyk… ejem, volviendo al tema:

En el auto íbamos pensando en lo que acabábamos de vivir, y que Armin, nuestro Armin ahora se veía diferente, además de cansado… no sabríamos cuan diferente hasta que lo escuchamos en la fiesta, pero eso, es otro post. Mientras tanto, ahí voy de presumida y les presento el póster que me dió el Mario.

Armin van Buuren

La foto enferma de este poster por Gaby alias Clara conocida en el bajo mundo de flickr como gabnouwop

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