Random Inna

Después de 7 años, tengo que admitir que Inna forma parte de mi historia, para bien o para mal. Hot no fue mi hit pero sentí que iba a funcionar, al principio alguien no me hizo caso, pero finalmente compró la licencia, y de ahí pal real, la rumana con un poco de ayuda se convirtió en un monstruo dance que sin pedos puede competir con lo que hizo Fey durante los 90’s. No es santo de mi devoción, me repatea en el hígado su personalidad y lo falsa que es con sus fans.

Ni se me esponjen innalibers, se los he dicho en su jeta. Pero hay algo que tengo que reconocer, sin el minitoy rumano no sabría lo que se siente a punta de chingadazos llenar 2 veces el Auditorio Nacional.


Cariño no le tengo, pero creo que si algo de respeto. Mantenerse vigente en un mercado sumamente volátil, merece respeto.
Esta vez, no tengo nada que ver con la información de su tour, ni nada que se le parezca, y se siente raro la neta. Y no’mas por eso…

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