No parar

Mis proyectos más ambiciosos están aún en fase de pañales y las fiestas se han dejado caer. A pesar de que, con todo el dolor de mi alma no fui al festival xtremo, que me voy a perder muchas fiestas, que el estres, frustraciones y demás cosas muy humanas, no me dejan en paz… la música continúa su camino en mi vida.

Originalmente, hace ya casi cuatro años, este blog era totalmente personal, pero bueno, la música electrónica se apoderó lentamente de mi y de cada uno de mis espacios personales y virtuales, al grado de que cuando despierto lo primero que hago es pensar en el último disco de no sé quién, o que las fechas de no sé quién no están confirmadas.

Ya no hay línea divisoria entre los beats y mi vida personal, pues todo a estas alturas, gira en torno a ella. Me atrevo a decir que es el amor de mi vida, pero como a todo buen amor, como diría el señor Fest, también lo odio. Me ha alejado de cosas normales, como irme a un billar a pasar el tiempo, o hablar de chismes en la escuela. También me alejado de otro tipo de contacto humano. En eso consiste el odio que le tengo al amor de mi vida, los rencores que le tengo porque al atraparme, no he podido ser normal.

Aunque por otro lado, las mayores satisfacciones de mi vida, las he pasado junto a ella, los momentos más gratos, los recuerdos más queridos, y hasta mis amigos más cercanos provienen de esa extraña flor de amor que después de siete años, no deja de crecer y verse más bella, según yo.

Mis sueños, parece que van seguir de la mano de ella, por lo menos un buen rato, y no sé bien, si estoy preparada para enfrentarlos, son siete años cierto, pero aún me falta mucho, hay tanto que conocer, que aprender, que explorar y experimentar, que dudo esta vida me sea suficiente para hacerlo.

Los sueños se hacen realidad, de eso, no me cabe la menor duda, pero solamente si estas dispuesta a pagar el precio. Bien, creo sinceramente que he pagado por adelantado esa facturota, los siguientes meses o quizá años de mi vida, serán totalmente una sorpresa, para ser sincera, eso me asusta un poco, pero es mayor la ansiedad de vivir lo que sigue, que el miedo.

Y hablando de música electrónica, hay una rola que no puedo sacarme de la cabeza desde hace por lo menos dos semanas y media, casi mandada a hacer para las dudas y demás cosas que aquejan mi alma en este momento.

Welcome to the Club de Dj Ella.

P.D. Mis queridos y bienamados lectores, este es el post número 700 en la historia de este blog.

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