Duda

Como cualquier vieja normal, o igual más frecuentemente de lo que me gustaría admitir tengo mis lapsus de duda. Para que les miento, soy terriblemente impulsiva, igual y es por eso que me meto en los líos en los que me meto.

¿Será que estoy haciendo lo correcto?  Esa pregunta no deja de darme vueltas en la cabeza aún dormida.

Dice una amiga, que lo que en algún momento te parecen errores, la neta no eran tal es solo lo mejor que podías haber hecho con esa versión de ti misma que eras en ese instante.  Siempre hay cosas que aprender de cualquier tipo de situación.

Hay días en los que no me concentro en lo más mínimo, especialmente últimamente. Son demasiadas las dudas que me atacan últimamente. Incertidumbre, vamos, los bemoles de ser humana. Más aún con el plan de vida nada tradicional que decidí elegir. Me gustaría aún tener a mi pepe grillo que me mentaba la madre cada que me veía tambalear. Pero por algo ya no esta cerca de mi.  O igual y si lo está pero será hasta el final de esta fiesta que llaman vida que podremos volvernos a ver a echar el chal como es debido.

Hace poco alguien me dijo:

Es bien pinche solitario ser yo, y ser tú, por que decidimos hacer con nuestra vida lo que realmente queremos y no un molde ya hecho

Y la neta si, es cierto, de repente volteas y las  personas que tenías al lado, resulta que no eran lo que parecían.  Que metes la pata por querer ayudar, o por qué simplemente no era esa la forma en la que tenías que estar.

En menos de dos semanas lo que sentía solido de repente se volvió una gelatina sin cuajar, tanto que me hizo volver a caer un par de días en la cama sin energía y bastante débil, por todas las emociones que he tratado de contener. A algunas personas les resulta más fácil lidiar con eso. A mi, por algún motivo, en la repartición de defectos y  virtudes, el manejar emociones muy fuertes, no’ mas no venía en incluido en mi paquetería.

De verdad me cuesta aceptar que ser humana y que si a huevo en algo siempre voy a fallar. A final de cuentas vivimos atrapados en organismos orgánicos que un día van a dejar de funcionar, que no son perfectos pero por algún motivo funcionan. Revisando posts de este mismo blog de hace ya 9 años. Creo que a pesar de todo he sido congruente con las tarugadas que me prometí a mi misma  que iba a hacer.

A pesar de las heridas de guerra, tengo mucha suerte de poder estar en un camino complicado si, pero gratificante en todos los sentidos. Ahora mismo, creo que me toca estar en un momento bajo. Esto es una montaña rusa, y de repente le tienes que bajar de velocidad porque adelante hay una curva de esas que a muchos los hace vomitar. Pero a su nada humilde servilleta le fascinan.

Eso y poner a un volumen para molestar vecinos una rolita como esta. Nada más para alegrar el día.

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