Moby – The Day

De vez en cuando hace falta un par de madrazos de la vida, para recordarte qué:

  1. Es frágil
  2. Casi siempre estás de emo por cosas que no valen la pena.
  3. Qué la gente que te puso el Destino enfrente de la nariz, es por algo, agradecerlo,   de vez en cuándo no está de más. Aunque luego te digan cursi.  Sobretodo si tienes una bella piel verde de Grinch como la de su servilleta.
  4. Lo material va y viene, aunque duele perderlo. Especialmente cuando son instrumentos de trabajo.
  5. Más vale hacer lo que te gusta. En el inter, además de qué te vas a divertir cómo enano; vas dejando una historia que tal vez, alguien quiera contar después de que te vayas.
  6. Muy de vez en cuando, tu familia tendrá un buen gesto por ti.
  7. El Karma y el Destino,  son algo de lo que no te escapas. Procura no meterte con ellos para que no te den un par de cachetadas.
  8. Los sueños se hacen realidad, si estás dispuesto a pagar la factura. Normalmente es muy cara.

Para los que notaron mi ausencia. No andaba de parranda, nada más medio muerta.  Mi ordenador está con el doctor Toshiba,  por eso no los había venido a aburrir con mis historias acerca de mi vida, y de la música electrónica en un rato. Espero pronto tener de nuevo a mi bebé (mi máquina pues) , para aturdirlos con más música, además de algunas tarugadas. Yo también he estado enferma, mucho más de lo que creía. Si me metieron un buen susto, la neta, todo por pasarme años ignorando achaques.

Hace unos días Moby, pero yo apenas me voy enterando. Moby, si, si,  uno de mis neoyorkinos favoritos sacó un nuevo sencillo. Según el newsletter, que leo cada equinoxio, la historia estuvo así:

The Day was written in a hotel room in Spain at dawn when I hadnt slept. It was a beautiful hotel room, a beautiful perfect hotel room and it was six or seven in the morning. I wrote it on a acoustic guitar and recorded it on my phone, brought it home and re-recorded it with old broken down electronics that I have in my studio.

Para los que no entendieron, Moby, dijo:

The Day, fue escrita en una habitación de hotel en España, mientras yo no podia dormir. Era una hermosa habitación, una hermosa y perfecta habitación de hotel, y eran las seis o siete de la mañana. Lo escribí con una guitarra acústica, y la grabé con mi telefóno. Ya en casa, la regrabé, con aparatos viejos que tengo en mi estudio.

Ya sé que la traducción no es exacta, pero no den lata, que aquí, la escribe, soy yo.  Hoy termina la semana santa. No sé si Richard, sea católico o simplemente le pareció un buen momento para sacar un vídeo cómo este. Algo entre lo místico y lo mágico, que no puede ser más que hermoso.  Qué por cierto viene muy ad hoc a lo que está pasando en mi vida.

Disfruten su último día de hueva, con esta belleza de track, que es parte del próximo disco, y libro fotográfico del nieto del autor de Moby Dick: “Destroyed”

 

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