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Entre el presente y el pasado.

Por azares del Destino el miércoles tuve que atravesar Lindavista caminando con mi hermana. Como sabrán los que han leído este, su malsano blog de confianza desde hace casi 11 años, soy del norte de la ciudad, buena parte de mi adolescencia trascurrió ahí, y sobretodo en sus hospitales. Creo que desde que salí de la prepa (en 2007) no había vagado por sus calles sin que me importara el tiempo. La lluvia, el viento, y caminando por los lugares dónde me sentaba a escapar del mundo para ponerme a escribir…

Cuando este blog era un recién nacido, y mis papás me dosificaban las horas de banda ancha, casi todas las publicaciones de esa época me las sacaba de la manga mientras me escabullía de clases en el deportivo Miguel Alemán, o en la  heladería Santa Clara justo enfrente, qué ironías de la vida, estaba al pie de unos edificios de departamentos que se parecían muchísimo al de Pilares 503 en la Colonia del Valle, edificio en dónde viví.  Ahora que la pienso, seguramente por eso estaba chingue y jode que un día iba acabar viviendo en esos departamentos, por el recuerdo de esas tardes con pluma y papel en mano escribiendo cómo quería que fuera mi mundo cuando “fuera grande”.

En esa época antes, de que mi oscuro ser hubiera puesto por primera vez un pie en cualquier club, me sentaba durante horas por ahí, escuchando mi poderoso  mp3 de 256 mb (eso era mucho en 2005) colgado al cuello porque era como un collar, imaginando cómo sería una noche de clubbing de verdad con rolas  como esta de fondo.

Claro que en ese momento no me imaginé ni en mis más torcidos sueños que los protagonistas de mi primera noche de fiesta a los 17 años 11 meses y 3 días serían justamente Chus & Ceballos. Mientras caminaba por ahí, y le iba contando a mi hermana dónde me iba a esconder cada qué había que hacer mi horrible y asquerosa tarea de álgebra o mejor aún cuando intercambiaba esas tareas espantosas por las de literatura que esas si se me daban, me fui acordando de mi misma, corriendo de un lado a otro por ahí, con mis libros y otros sacados de la biblioteca, no ‘más por el puro gusto de sacarlos a orear.

De esas muchas veces que mis amigas me decían “De aquí no sales a una fiesta si no te maquillamos” y mi jeta de aléjense de mi engendros de Satanás, porque odiaba -y sigo odiando- con toda mi alma el maquillaje.

Ese primer encuentro con la noche, con la fiesta, con la música electrónica durante el Nescafest… todavía se me enchina la piel.

Ese encuentro con el plan de estudios de ciencias de la comunicación de la UNAM y el decír ¿Qué chingados hago aquí?

A partir de ese día me di cuenta que a pesar de lo mucho que me gustaba la Universidad más prestigiosa de México no tenía profesionalmente nada que ofrecerme, darme cuenta que mi camino iba ser diferente y para nada convencional. El explicárselo a mis papás y que me dijeran “estas loca”,   además de una serie de insultos y trabas que solo se las deseo a mi peor enemigo, hasta el día que vieron mi primer cheque salido justamente, de esa “música de locos”, como le dice mi abuela.

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Sí, pase muchas tardes por ahí, explorando sus calles, pero sobretodo a mi misma, pensando en qué iba a hacer y cómo lo iba a hacer.

¡Ah! Por supuesto, las tardes torturando al gerente y empleados de Mixup, porque no eran capaces de encontrar los discos de importación que había encargado o no encontraban los artículos promocionales que mandaban de +Mas Label junto con sus discos. Ver su cara de pinche escuincla, cada que les decía: tengo al A&R de la disquera en el celular ¿Le quieres decir quién no entregó el material?

Con solo decir eso, no sé cuantas veces mágicamente aparecían en el mostrador los boletos, gorras o cuanta pendejada venía de regalo en la compra del disco y que se querían clavar. Era maldita desde entonces, no lo podía evitar, y ahora menos.

Sí, sentir su odio por obligarlos a hacer su chamba era uno de mis pasatiempos favoritos antes de ir a clases.  Eso, y ver el atardecer desde el salón más alto de mi escuela…

Sin querer, mientras caminaba por ahí, hablando con mi hermana de cómo la crisis de identidad profesional que tiene a sus 20 a mi me pegó a los 15 cuando vi en una clase de orientación educativa lo increíblemente inútil que me iba a ser lo que en ese momento quería estudiar y desistí de hacerlo. todos esos recuerdos asolaban mi enferma y nostálgica cabecita, que , sin saber por qué, sonaban al inconfundible sello del Iberican Sound de Chus & Ceballos, llegando a mi casa, después de una larga caminata, me encuentro que el editor de Thump me dice que si me rifaba una entrevista justo con Chus & Ceballos.

La verdad, se me escurrieron las de cocodrilo, porqué desde 2005, por x o y no lo había podido volver a ver juntos. La entrevista la hice hoy, tratando de contener mis nervios, los recuerdos, y sintiéndome profundamente orgullosa de cómo su carrera y la mía siempre de alguna forma a avanzado a la par.  De aquel primer post de una niña toda emocionada por su primera fiesta, a lo que soy ahora, solo hay un escote de diferencia y una mejor redacción.

Solo he escuchado la grabación, todavía no me atrevo a transcribirla, y adaptarla para entregarla a Thump. ¿Por qué? Porque me fascina escuchar cómo la vida ha ido avanzando lo suficiente como para que me haya podido sentar frente a ellos no como fan, si no como la que los iba a entrevistar.  Me fascina escuchar como ellos también han ido avanzando y colaborando con esos que fueron sus mentores, y cómo han apoyado a la nueva generación de productores españoles.

La vida es una pequeño cumulo de maravillas y de regalos, cuando te tomas el tiempo de caminar bajo la lluvia en  Lindavista…

Update: Por si les dio curiosidad, esta es la entrevista ya publicada, la pueden leer si le dan click aquí mero. 

De lo ligth a lo de verdad

No sé a ustedes, pero yo que soy bien víbora y me gusta mover el cascabel de mi cola mientras destilo veneno, he visto desde el boom del social media otro tipo de ligth, de repente los ñoños que amabamos cualquiera de nuestras nerdeces, y por ende las conociamos de pe a pa dejamos de ser los raritos de internet para ser los famosos -no famosos.

Es decir algunos supieron dar el brinco del blog, a los medios tradicionales, claro que en el inter, comenzaron a salir los “gurus”, una raza que según ellos son la reata, la ñonga más grande del universo que aparecieron de la nada con las tablas de la verdad -según ellos- acerca de cómo se tenía que manejar Internet.

De las primeras generaciones de bloggeros, unos se perdieron en la nube de la fama y otros más decidieron que era más divertido escribir en “face”, que en sus blogs que quedaron abandonados como otra etapa de sus vidas, dejando un vacío bien aprovechado por el wannabe nerd, el wanna be guru, y demás chingaderas de especies que quieren ser en lugar de ser. Porque no son ni verga.

La blogosfera -chale me sentí ruca ya nadie le dice así- paso de ser un nutrido ecosistema de historias y experiencias de vida, a  llenarse de posts que escribe banda que no tiene ni puta idea de lo qué está hablando. Un día, las agencias de publicidad se dieron cuenta que había un campo que no habían explotado, ese el del mundo digital, tons agarraron sus modelos arcaicos y tratan aún  de ponerlos a funcionar en esta bonita viña del señor llamada Internet.

El problema es que muchos de ellos, son wannabes, es decir, somos pero no. En esa parte de la jungla humana, hay muchos que quisieron ser pero no tuvieron lo necesario para ser. Djs que no se supieron mover para crear una carrera, escritores que no han escrito más que copys,.. no digo que no haya publicistas de corazón, y esos generalmente son los que hacen las campañas más exitosas.

Ahhh no sé, creo que se les olvidó algo muy importante, esto es un juego de seducción y normalmente para saber seducir tienes que ser muy consciente de lo que tienes para saber o inventar formas de usarlo.  Un diplomado, una maestría o un doctorado de una universidad cara, no te ayudan a sentir, y esa es la mayor bronca de la imitación de cultura del soy y no soy. Del le pongo splenda a mi café descafeínado en lugar de ponerle azúcar a mi café recién tostado. Del leo a Pablo Cohelo porque Buda se me hace muy complicado.

Si quieren seducir para empezar hay que conocer muy bien, qué y quién eres.  Y todo este choro mareador viene a raíz del nuevo vídeo Erick -eres mi perdición- Morillo  Harry Cho Cho Romero y la poderosa voz de Shawnee Taylor.

Es qué eso es muy mainstream goey.

Sí hay algo que me ha repateado el hígado desde hace no mucho es el hipster wannabe. Ese que entre 2003 y 2008 consumía exactamente los mismos productos que yo -musicalmente hablando- pero que no encajaban del todo en la tribu del mainstream. Con el tiempo construyeron su ghetto intelectual de izquierda progresista wannabe en la Condesa y la Roma. En dónde es muy fácil escuchar en cualquier esquina cosas como:

Güey es que estoy haciendo un documental sobre los djs que tocan con serato vs los que tocan con vinyl, pero obvio independiente.

Es qué a mi también me gusta Tiësto, pero  no se lo digas a nadie, que oso.

Es qué soy productor techno, ayer me bajé de torrents Pro tools para masterizar.

Soy publicista de día, pero los fines de semana soy dj en el antro qué está enfrente de mi casa.

Sí, voy al Corona Capital, claro. Obvi hay que estar ahí. ¿Qué quién toca eso es lo de menos?

Es qué soy bien geek tengo un blog desde ayer.

Y demás expresiones que cuando llevas cierto tiempo en algo dices me lleva la chingada, ¿Sabrán realmente de lo que están hablando? Para mi gusto es una tribu, qué quiere ser, sin ser. Hasta hace no mucho, antes de que a los hipsters les pusieran la etiqueta de hipsters, era muy divertido pelearte con ellos ¿Por qué? Por qué sabían exactamente de qué estaban hablando eran clavados en sus convicciones, fueran cuales fueran.

Si hablaban de libros, hablaban chingon de libros. Si hablaban de música electrónica, hablaban de música electrónica y no mamadas.  Si se iban de viaje, se iban de viaje a conocer de frente eso que les gustaba y les volvía locos.

Era un placer malsano pelearte con tu contraparte. Digo contraparte, porque la neta, yo si, publicamente acepto ser hija del mainstream. No me da ningún empacho decir que si, me gusta Tiësto y alguna vez pague por verlo, y una serie de artistas que en 2002-2006, englobaban como  “esos de la global underground”,  lease  con un tono despectivo porque les parecía muy mainstream.

No sé qué pasó, pero a partir de 2008,  el hipster, el de verdad, el que se ponía bien loco porqué había gente como yo que prefería a Darren Emerson sobre, no sé, Derrick May, comenzó a diluirse hasta crear una bebida digerida y ligth de lo que es un hipster que se respete.

Ahora no se juntan en la casa de alguien, nel, tienen sus propios antros, sus propios festivales, y además su epicentro, más bien su habitat natural.  Una que es ñoña desclosetada, pues mejor se alejó de la zona Roma- Condesa para no escuchar sus conversaciones de hueva y sin fundamento.

El problema de que esta tribu de pantalones apretados, es qué comenzó a invadir MI habitat natural. Digamos que fui al EDC el año pasado, y que estaba babeando a Axwell mientras tocaba en el mainsteage, digamos que volteo y veo una tribu wannabe hipster justo detrás de mi cagando el palo con sus comentarios que ni al caso.  ¿Qué no tienen el Corona Capital? Osea, me he perdido de bandas como Gus Gus, The Chemical Brothers o la que me ardió más Portishead para no tener que escuchar sus comentarios editoriales para que vengan a invadir mi habitat natural. Grrrr

Digamos que fuí a ver a Sebastian Ingrosso, y además de los yoloescuincles corriendo libremente por Expo Bancomer, ví a la misma pinche tribu hipster en un rincón viboreando alegremente, y ¡bailando!. ¿Osea como?  ¿No que les caga en los huevos la cultura masiva?

¡Me recargo en la pared!

Hace no mucho una amiga y yo fuimos a ver a Röyksopp al auditorio Blackberry, si, si, contra mis principios me metí al epicentro hipster por excelencia pero ver un show como este es una maravilla que bien vale la pena.

Sin contar que son uno de mis proyectos favoritos desde 2001, si 2001, antes de que sus barbudas mentecillas supieran qué se hacía música electrónica sabrosa en Noruega. Pal caso, salí entre que de malas y frustrada. Cuando eres fan de algo pos cuando lo tienes enfrente necesitas disfrutar el momento, echarte una bailada  ¿Por qué no? Pero es que rodeada de tanto wannabe diciendo que no tenían ni puta idea de a quién estaban viendo quería agarrar mi vaso de cerveza y meterselos por Detroit.

¿No sé la viven quejándose de lo popular? ¿No saben qué es Röyksopp tomando en cuenta de que ya se trata de una banda consolidada es decir mainstream? Puta madre, no entiendo nada. Lo mismo me pasó con personajes como Benjamin Diamond en el Rhodesia.

 Tampoco puedo ir a una cafeteria como el Pendulo, porqué a mi que me gustan las lecturas profundas, onda Milan Kundera, onda Murakami, onda lo que se vea más sabroso en la estantería y que no sea Best Seller,  Porque ya están por ahí hable y hable de los títulos que me gustan pero que escucharon en un audiolibro, o pendejadas por el estilo.

Sí, cuando puedo compró productos que no sean agresivos con el ambiente, tampoco soy muy fan de las corporaciones, o de como el gobierno maneja este país. Pero en cuanto veo un hipster wannabe abriendo su boca llena de dientes para opinar de algo que, vamos ha leído o vivido con encimita automáticamente se me quitan las ganas de hacer lo que hago.

Cha-le. Y lo peor, no es eso, es que muchos hipsters no pagan la entrada a los conciertos de mi habitat mainstream natural. No ni madres, siempre están mendigando cortesías.

Vamos, la neta, no solo es con los hipsters, me emputa sobremanera la gente ligth, la pose y el wanna be. ¿Son o no son? Defínanse de una chingada vez.  Sobretodo porque hay gente dañada como su servilleta que de verdad hace y dice las cosas por convicción real. No nada más porqué es cool. Que si, se  la ha rifado durante años  para conocer lo que conoce, o por hacer las cosas como las hace.

Si van  a ser algo, seanlo de verdad, y no se anden con mamadas de moda por fa.

Que tanto…

Soy una de esas personas que a veces esta dispuesta a lastimar.  Me vale madre que me digan que soy una mala persona, es más creo que lo soy. La vida me hizo sacar una parte de mi como máscara para evitar los madrazos. Cuando confié alguien siempre se encargaba de darme bien y bonito en la madre. Aprendí a no  dejar que quién agrede -consiente o inconscientemente- se vaya invicto. Hay lecciones que aprender y si hay que lastimar aunque a mi también me duela hay que hacerlo.

Pero a veces se me va la mano. La misma severidad con la que alguna vez me trataron a mi, se me va de las manos. Puede que en lugar de dar una nalgada le ponga una madriza a alguien emocionalmente hablando, porque a golpes gracias a qué soy una mujer grande y con cara de pocos amigos, las he evadido más de una vez, intimido, y eso es a propósito.

Han pasado cosas en los últimos meses que me han hecho sobre reaccionar tal vez. O tal vez no, cada uno tiene un límite de dolor y de pensamiento distinto. Me enseñaron a la mala a defenderme, y  a veces se me pasa la mano. La banda que me quiere y forma parte de mi vida también se ha dado cuenta de qué, cuando quiero enseñar una lección es rotunda, definitiva y deja marca.

El problema es que no todo mundo soporta ese tipo de reacciones. Y me ha costado más de una persona en mi vida. Para bien o para mal. Pero  quiero creer que han entendido lo que no sé debe hacer. No me gusta lastimar, pero si tengo que hacerlo, no lo dudo. Sobretodo cuando se trata de alguien que de verdad me importa. Puede que se me pase la mano, y puede que me odien el resto de su vida, pero solo espero que en su camino quede un recuerdo de mi, cuando se vuelvan a enfrentar en una situación como la que vivieron conmigo.

Que el Destino nos lleve al lugar dónde debamos estar.

¿Quién anotó la matricula?

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Hace nada les contaba que hace casi un año, había ocurrido algo que había trastocado mi vida, para bien o para mal. Hoy esa etapa también termina. Me gustaría  decir que no sé por qué, pero sería mentir. Sé muy bien por qué porque  estaba basada en una serie de mentiras que eventualmente el instinto me hizo notar.

Durante toda mi vida consiente huí del compromiso, de las relaciones de pareja, en fin de esas cosas que veía que a mis compañeras en secundaria y preparatoria  las hacía volar un día,  y al siguiente caían estrepitosamente en un mar del lagrimas  del que eventualmente, se recuperaban.

Después de unos meses idílicos comenzaron a brincarme cosas, el instinto a pesar de la oxitocina eventualmente despierta. Mi gran error probablemente fue pasarlas por alto y no hablar.  O tal vez aunque hablará la contraparte de todas maneras no me iba a decir nada “porque no se se sentía listo”.  Cada cierto tiempo buscaba algo que me dijera que pasaba realmente,  y eventualmente lo encontré. Hombres por más que lo intenten hay cosas que no van a poder ocultar y menos a la vista de una mujer a la que le están fomentando la paranoía y hasta la psicosis.

Lo que encontré que si bien tal vez no era tan grave, destapó algo que si lo era, la confianza que nos habíamos perdido los dos totalmente.

Mis amigos me decían que algo no estaba bien, y digo amigos porque en mi agenda hay muchos más hombres que mujeres, ustedes disculpen no me llevo precisamente bien con las mujeres especialmente cuando no puedo decir palabrotas o meterles un buen golpe como a mis cuates.

En algún punto me sorprendí a mi misma haciendo el papel de alguien que definitivamente no soy. Alguien que casi olvida quién era. De repente mi mayor prioridad era que cocinar -a mi que me caga- y que encontrará la casa limpia cuando llegará del trabajo. Hablar de nimiedades e irnos juntos  a la cama.  Hacer eso para mi, era ir en en contra de todo lo que creo. ¿Dónde estaba quedando yo?  Un día mientras cocinaba me di cuenta de eso y que me estaba estancando.  Además ya nos habíamos peleado, y enferma unas semanas antes me fui a quedar unos días a casa de mi abuela. Creo que esa fue la última vez que vi a mi tía Lidia con vida.  Se estaba muriendo de cáncer y aún así cuido de mi…

Por estar con él en ese estado alterado de consciencia no estuve al final de los días de mi tía. La que se levantaba temprano para que la escuincla desayunara y se la llevaba de las greñas a la escuela a las pinches seis de la mañana. No era mi madre pero hizo mucho más que la que me tocó en este juego de la vida.  No se lo agradecí nunca en persona, pero dónde está estoy segura que lo sintió.

Algo no estaba bien, lo sabía, y creí que era solo mi culpa.  Y no, es que el me ocultó uno de esos secretos que a mi me parecen bastante pendejos pero que para él, aparentemente eran secretos de estado. Nunca entendimos bien a bien los limites del espacio uno del otro.

La verdad, muchas noches como esta me la pasaba llorando, ya en mi casa porque en algún punto me di cuenta que era mejor que cada uno estuviera en su espacio. Tratando de entender qué estaba fallando ¿Era yo? ¿Por qué no me decía la neta que yo comenzaba a sospechar? ¿No se supone que eramos pareja y teníamos toda la confianza del mundo?   A pesar de mis berrinches dejó que continuará mi psicosis -porque realmente en eso se convirtió- en lugar de detenerla,

Mis noches trascurrían así,  entre charlas insulsas y juegos cuando estábamos juntos o en juegos de Iphone. Pero la verdad me distraía tanto el ¿Qué pasa? Que no me concentraba del todo en trabajar y probablemente perdí más de una oportunidad por, ni modo así es esto supongo.  Hay cosas que tienes que aprender tarde o temprano

El instinto es cabrón y finalmente encontré la prueba de lo que ya sospechaba… hoy en una llamada telefónica finalmente confesó, finalmente acepto y también con ello terminó un sueño que no sé si fue una pesadilla o a simplemente la lección tardía de algo que debí haber aprendido como todas las demás teenagers.

¿Pensé en casarme? Si, con todo el pánico que le tengo al matrimonio gracias a todos los divorcios de mis amigos que he visto, y la tortuosa relación de mis padres desde que tengo uso de memoria.

¿Pensé en formar una familia? Si. De repente me la creí lo suficiente como para sacar de la caja de Pandora eso que estaba ya enmoheciéndose

Me la jugué completa, desnude totalmente eso que hay en mi retorcida y oscura alma. Recorrí pasajes de mi misma que no había recorrido. Y eso es lo padre de esta aventura. Aunque hay una huella que va a quedar para siempre en los dos. Una en la memoria y en la consciencia que espero que nunca se le vaya a borrar.

B… de ti aprendí a no ceder como cedí por estar con alguien, a no detener quién soy,  y si lo estoy diciendo en público, es porque esto es parte de quién soy, y que no entendiste. Yo, no me oculto detrás de una barrera de “perfil privado”,Hay algo en mi me gusta mostrarle a quién se deje las historias que voy escribiendo a lo largo de los años. Unas buenas, unas malas, y otras como esta un experimento conjunto que no salió bien.

Pensé en usar el poco o mucho poder que tengo para hacerte la vida miserable y enseñarte una lección, pero la verdad, es que la lección que tienes que aprender no viene de afuera, viene de lo que tu tienes dentro y que no has aprendido a manejar. Yo tampoco, por eso las cosas salieron como salieron. Nada más que yo me atreví con todo y tú timorato  preferiste guardar silencio cuando debías hablar con el corazón en la mano.

Mi lección duele, y va a costar mucho tiempo sanar, hoy, me toca bailar con una vieja amiga, a la que hasta nada le tenía terror. No es la soledad a esa le tengo cariño, si no a la tristeza esa que me ha hecho perder la razón más de una vez.  Y hoy toca si, bailar con ella, pero no perderme en ella ni en ninguna de mis emociones nunca más.

 Siempre pienso antes de publicar y escribir.  Hacía falta un buen punto final y no solo el recuerdo de una llamada llena de gritos, reclamos y lágrimas. Esta soy yo de verdad, lástima que no lo pudiste entender.

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Cuando llueve

Si hay algo que me fascina en esta vida, por más que vuelva un caos ciudades como la de México, que dicho sea de paso es mi hogar, es la lluvia.  Y es que no están para saberlo pero yo si para contarlo, desde siempre mi cumpleaños ha estado invadido de lluvias torrenciales. Lejos de deprimirme, desde siempre me ha fascinado, y hasta me parece de mala suerte cuando no cae un monson casi amazónico en estas fechas y si incluyen tormentas eléctricas. ¡Mucho mejor!

Creo yo, que es justo y necesario que les presente unas cuantas rolitas que te hagan compañía mientras se cae el cielo en estos días.

Si*Sé

Bandota nacida en Nueva York. En las vocales está Carol C, que a mi gusto tiene una de las
voces más sabrosas que he escuchado en el mundo mundial de la música electrónica, y por si fuera poco es Dj. El productor es Cliff Cristofaro. Lo suyo, según dice mamá wikipedia es el downtempo, un género que los hipsters afortunadamente le están haciendo el fuchi.

Así como los ven han compartido escenario con
Norah Jones
Kinky
Kraftwerk
Los Amigos Invisibles
Gotan Project
James Brown
Julieta Venegas
Cesaria Evorra
Natacha Atlas

Es de los primeros grupos que conocí de esto que le dicen, que le llaman música electrónica, allá en el aparentemente no tan lejano 2001.

Si les gustó, de verdad no se pierdan el disco completo aquí mero 

Sade

Diría que esta mujer no necesita presentación, pero la neta si,  porque ya estas alturas hay muchos que no tienen ni puta idea de quién es ella.

Una británica y un nigeriano nos trajeron a Helen Folasade Adu
el 16 de Enero de 1959 en Ibadán Nigeria. Esta muchacha, después se haría llamar
simplemente Sade.

Es la voz de una de esas rolas de los 80’s con las que te puedes cortar las venas a
gusto “Smooth Operator”. Si aún así no te suena, haste un favor y por favor, dale play a esta
belleza.

Everything but the girl es una de esas bandas estúpidamente comerciales
pero que tienen un no sé qué, que qué se yo. Con las maravillosas vocales de
Tracey Thorn y la producción de Ben Watt, hicieron para muchos el dance
noventero, deliciosamente meláncolico.

Si estás en el tráfico, trepale a los watts y disfruta esta joya mientras
cae un diluvio afuera.

La lluvia me recuerda que hay ciclos que se cierran, lo queramos o no,  Hace unas semanas mi tía murió de cáncer, y hoy uno de mis amigos me acaba de hacer tía. Lo que irremediablemente me hace pensar que tras la aparente destrucción que deja la lluvia tras de si, hay algo nuevo que llega si bien no a remplazar a lo que se ha ido, si a  ocupar un lugar desde el cual contará una nueva historia.

Así es el Destino, dicen. Y creo que solo por eso vale la pena disfrutar esos momentos de aparente caos en una ciudad como la de México bien acompañados de buena música.

 

¿Y se vale?

Aunque nunca he sido directamente la que se sube a un stage a tocar, muchas veces me ha tocado vivir igual que un dj, no por lo que pagan (ojalá) si no la parte de estar corriendo de ciudad en ciudad.  O bien teniendo días, semanas y meses tan apretados que ni siquiera me ha dado tiempo de acariciar a mi peludo y malcriado gato.

Hay mucha gente que cree que trabajar en la noche es la cosa más sencilla del mundo, porque te pagan por hacer lo que más te gusta, pero la neta, al contrario, me atrevo a decir que es una de las más complicadas ¿Por qué?

De entrada porque dejas a toda la banda que te importa un poco de lado, de repente 24/7 estás pendiente de lo que pasa en la música electrónica, pero no siempre de lo que ocurre con tus amigos de toda la vida. Podrás saber todo sobre los lanzamientos mainstream y underground de esta música de locos, pero ya no de tu familia. A mi me tocó desplazarme de dónde había vivido toda la vida para tener más tiempo para dormir por ejemplo. En lugar de hacer 2 horas a mi primer trabajo, me pareció mejor tener más tiempo para babear la almohada o descansar haciendo adobes en su momento para mis proyectos personales, que desperdiciarlos en tiempos muertos de transporte.

Pero eso me alejó mucho de mis amigas, no solo en distancia. También en cercanía, si mucho trinche facebook, twitter, mail y teléfono, pero en mi ansiedad por hacer eso que me fascinaba, ya no estaba con ellos, de alguna forma dejé de estar en su vida.  Aún me duele haberlo hecho porque me perdí de el examen profesional de una, de la graduación de otras. Ahora de los babyshowers de los que ya se reproducen y no los regañan sus papás.  Me sirvió mucho profesionalmente hablando.

Antes de tener smartphone, sufría horrores cuando iba a casa de mi abuela o a la de mi papá, porque pasaba dos horas sin enterarme de lo que pasaba en mi mundo. Estaba ansiosa las dos horas de camino ¿Qué tal que llega un mail importante? En sábado o domingo porque doña enferma en esa época todo. Si llegaba me ponía más ansiosa porque llevaba dos horas de retraso.

Cuando me mude, justo dos días antes mi mascota que me había acompañado durante los 16 años más complicados de mi vida, tenía una extraña lesión en el cuello. Me mude un domingo así que fue una odisea encontrar un médico que la revisara y le diera un tratamiento. Recuerdo haber cerrado la puerta de la que fue hasta ese momento mi casa, y ver los malvados ojos verdes de mi gata, llenos de ira. Preguntándose ¿Neta me vas a dejar así?

Pasaron los meses y mi gata no mejoraba, Tampoco podía verla a cuidarla como quisiera, doña maniática estaba chambeando y nada más en el mundo le importaba. Los últimos dos años de su peluda, manipuladora, y  mimada vida, los pasó casi sin poder moverse, resulta que la lesión en el cuello fue la primera manifestación de un cáncer y también de la artritis que era normal en una gata de 16 años.

Un 27 de Mayo de 2010 -el año más asqueroso de mi vida- llegué a casa de mi abuela preguntando por el primer gran amor de mi vida y me entregaron una caja con cenizas. El corazón se me hizo pedazos. No me avisaron, yo sabía que estaba mal, pero creí que iba a tener tiempo de decirle nos vemos del otro lado vida mía. Una caja que por cierto, si la viera mi gata la habría destrozado de lo fea que estaba. Por estar chambeando y peleando por lo que quería para mi vida, ese fue el primero de los golpes personales que me ha dado el trabajar en dónde los demás se divierten.

Pero nada me preparó para el más cabrón de todos. El 4 de Diciembre de 2010, sentí que todos los dioses de todos los panteones del mundo se me fueron encima y me arrancaron la médula espinal. Mi mejor amigo, con el que acababa de reconciliarme murió en un accidente en la carretera Cardenas Villahermosa. Otros de mis compinches iban con él y salieron con vida unos heridos físicamente, y otros con heridas en el alma que se de buena fuente no han terminado de cicatrizar.

¿Y yo que estaba haciendo? Escribiendo algo para la chamba que tenía en ese entonces. A partir de esa terrible, experiencia. Me quedó muy claro que si, ok es maravilloso trabajar en lo que más te gusta. Pero va a ver momentos en la vida que darías lo que fuera por estar ahí, y no vas a estar. Te va a destrozar y puede que tardes muchos años en recuperarte. Pero ver la sonrisa de 20 o 25 000 desconocidos viendo a su Dj favorito, ¿Vale la pena sacrificar parte de tu vida personal?

La respuesta para mi es la misma que en 2004 cuando decidí comenzar a escribir esta aventura: Si.  Desde la primera vez que me dejaron treparme a un escenario justo al lado de un dj internacional… pfff sentir la energía de 7 000 personas emocionadas por ver a ese guey que les movía el alma desde hacía unas horas o desde siempre. Ver materializados tus desvelos en 7000 sonrisas (más bien miradas de odio porque tú estas al lado del dj y ellos no), 7000 historias de vida a las que te metes sin permiso. ¡Ay cabrón!

Claro que vale la pena. Aunque he aprendido a vivir un poco en el inter. Ya no soy la misma enferma -bueno eso creo- que se mataba por tener todo listo todo el tiempo. Ahora de vez en cuando me pongo a chismear con mis amigas, no como cuando teníamos 18 y lo único que nos importaba eran los djs, pero si a gusto.

Hoy tengo una relación de pareja, que me esta costando empatar con mi manía de estar disponible 24/7. También tengo un bebé que se llama Be Tronic. Y una historia personal compuesta de muchas presencias y ausencias. A lo largo de estos ya casi 10 años compartiendo lo que hay en mi negra y oscura alma, además de lo mucho o poco que sepa de música electrónica. Me he dado cuenta que igual que alguien lo hizo conmigo estoy comenzando a ser parte de las historias de vida de algunas personas.

Precisamente por hacer lo que más me gusta en la vida. Hablar de música electrónica ¡Wow! A veces ni yo me la creo. Me gusta voltear hacía atrás, hasta ese momento en que decidí que sin importar como o cuándo iba a hacer de las mías.  A uno de esos muchos días en la secundaria en los que mis compañeros me veían feo por ser mujer oyendo “música de drogadictos”.

Cómo el día que terminamos la secundaria y me valió madres agarrar el “sonido” que contrataron para despedirnos. Y poner esta rolota en bocinotas como es debido. Ojalá, alguno de mis ex copañeros de secundaria se acuerde. Por qué para mi ese día comenzó mi historia por dedicarme a la música electrónica.

De verdad, si ahora eres tú el que tiene 13, 14, o 16 años, y estás pensando en dedicarte a ser dj, promotor, o a los medios especializados en música electrónica o algún personaje de la noche, piensa que vas a sacrificar muchas cosas, entre ellas estar con la banda que más quieres cuando te necesite. Piensa que vas perder cosas que la gente normal vive con singular alegría. ¿Vale la pena? Escucha lo que diga tu alma y tu corazón, y si la respuesta es Si, bienvenido seas.

Porque Yolo

Pega cuando te das cuenta que los chavitos que viste en la primaria cuando tu ibas cumpliendo 18 años ya los dejan entrar al antro.

Pega que esos chavitos no sufrieron ni la mitad de lo que tú para conseguir los discos que a ti te costaron horas de torturar empleados de Mixup en vivo , por teléfono y en infinidad de tiendas.

Pega saber que lo que tu aprendiste en revistas importadas, caras, difíciles de conseguir y desfasadas, estos lo tienen al alcance de la mano, y les da hueva abrir un link.

Pega saber que ellos tienen más oportunidades de las que tu tuviste al alcance de la mano.

Claro que pega. Pero a mi, personalmente más que la brecha generacional y tecnológica, me pega en el alma ver como muchos chavitos se pierden en la moda, en lo que es “cool”, en el querer ser, sin identidad. Ver como la generación yolo es a mi gusto, la que más herramientas tiene de todas las que he conocido y no tienen siquiera la curiosidad de buscar que más hay una rayita alejada del mainstream.  Antes de que digan algo, yo personalmente si hoy hija del mainstream. Pero también les masco lo que viene siendo el underground y otras tribus.

Insane Party Girls @ Tomorrowland 2011

La verdad yo tuve la fortuna en su momento, sin saberlo, de tener a grandes ñoños de la música electrónica compartiendo lo que sabían conmigo. Y lo que fueron aprendiendo también lo iban compartiendo. Era un ghetto de díficil acceso y más siendo vieja. ¿Qué pasa? Lejos de volvernos un mercado cada vez más informado, y exigente nos estamos volviendo cada vez más consumista. Así, sin ton ni son. Me parece increíble que se note más la brecha generacional entre alguien como yo de 26 con alguien de 19 que de alguien de 26 con alguien de no sé 43 años. ¿Que hicimos mal?
La generación Yolo, o los milenials como les dicen algunos son el presente y el futuro de muchos productos. Y si no hacemos algo para que volteen a ver y a creer en algo, lo que sea. Los vamos a perder. No solo como mercado. medium_iTd31i

Con dolor veo una generación carente de apreció a su vida, a la de otros. Que si suben los impuestos: Yolo. Vamos no veo que tengan interés real en NADA, salvo contadas excepciones. En mis 13 años de metiche en la noche, no había visto tantos menores de edad borrachos, y drogados tirados ANTES DE COMENZAR  una fiesta. Me parece terrible que ni siquiera sepan a quién van a ver antes de ponerse hasta el dedo de alcohol, o cualquier otra sustancia.

No sé, siento que algo estamos haciendo mal todos. Y lo peor, es que ellos son el mercado del presente y del futuro. Son los gueyes que saliendo de las universidades van ser médicos, abogados, ingenieros en algo, o yo que sé. Vamos, van a tener vidas y responsabilidades en sus manos…. Tengo miedo.  Por que a pesar de su indiferencia y buscar solo una ” buena fiesta” son realmente fáciles de manipular. Porque a diferencia de generaciones anteriores, tienen menos capacidad de memoria, que mi abuela que ya está senil.

Lo único que podemos hacer creo, es tratar de educarlos a través de la fiesta. Por que se puede, creanme. Los papás de algunos yolo, seguramente fueron ravers. O ya de menos fans del eurodance. ¿Y si les enseñamos como era la fiesta entonces? Quién sabe, quizá seamos capaces de atraer su atención hacía algo.  Aún estamos a tiempo de hacer algo por los yolos.

 

¿Y si me atrevo?

Para pocas cosas soy miedosa. Pero hay una, tengo que confesar que si, hay algo que me aterra mala onda desde que tengo uso de razón. Bueno, lo que yo llamo razón:  Las relaciones amorosas.

Ustedes no están para saberlo pero yo sí para contarlo. Durante muchisimo  tiempo, me he concentrado tanto en salirme con la mía que, mis amistades de toda la vida han pagado los platos rotos. Gente que creció conmigo,  y otros que en su momento quise un chingo y dos montones no están tan presentes como quisiera. Si eso pasa con mi tribu, imaginense no’mas como ha estado todo lo demás.

Tengo la enorme ventaja de saber que el amor de mi vida se llama música electrónica, así que, la neta todo lo demás han sido affaires sin mucha importancia. Hasta ahora.  Si sin curiosos o me han stalkeado en social media. Verán que algo ha cambiado en los últimos días.  De repente muchas fotos de florecitas, y menos mala leche de la que acostumbro.  Y si, puede que algunos digan que ya me perdieron, y puede que tengan razón.

Hace unos días decidí jugarme esa carta que, por muchas motivos había dejado bien guardada en un cajón.  Soy de esas, que necesita sentir que todo lo tiene bajo control, y las emociones son algo que nunca he podido mantener valga, la redundancia, bajo ese control.

Al lado de alguien que debe estar igual o más loco que yo, decidí que es hora de experimentar lo que los demás aprenden durante la prepa o antes.  Como cada vez que el miedo me invade, ya estoy aquí.  ¿Qué es lo peor que puede pasar si me atrevo a dar un paso más?

Hasta miedo me di con este post. Me cae.

Comercio Electrónico en México 2013

¡Ah mis queridas criaturitas de la red! De vez en cuando, se vale alejarse un poco del mundo idílico de la relación fan-música electrónica. Para ponerse serios. Ser dj, productor o cualquier otro tipo de personaje dentro de la música electrónica, tiene su gracia.

A estas alturas está de más, decir que somos una tribu que vive en Internet. literalmente. Pero además del chisme sabroso en Twitter, Facebook, foros, étc, hay formas de aprovechar todas esas herramientas, para que la red sea un medio para poder alcanzar sus metas dentro de la industria.

Si, hablar de números, la verdad no es divertido. Pero es parte de cruzar la línea entre ser fan y verlo también como una empresa en la que tu y algunas de las cosas que  tienes que saber sobre el negocio de Internet. De entrada, porque, como dije párrafos más arriba es la línea que nos une a todos.

Siempre he creído que se pequeño paso que nos diferencia de otras escenas es entender que una plataforma en línea, es mucho más que vender un par de rolas en Beatport o tener una fanpage en el caralibro.

Si este choro mareador los dejó intrigados. Dense un rol por esta liga, para entender porque me pongo tan seria.

131028 – Comunicado-Estudio Comercio Electronico2013-Proyecto-V3 – REV