Sobreviví al 2015

Podría tener muchos motivos para quejarme amargamente, pero no, la verdad es que estoy muy tranquila y feliz con mi vida.  A pesar de los desmadres del 2015, de los que aprendí, estos sabios puntos, más bien recordé.

  • Los amigos neta se quedan en las malas y los de plástico salen corriendo a la primera de cambio.
  • La gente con una vida demasiado fácil tiende a ahogarse en un vaso de agua cuando se le presenta un problema de verdad en lugar de los imaginarios pedos con los que se complicaban hasta antes de un suceso interesante.
  • La pasión por lo que haces eventualmente te lleva ante la gente, y los proyectos que necesitas.
  • Alimentar a un gato rescatado adulto y asustado que ahora es gordo y mimado, es un gran pretexto para regresar a casa con una sonrisa.
  • La vida es muy corta como para tratar de complacer los estándares y los prejuicios de una sociedad que no se da cuenta que está en la pendeja.

Se siente raro no cargar con pesos ajenos últimamente,  pero esta poca madre.

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