Después de todo no es tan malo

Ya me urge que sea la Natividad para irme con mi abuela. Medio desconectar mis neuronas y comer pavo hasta reventar. Pero la verdad de todo es que sigo extrañando a mi abuela bien cabrón, y a mi gorda peluda también. Quiero estar unos días con ellas, como antes.

Se me sigue rompiendo el corazón cada semana cuando me tengo que despedir de mi sacrosanta abuela, que aunque no pierde oportunidad para alburearme es adorable.

Pero de corazón juro que seguire siendo…

grinchPor primera vez siento que al menos parte de mi familia, es importante en mi vida.

3 pensamientos en “Después de todo no es tan malo”

  1. Uyyyyyyyyyyyyyyyyyy ps que delicada tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!

    Además fiestas hay varias… no vas segurito por la chamba o me equivoco??

    Anda, date una escapada… el sabado al bengala o que!!! :D

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