Esperar

Después de un par de semanas de chinga, no solo para mí, si no para toda la oficina… estoy, medio huevoneando en mi pajarera, observando que bonito se ve este changarro de la Narvarte sin gente que este dando lata con cosas que ya les repetí miles de veces, o niños latosos invadiendo mi reducido espacio vital.

Se me antoja un té, pero no hay ázucar, y me da mucha hueva bajar por ella, tal vez al rato me ponga a fastidiar a JC y se la pida, pero como anda medio crudo, tal vez no me dedique a fregarlo. En fin asi es esto del rock & roll. Parece ser que ya me puedo ir. Solamente, parece ser.

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