Nortec Collective en el DF Parte 1

Como lo dije anteriormente, mis queridos y bienamados lectores, Nortec ha sido uno de los proyectos y colectivos mexicanos, que han brillado más en la historia de la música electrónica en México. De alguna manera, le han dado identidad a la música que se produce en este país. Son los responsables directos, del sonido que ahora identificamos como Nortec.
Como todos los grandes proyectos tiene una historia oscura, que realmente vale madres. Lo importante, es el talento, la música, y las ganas de hacer las cosas.
He de confesar, que aún sabiendo todo esto y sentir un enorme cariño hacia el Nortec Collective, su servilleta, pos, no’mas no los había visto en vivo, hasta este fin de semana, que se presentaron en la clausura del Festival de México en el Monumento a la Revolución, en la enorme gelatinota gris, que llamo hogar (por si no entendieron, en la Ciudad de México)
Tengo mucho que contarles de esta noche, pero eso será más tarde, hoy, lo que importa es que suene y bien el Nortec y Tijuana… Sound Machine, ¡ATASQUENSE!
Si quieren ver, algunas de las fotos que tomo su, nada humilde bloggera de confianza, por favor, procedan a dar click en la foto de abajo.
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2 pensamientos en “Nortec Collective en el DF Parte 1”

  1. Bueno, no tenías que ponerte histérica… (Bueno, qué cosas. Todos tenemos nuestros cinco minutos…)

    La verdad no estoy muy enterado del pedo legal que se traen estos cuates. Es que como que eso de la abogacía la verdad no se me da. Igual y en unos añitos pero mientras tanto creo que habré de rolarla con otra cosa.

    Bien.

    El punto es que a mí me gusta más la música que hace Murcof. Es como para estar a solas, alejado un poco del trance y del house; como cuando quieres estar solita y no quieres que nadie te moleste. Por eso dije que a mí me gustaba el bando de Nortec Panoptica Orchestra. No porque tome partido de uno o de otro bando en la disputa legal que se traen sino una simple y sencilla cuestión de gusto. Fin de la historia.

    Realmente me apena mucho que sean pleitos jurídicos los que dividan a los artistas; sin embargo, no creo estar equivocado cuando digo que con independencia de lo anterior lo más importante es la música misma. O sea, el nuevo track o el nuevo video o la presentación en tal o cual lado.

    Sólo medítalo. Tenemos que vivir con la pena de que ya no haya más Nopal Beat y proyectos como esos, gracias a que en este país lo verdaderamente independiente está predestinado al fracaso. Espero no sonar derrotista porque no lo estoy siendo. Pero la realidad, admitámoslo, es abrumadora.

    Más allá de que si Bostich+Fussible o Nortec Panoptica Orchestra tiene la razón, lo que sigue siendo básico es el asunto de la música. A mí no me gusta tomar partido en este tipo de asuntos porque al final todos salen perjudicados.

    Ojalá podamos tener un mejor futuro en la escena electrónica mexicana. Te lo digo con el corazón. Pero si no, pues no nos quedará de otra -o al menos a mí no me quedará más remedio- que seguir escuchando los mismos y viejos tracks que los llevaron al estrellato y que forman parte del soundtracks de nuestras vidas.

  2. Ah, y por cierto, te agradezco que te hayas tomado la gentileza para criticar (sanamente, se entiende) el contenido de mi blog.

    En este momento de mi vida no tengo así como que la brillantez como para escribir como lo haces tú o como otras personas que se han hecho de un nombre en la red. A veces pienso que no estaría nada mal escribir cosas como más positivas acerca de la vida y de lo que la rodea pero justo cuando creo que puedo hacerlo, la mano se me traba y mejor le da por hacer lo que mejor sabe: contar puras locuras.

    Tienen mucho de ficción, lo sé. Pero para mí es extremadamente difícil no hablar de este modo, en virtud de que durante un rato se convirtió en el único modo en el que podía escapar de las garras -y el control- del psicópata de mi jefe. Estoy trabajando en ello, es decir, tratando de poner algo que valga más la pena, como menos autocompasivo y más "La vida está chida"; sin embargo, créeme que no es fácil.

    ¿Cuándo fue que me perdí? Más me vale hacer al cuenta de los días en los que no veía clara la luz del día porque de eso depende la sanidad mental que tenga mi persona en un futuro que cada vez está más cerca.

    Esto terminará un día, te lo juro. Digo, como etapa está pasable. Y ya después ya no. Igual y ya con el tiempo escriba de vez en cuando en este tono, pero sólo será de tarde en tarde, cuando no tenga nada mejor qué hacer.

    Gracias nuevamente por tus palabras, que son como la claridad dentro del gris laberinto.

    Tu primo que te quiere,
    René.

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