Historias de Amor

Aunque no parezca o quiera aparentar que soy cero cursi y la chingada, la verdad es que hay grandes amores, que aunque suene a cliché, mueven mi vida.

En algún momento de mi vida hubo una persona en torno a la que giraba, en secreto porque el cabrón me llevaba más de 15 años, de alguna manera me construyó y me deshizo cientos de veces,  pero con sus juegos aprendí que los hombres son solo para eso, jugar. Que uno de planta no viene al caso en mi vida, y fue precisamente por eso, y por algunas otras cosas que me enseñó que encontré otros amores, que no son a personas, son casi amores plátonicos: La música electrónica, Darren el ordenador mamón, mi gata y mi abuela.

Amores poco comunes  y más para una vieja que no pasa de los 25.

La música electrónica llegó a mi justo en el momento en que yo estaba más frágil, literalmente, junto con él, pero eso ya no viene al caso. Poco a poco me fui a involucrando con ella, tanto que ahora no puedo imaginar un día sin escucharla, sin sentirla, sin tocarla, pues la música, también se toca,  y no solo con instrumentos.

Darren, pues es más fiel que un perro la neta, y si fuera humano, me cae que me casaria con él.

La abuela, la gata, bueno son los únicos seres vivos que realmente me interesan, que han estado conmigo en las buenas, en las malas, y en las realmente culeras.

¿Otros amores? Mi trabajo tal vez, pero ese es muy pequeño para contarlo.

Y si a él, que dónde quiera que ande, sabe que lo quiero, pero no se imagina cómo.

Un pensamiento en “Historias de Amor”

  1. Es difícil encontrar gente en la actualidad así, con tanto amor para dar…

    Obvio, tampoco es tan facil darlo así como así… pero vas muy bien!

    Chingao, tarde o temprano conseguire vieja pa que me la eduque asi me cae jejejeje!!

    Buen fin!

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