Sueños

No sé si he tenido mucha suerte, o simplemente he sido lo suficientemente terca como para lograr salirme con la mía a lo largo de los años.  La verdad no soy de esas personas que puede hacer algo que no le gusta por dinero o porque socialmente es correcto. A veces me pregunto como hay gente capaz de guardar sus sueños en una bolsa sin siquiera haber intentado una vez convertirlos en realidad.

¿Cómo se deja la pasión de ser quién eres por encajar en un modelo social?

No me vean a mi, no tengo la respuesta, si algo NO soy es de esas que deja de hacer algo nada más porque los demás dicen que no es correcto.

Este año uno de mis más grandes sueños está tomando forma, de la mano de un gran equipo en proceso de formación.  Viendo un momento hacía atrás en mis cada vez  más escasos momentos de ocio, un amigo en facebook  por casualidad dio con una de esas rolas que rompieron para siempre el esquema de lo que quería hacer de mi vida.

Corría  el año 2002,  a mis entonces 13 años -aunque no parezca solo tengo 25 años- me acaba de dar cuenta que eso que en las estaciones de Grupo Radio Centro le decían pop era en realidad música electrónica. Fascinada con mi descubrimiento hacía hasta lo imposible por comprar cuanta revista especializada internacional hubiera del tema. Evidentemente en ese entonces, estaba pegada casi todo el día a W FM 96.9 FrecuenciAdictiva, saturandome de música electrónica de todos los sabores y presentaciones.

Si la memoria no me falla ese año pero en mayo-junio vino una vez más David Morales, y como era ya costumbre, fue a que lo entrevistarán a esa estación que aún extraño, la entrevista estaba a cargo de Alejandro Franco y de Salvador Leal.  Después de que Morales contará parte de su muy larga discografía al aire, y explicar de alguna forma porque había hecho tantos remixes a los artistas que me gustaban en este momento, en algún corte musical sonó esta rola.

Mientras procesaba lo que acaba de escuchar de boca del mismo David Morales, (si no lo conoce google rigth now), me di cuenta que estaba frente al gran amor de mi vida.  No ese del príncipe azul papanatas que venden los de Disney, si no al de a deveras. Al que sería el motor de muchas de mis más grandes victorias pero también, el que estaría ahí frente a las derrotas. Ironías de la vida, esta es de las muy pocas rolas cuyos nombres no se me quedaron grabados de memoria.

Como dije párrafos más arriba, un amigo en facebook minutos antes de que escribiera este post me pasó esta rola que estuvo perdida para mi durante casi una década.

No creo en el Dios judeocristiano,  y quisiera decir que no creo en nada, pero la verdad es el que el Destino se ha empeñado en que crea en él y ocasionalmente. En esa época también que no sabía como ni cuando, pero un día iba a formar junto con el equipo adecuado de trabajo algo que pudiera reflejar ese primer encuentro con el amor de mi vida. Hoy, con orgullo puedo decir que lo encontrado y que ese proyecto ya no es más un sueño si no una realidad cotidiana que seguramente invadirá muy pronto muchos timelines en facebook, en twitter, y a través de otros medios más ortodoxos.

Ese proyecto se llama Be Tronic, y lo pueden ir a manosear en www.betronicmusic.com 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *