Acerca de mi gusano

Para nadie es un secreto, que tengo ciertos grandes conflictos con mi familia, pero esta vez, mi padre se la mamó, no estoy precisamente de ánimos para pelear con alguien, especialmente cuando me está llevando la chingada por la cochina enfermedad.

Esta vez, le toca ser quemado a mi padre.

Sinceramente ya me tiene hasta la madre, queridos y bienamados lectores. Últimamente le ha dado la manía de tomar mi ropa, mis zapatos, mis bolsas y guardarlos en su cuarto. No me pregunten por qué, pero sospecho que se la pone en la noche.

El cabrón tiene una terrible obsesión con ordenarlo todo, y yo, tengo la terrible obsesión del orden del caos. Y aprovechando que ahora casi no estoy en casa, pues, se ha dedicado a “arreglar” mi cuarto, lo único que le falta es quitar las mil y un fotos que tengo por todos lados so pretexto de que no combinan con la decoración.

¡Ya me tiene hasta la madre! Hoy, que me quedé en mi cama en calidad de cádaver, extendí la mano en busca de mi bote de basura. Y me llevó la terrible sorpresa de que ya no está. Con eso de que no paso mucho tiempo en la casa, el señor decidió que no necesito el bote. Cha-le. Y ahora que estoy realmente jodida, no tengo donde depositar mis porquerías.

Tengo ganas de golpearlo, pero, no fuerzas. Algo he de hacerle. ¿Alguna sugerencia?

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