Amnesia no significa que se te olviden las cosas

A estas alturas, si no has oído del Amnesia, me cae que has vivido en una burbuja desde hace un montón de años.

Ya saben, que me encanta atiborrarlos de datos, digo para que cuando vayan a una fiesta no me salgan con la clásica “tssssss ta’ chido el punchis punchis” – si los escucho diciendo semejante salvajada, tengan por seguro que les va a tocar una golpiza-. En fin. Vayamos al grano.

El Amnesia, tal y como lo conocemos tiene una historia que comienza por ahí del siglo XVIII…

Cinco generaciones de la familia Planells vivieron entre sus espesos muros encalados. Cultivaron la tierra y construyeron un molino de piedra. Durante la primera mitad del siglo XX, los pobres que se acercaban para pedir amparo recibían pan, queso o higos secos.

Osease que en un principio era una finca.

En los años de 1950, comienza a llegar el turismo, atraídos como osos a la miel, por esas historias de que aquí espantan (hombre, leyendas), y eso de que era una isla virgen. En el 54, que a Aristoteles Onassis, se le ocurre ir de visita, tan se quedó con la baba de fuera, que dijo, de aquí soy. Lo que significó un brutal crecimiento en el turismo hacía la isla.

Pero la neta, la neta, quienes gozaron realmente la isla fueron los hippies, estoy ya entrados en los 60’s, los digamos: idealistas, se apropiaron de Ibiza y Formentera para vivir, y fumar lo que se les diera la gana en paz.

Ya que estamos hablando de sustancias ilegales, a More se le ocurrió filmar ahí una peli con música de Pink Floyd, mostrando a la isla como un paraíso para estas cosas, para rematar los Rolling Stones, cuando eran jóvenes, se fueron a pasar unas vacaciones allá.

1970:
La familia Planells se hartó de su finca, y se fue a vivir a un depa en el centro de la isla, vendiéndole el changarro a María Fuencisla Martínez de Campos y Muñoz, digamos que otra aristócrata, . Y es aquí, donde la cosa se pone divertida.

La isla disfruta de una libertad inaudita en el resto de España. La casa que muy pronto se convertirá en Amnesia se transforma en un punto de reunión para idealistas y contraculturales. Los hippies tocan en directo y entre amigos, bailan hasta el alba, preparan comida vegetariana, se extasían con The Doors, fuman, experimentan con el LSD, rozan el cielo, organizan exposiciones de arte…

Para 1974 , va llegando un muchacho, llamado Antonio Escohotado, un casi apóstol de la experimentación con psicotropicos, si leyeron bien, y no se me espanten. Uno más que llegó a la isla para hacerla su refugio de un mundo que nunca ha andado muy bien que digamos.

Para el 76, llega a un acuerdo con la dueña y le renta la finca por el equivalente a 120 euros al mes.

Ahora faltaba un nombre, originalmente se iba a llamar “taller del olvido”, porque EL motivo por el que la gente se va de fiesta es para olvidarse de sus pedos existenciales, laborales, etc, para olvidar lo que te enseña la sociedad y hacer lo que se te de la gana.

Pero que se acuerda que hay una palabra que resolvía todo: AMNESIA. Así nace el changarro como tal.

19878: Bob Marley se va a la isla a presentarse y también a hacer de las suyas. La Música disco comienza decirle “ahi te voy” al rock. Y el hedonismo, se apodera de la década y obviamente de los clubs de todo el mundo.

Ya para los 80’s; el industrial madrileño Ginés Sánchez, compra el Amnesia entre cierres y protestas de los vecinos, por el ruido (pues entonces era un lugar a cielo abierto) y veranos más que gloriosos en donde estaba a reventar, haciéndole competencia al hoy Privilege o al Pachá.

Básicamente el house todavía no nacía, el hip hop estaba en pañales, el break dance era nuevo, y el Amnesia, ya era EL club ibicenco por excelencia.

El muro de Berlín se fue derechito al infierno, el house se volvió popular, y el 22 de junio de 1991,además de estrenarse como lugar techado, la gente atiborra el Amnesia, en una nueva re apertura, marcando la última y más grande época del Amnesia, que continúa hasta ahora.

Es precisamente en esta década, que yo digamos que me perdí por ser pequeña, que los clubs de Ibiza comienzan ser los monstruos que conocemos. Igualito que el performace de la espuma el Amensia se extiende a ropa, discos y otras cosas que a los clubbers y a las viejas nos encantan.

Sven Väth, Paul Van Dyk, Dj Tiësto, Danny Tenaglia, Laurent Garnier o Carl Cox son sólo algunas de las estrellas ya míticas que han pasado por la cabina. Y también es interminable la nómina de ídolos y famosos que se dan cita cada verano en la discoteca: Naomi Campbell, Puf Daddy, Dolce & Gabana, Bono, Boy George, Elle Mcpherson, George Michael, Valentino Rossi, Calvin Klein… El firmamento de la moda y la belleza.”

Ahora el Amensia de haber estado sin sonido entre cajas de huevos, cuenta con un sistema de audio monstruoso, un montón de barras, como 300 personas, y un prestigo asombroso.

Armin van Buuren tiene ahi las Armada nigths, Tiësto entra como por su casa, PVD se la vive ahí en el verano, es EL lugar obligado por excelencia.

Sus dj’s residentes, vaya que son buenos, ahí si hablo con conocimiento de causa, Mar-T y Brian Cross, son los españoles que le ponen sabor a las noches cuando no hay dance stars en las tornas, junto con el holandes Marco V, que además de ser Dj’s, son excelentes productores.

Ahora que ya saben que chingados es el Amnesia, imaginen nada más que pasará con la visita de Brian Cross y Marco V, este 28 de Junio en el Velvet Club.

Na’mas para que se les antoje más, ahí les va una muestra de lo que hace Mar-T, residente que nos visito en el EMPO del año pasado.


Fuente: http://www.amnesia.es/




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