De mi top 3

En el más reciente podcast osea el seis en lugar de hablar de fiestas, pues las de este mes ya se me han agotado, me puse a hablar de mis tres rolas favoritas en este mundo. Tres que han marcado mi vida.

Las tres, que me vale madres lo mainstream que sean, de verdad crean el efecto “ay guey” en el lado humano que me ha costado un chingo y dos montones aceptar que tengo. Creo que el coraje por lo del hacker me hizo hablar apresuradamente.

Ahí les va

1. Truly Madly Deeply de Savage Garden

La primera rola que me hizo escuchar más las rolas. La triste historia es esta:

Después de largos años de compartir estupidez y media en la primaria con mi mejor amiga, osea la pinche Sandra, llegó el triste momento de despedirnos todos, ok, ok, tenía doce años eso era mi vida.

Fue uno de esos momentos traumaticos pues la Sandrita se iba a ir a vivir a Saltillo por tiempo indefinido. Eso medio me destrozaba el alma…. se fue, y pues un año después me di cuenta pinche falta me hacía por ese episodio del que no me gusta acordarme mucho, osea cuando perdí la vista, y el único contacto que me quedaba con el mundo exterior era la radio. Dónde a cada pinche rato ponían esa bonita melodia, como diría mi abuela.

Y así fue como me volví fan from hell de Savage Garden y después de Darren Hayes, ahora que lo pienso Darren -y no mi ordenador mamón- fue el primer contacto con las fiestas y la vida nocturna.

2. Silence de Delirum ( y la vocesota de Sara McLachlan)

Digamos que esto es la segunda parte de la primera.

La pinche Sandra regresó a la Ciudad de México dos años después, para quedarse obviamente. Después de enormes cartas y cinco cifras en las cuentas de teléfono, nos volvimos mucho más unidas.

El viaje de regreso, le pusieron una película que bien pasó de noche en México, se llama Brokedown Palace, (mejor conocida en el bajo mundo como Inocencia Robada) en la que dos amigas en lugar de irse a Hawai se van a Bangkok en pleno acto de “nos vamos a separar por primera vez en nuestras vidas cuando vayamos a la Universidad” en resumidas cuentas, acaban en la cárcel y una termina sacrificando su libertad -literal- por la otra.

Ya sé que es el churro de siempre, pero a mi si me impactó brutalmente. El comienzo y durante la peli, la parte más fuerte ocurre con Silence de fondo… y si, después de eso y por más que sea un cliché, mi vida no volvió a ser la misma.

3. Music is the answer de Danny Tenaglia

Y finalmente llegó la música electrónica a mi vida, la culpable… imaginense quién fue. Después de todo, los problemas y demás mamadas de la vida, tienen una respuesta, y es precisamente la música, que todo lo libera. Al menos eso pasa en mis dos neuronas, que son motoras, porque pa’ pensar, no’mas nel.

Y ahora si, si no hay escuchado el podcast, procedan a hacerlo.

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