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Minerva o Atenea 13 años es

Yo sé que aún sigue habiendo un chingo de culeros que se preguntan cómo de que privilegios gozo para llevarme tan pesado con algunos de los mejores Djs de México, cómo para que  los labels de todas partes del mundo me manden todos los días sus lanzamientos y así.

Pues todo comenzó hace exactamente 13 años,  cuando en lugar entrar a clases preferí quedarme en el cibercafé que estaba en la esquina de Ricarte e Insurgentes Norte, a una cuadra de la HHH Prepa 9 de la UNAM a probar, que chingados era eso de Blogger.

No había YouTube,  es más ni siquiera podía cargar imagenes porque no se programar un carajo, pero tenía muchas pinches ganas de encontrar a otros enfermos que les gustara la música electrónica.

Sin querer esa fue la llave para salirme con la mía y  que años después alguien decidiera integrarme a su equipo, y enseñarme como se hacían las cosas para crear un ídolo  o varios de las tornamesas. Alguien creyo lo suficientemtne en mí, como para prestarme sus medios para poner en la mente de millones de personas las mismas rolas que escuchaba en mi casa.

Esa misma persona un día sabiamente me dejo ir para que aprendiera otras cosas más complejas de la vida, y de la tecnología.

Y por ambas experiencias, incluso esa tremendamente dolorosa que me hizo regresar a la industria, estaré profundamente agradecida para siempre.

Hoy tengo dos hijos, uno se llama Be Tronic, y otro que es más incluyente llamado Lo Nacional Mx.

Después de poquito más de una década, los bloggers,  y los que nacimos 100% a través de plataformas digitales, ya no somos los patitos feos, ni los raros esos, bueno, los raros si, seguramente, eso no se nos va a quitar jamás, pero, el punto es que más que nunca cualquiera tiene la oportunidad de construir exactamente lo que quiera de su vida, no más googleando y teniendo la voluntad de aprender.   Yo me estoy saliendo con la mía, y ha sido un proceso lento por momentos, pero no lo cambiaría por nada.

Siempre me quedo con ganas de hacer una fiesta como Dios manda,  pos, perdón por mi falta de humildad, ultimadamadremente, este es uno de los primeros blogs dedicados casi en su totalidad a la música electrónica en el mundo de habla hispana,  espero  poder contarles pronto que habrá fiesta de aniversario.

Y,  la neta, este post es solo para decir: Gracias, gracias por todos esos ojitos que se que me leen a la distancia, algunos desde el incio, otros más desde que comencé mi carrera profesional, y unos más recientemente. Gracias, por dejarme entrar un poquito en sus mundos, a través de lo que más amo en la vida: la música electrónica.

De raíz

Mi papá y yo tenemos una relación peculiar.  Casi a toda la gente que recién conozco le causa conflicto la forma tan poco formal con la que trato al donante del 50% de mi DNA. Y es que para empezar, mi papá y yo, nos caemos bien, y tenemos muchos vicios en común.

Era una niña frágil y con muy pocas esperanzas de calidad de vida al crecer. Ergo, siempre estaba enferma, o con la piel en carne viva ya fuera por una dermatitis, o por la cantidad malsana de inyecciones que me ponían. Entonces Leonardo, o el Leon aka mi papá, buscaba formas poco ortodoxas de que su mocosa dejará de llorar. Básicamente porque se oía en toda la casa y nadie podía dormir, es más ni el gato.

Por ese entonces, unos meses antes de que yo naciera, había comprado el soundtrack de “Cosmos”, si, si la de Carl Sagan, y entonces se puso investigar en cómo hablarle a su mocosa del demonio,  de tal forma que siguiera su voz hasta que, después le pudiera poner atención a cada sonido que salía del estéreo que tenía.

El resultado acabó siendo, básicamente, que una vez cada semana mi sacrosanto padre, iba a meterse al mercado del chopo a buscar “música de hippies” para alinear los chakras de la mocosa.  Se sentaba en el suelo junto a mi, y me iba contando cuentos que se sacaba de la manga, y un día descubrió que,  si me iba describiendo cómo se veían las ondas de los sonidos, o un color, me quedaba en paz, sintiendo cada beat de eso que a el le vendían como “new age relajante” Que por cierto, no era otra cosa que música electrónica.

Cuando cumplí 6, le pareció que ya era lo suficientemente consciente, como para presentarme a su nuevo mejor amigo: el walkman. Así que compró un plug doble, mis primeros audífonos de gente decente, y me presentó a Depeche Mode, y por ende los sintetizadores.

Cuando cumplí 7, decidió que era buena idea mandarme a clases de piano porque no me pinches podía gobernar, y como buena fiera, la música me calmaba. Eso y porque ya habíamos visto Amadeus unas 30 veces y no dejaba de joder con que quería aprender a hacer eso.

Y en eso, nos informaron que mi dulce y tierna hermanita estaba en camino,  y que en este envió, no había devoluciones. Hicimos berrinche, y digo hicimos, por qué a él, no le hacía la menor gracia. Con en ese entonces 37 años, se estaba haciendo a la idea apenas, que tenía un ser totalmente dependiente al que enseñarle el mundo, y uno nuevo al que había que cambiarle pañales, pos no le hacía gracia, y menos porque a mi   ya me podía pasar de contrabando al cine a ver películas de ciencia ficción o de acción sin mucho problema.  Francamente a mi tampoco me hacía la menor gracia compartir a mi compañero de juegos, y a mi máquina de explicar cosas con música, además de cuentos.

Esos meses, mi papá y yo nos la vivíamos viendo joyas como está, en nuestros recién comprados, juguetes post TLC de esos que costaban un chingo de lana y sonaban, bien sabroso.

Si, a veces me pregunto en que drogas andaba mi papá, como para ver conmigo este tipo de cosas antes de los 7 años.

Poco antes de que naciera mi hermana, a mi papá le dio por sacarme de la escuela, y llevarme a cuanto museo estuviera abierto entre semana, luego, a cazar bichos y clasificarlos entomológicamente.  Poco a poco nos fuimos creando un mundo aparte, en el que había montones de películas de acción, entre más sangre y efectos especiales mejor, muchas desveladas leyendo libros en voz alta, y discos, pero en serio toneladas de viniles de todo tiṕo, aunque yo tenía una especial predilección por los sintetizadores.

Después de que nació mi hermana menor, no se acabó el mundo, al contrario, hacíamos lo que podíamos para integrar a la cosa esa a nuestro ecosistema. Aún así, cada sábado religiosamente, nos acostábamos en el suelo, o sobre el cofre del Chevy Nova 72 a ver las estrellas y escuchar música en serio, así, sin palabras, hasta que me quedaba dormida, me quitaba a mi gata  de los brazos y me llevaba a mi cama.

Para 1995, cuando la cosa que decían que era mi hermana, pero yo aún no consideraba ser humano, tenía poco menos de un año, me regalaron mi primera computadora, y junto con eso, una nueva escuela en la que además no haber monjas, quesque nos enseñaban a programar en logo. Mi papá, y yo entonces, desarrollamos nuevos juegos dónde pasárnosla chingón, en los que mi poderosa pantalla monocromática y yo, junto con mis aún más poderosos y flamantes discos de 5 1/4  de colores nos la pasábamos bien, clasificando los ya miles de libros que tenía mi cuarto, y sus viniles eran los protagonistas.

Para finales de ese mismo año ¡Sorpresa! Un nuevo hermanito,  y con él nuevos pleitos entre mis papás, no se llevaban nada bien, la mera verdad,  y yo, en ese entonces, me la vivía debajo de un escritorio de media tonelada de pino, con mi walkman, mis muñecas, mis libros y mi gata.

No entendía por qué tanta violencia entre ellos, solo alcanzaba escuchar  cosas como:

“Apenas y podemos con las dos” “Viene mal” “Es niño”

22 de Mayo de 1996.

Es niño, y se ve normal.

22 de Mayo de 1999.

Es autista.

Y comenzó un largo y penoso peregrinar entre hospitales de nuevo. Más rudo y salvaje que el que vivimos. Diagnósticos macabros, medicamentos, terapias para todos, y cada vez menos tiempo para compartir, pero aún así, nos la ingeniábamos para compartir el mayor tiempo posible en carretera, y discutir por quién tomaba el control del radio del carro.

Marzo de 2002

La niña tiene migraña otra vez, no quiere ir a la escuela seguramente, Vamos a mandarla.

Abril de 2002

La niña perdió el 80% de la capacidad visual ¿Por qué no la trajeron antes?

Entre que ya era adolescente y la culpa, no sé como le hizo mi padre para no quebrarse cada vez que la neuróloga se acercaba a pedir autorización para tratamientos cada vez más agresivos,  con pruebas que incluso podían haberme costado otro sentido para entender que demonios estaba pasando.

Y como cuando era más chiquita, pero ahora con otro tipo de música, sola, en la cama de un hospital, con las venas a dos de colapsar por infiltraciones, punciones lumbares, comencé un nuevo ritual, en el que, nuevamente la música era la protagonista, la única que me quedaba por que tenía totalmente atrofiado un sentido.  Sin otra salida que tomar, más que hacía dentro, como me habían enseñado 10 años atrás echados en el piso, siguiendo los hiptonizantes movimientos de las gotas de lluvia a través de luces de colores, y cristales grabados o de las barras de ecualizadores. Recordando como empatar el ritmo del corazón, al mismo beat de lo que estaba oyendo,  pero ahora, no esperando la calma, si no que la morfina fuera entrando a mis torturadas venas.

2004

La niña quiere dedicarse a la música electrónica.  ¿En qué fallamos?

Y tiene un blog ¿Qué chingados es eso?

La niña quiere ir al loveparade, vamos a llevarla para que deje de chingar.

Junio de 2005 – Abril de 2008

La niña se la vive en el antro, entre djs, aprendió francés e inglés y no quiere estudiar una ingeniería : chingada madre.


Agosto de 2008

La niña acaba de cobrar su primer cheque,  ya se dedica a la música electrónica. Ya no es mi bebita.

El nombre de la niña aparece en Dj Mag México

La niña tiene fans.

La niña sale de viaje


La niña ya no vive en la casa…

2009

La niña se metió a la política, de tal palo tal astilla.

La niña finalmente esta en la universidad,  pero no va a regresar a la casa.


Nos peleamos, nos mordemos, nos arañamos, pero lo Ocampo, me cae, que nunca se nos va a quitar…. Gracias por dejarme tomar mis decisiones, por dejarme tener criterio propio y libre albedrío y no aplastar mis sueños aunque no los entiendas.  Gracias por no quitarme las ganas de explorar y de jugar con el mundo entero. Gracias por dejarme ayudarte, cuando el mundo se te caía encima.

Feliz día del padre, papá.

¿De verdad quieres dedicarte a la música electrónica?

Los mejores Dj’s y productores que conozco, son los que han enfrentado grandes crisis, grandes retos, y han sido capaces de dejar atrás a veces relaciones, familias y amigos en pos de sus sueños.

Se de por lo menos 10 que sus papás antes de los 18 años les dijeron que mejor se fueran de sus casas, porque no querían a alguien que se dedicara a “eso” bajo su mismo techo.

Otros que milagrosamente salieron con vida de accidentes o incendios, con las manos destrozadas pero volvieron a tener los huevos de pararse detrás de la cabina y volver a tocar en cuanto pudieron.

Mujeres Dj’s que son madres solteras, que sus parejas no tuvieron los huevos para acompañarles en el camino y que se llevan a sus bebés a cada evento, así estén enfermos, no tienen opción porque se atrevieron a ser mamás en una carrera que pareciera que está peleada 1 con ser mujer y 2 con tener una familia.

Djs como Moby, que incluso tenían que vivir de recoger latas y dormir en la calle, porque a pesar de su talento no había llegado ese que le diera su primera oportunidad.

Creciendo entre historias como esas, la mía no me sabe tan rara o diferente, a veces creo que la vida te entrena a putazos para que aguantes lo que implica dedicarte a algo diferente, dónde si tienes suerte, alguien creerá en lo que haces y te dará su respaldo hasta que aprendas a andar por ti mismo.

Debe ser por eso que me molestan tanto los Djs y productores que claudican a la primera mala experiencia, los chavitos que difícilmente aguantan la presión del primer escándalo o de una critica despiadada, con mucha boca para opinar pero que no dan el ancho en el stage.

No, la noche no es para todos, pero cuando es para ti, es lo mejor que puede pasarte en la vida.

I need a miracle

Hay rolas de transición, como lo explicaba alguna vez en este, su blog de confianza.  Rolas que te acompañan en los putazos, en los que te hacen cambiar de forma de vida, en las decisiones escabrosas, y en los momentos en los que te gustaría decir… ya, ahí muere, yo aquí tiro la tuya.

Esas rolas, de alguna u otra forma regresan a tu vida, y la historia colectiva a través del remake, del remix, del rework. Hace unos días, les estaba diciendo como ante nuestros ojos AL FIN se acabó la era EDM en la que reinaba el yolo-escuincle, para dejar paso a nuevos talentos o para ver resurgir a otros.

Un amigo me mandó una nueva versión de Touch me de Fragma, pero con una voz que me ha enchinado la piel desde que la oí en 2001.

Entre el desmadre personal que tengo que me obliga a estar en hospitales, viendo a mucha gente que no la cuenta en cada visita a la sala de urgencias… entre recordar mi propia historia, en la que sin querer pasaron auténticos milagros médicos que me permiten escribir la sarta de mamadas que digo aquí todos los días.

Me quede pensando en cómo siempre necesitamos algo a qué asirse. Todos a veces pedimos un milagro, y la mejor forma de pedirlo es a través de algo que amemos de verdad, una oración, o en mi caso una rola, un rework que revive un clásico que conocí entre tinieblas literalmente hace 16 años.

La yo del primer post

En medio de mis muy frecuentes insomnios llegué a uno de esos blogs con los que generalmente NO comulgo. Básicamente porque soy una amargada más o menos funcional que cree más en la terapia con psiquiatra quién te droga legalmente- que en lo que dice una publicación de quién sabe quién en internet.

Este parece serio, lo chisme en Linked in, aunque esa palabrita de “couch” me suena como a uñas en un pizarrón.   El choro mareador viene por este post.

En el que básicamente su yo de ¿Treinta y tantos? le explica a su yo de 18 que la va a cagar en muchas cosas pero en otras se la va a pasar poca madre.

Siendo como soy de megalomana,  y egocentrica, me puse a releer el primer post de este, su nada humilde blog de confianza, ese que sirvió como mi presentación al mundo en internet.  Lo pueden leer aquí, por si andaban con el pendiente.

¿Qué le diría a mi yo de 17 años? Osea a la yo de hace 12 años que escribía así de gacho... mmm

Te vas a salir con la tuya. ¿Te acuerdas como nos gusta la música electrónica?  Bueno el B-jay va a confiar en ti más de lo que ahora confías en ti misma y te va a llevar al lugar dónde sueñas trabajar en unos 5 años.

Vas a perder amigos importantes: Y va a doler bien culero. Quién te llevó a esa primera puerta en la que te enamoraste de la música electrónica, no va a entender que lo tuyo no es más un hobby si no un trabajo, te la va a hacer de jamón y aunque la vas a conservar en tu vida, definitivamente no va a ser la pieza angular de tu existencia que es 2004.

Se te va a bajar la etapa I love Darren Hayes: Y por cierto si es gay, el 2005 va a salir del closet y se va a casar, parale a tu mame.  Siempre te va a recordar esta etapa de tu vida en la que creías que estabas perdida. Es más dale play aquí, para que se te enchine el cuero a gusto.

Vas a vivir sola, y vas a viajar con tus artistas:  Tu primer trabajo en serio te va a obligar a mudarte sola, pero vale la pena. Aunque más de una vez te vas a quedar sin comer, porque zoquete, no aprendiste a administrar tus gastos,  de hecho aún a nuestros 29 nos cuesta trabajo.

Te vas a ir de tour con Armin van Buuren, algunas fechas de Tiësto, y así. De hecho te va a tocar construir las campañas para crear artistas y vender todo lo que puedas de ellos. Tratar con los clubes de fans, si de fans así como tú eres en 2004.

Jazmín va a morir. Tu gatita, el primer amor de tu vida se va morir lejos de ti, le va a dar cáncer y la van a dormir un viernes mientras tú te quedaste hasta tarde en viernes, trabajando en una oficina.  Vas a llegar a casa de tu abuela y te van a decir, aquí esta tu gata… en una caja de cenizas. Ese mismo año vas a perder a tu mejor amigo. Y para rematar tendrás una cicatriz de 16 puntos en la pierna izquierda. Te va a costar varios años levantarte del trancazo pero encontrarás amigos neta en el camino que te van a ayudar a levantarte.

Tienes depresión crónica:  Hoy no lo sabes, pero vives con depresión química, vas a pelear toda la vida con una sombra maldita que te va a sabotear justo cuando crees conseguir las cosas. De 2010 a principios de 2013 vas a aprender que llorar no te hace débil ni más “niña” como tanto le temes, y a enfrentar que no puedes sola. Vas a tener que ver a todos tus demonios, vas a perder proyectos, “amigos” y mucho dinero. La negación no es buena.  Todo el dolor que venimos cargando te va explotar en la cara, pero esta bien.

Te vas a enamorar: Y te van a destrozar. Por más que opusiste resistencia por cierto. Pero te pusiste lo mejor de ti, hasta te comprometiste con alguien, y eso que le tenemos pánico al compromiso. Pero un día te vas a dar cuenta que el que se haya alejado es lo mejor que pudo pasar si no seguramente habrías acabado peor que tus papás.  Aprendiste la lección. Tienes un gran amor que no te abandonará nunca: la música electrónica y te va a ayudar a reorganizar tu vida, una vez más.

Estas viva. ¿Te acuerdas que te aterrorizaron toda la infancia y tu aún adolescencia con qué no ibas a vivir? Pues .l. sigues viva en 2016. Medio madreada pero en pie.

Deja de traumarte con tu físico.  Pos si, el tratamiento que recibimos hace año y medio fue una pasada de reata.  Pero es tu constitución física lo que hizo que no te tumbara más. Aunque eso si no vas a recuperar el pelo. De hecho tienes síndrome de cushing, aunado a tu baja producción de serotonina te va a meter en pedos. Pero tranquila, todo pasa y tendrás a más de uno babeando por ti por ahí.

La radio nunca va a volver:  Los medios tradicionales se van a ir en decadencia, pero como tu empezaste a blogear antes de que fuera mainstream, ¿Qué crees? Te vas a convertir en un personaje que algunos que si saben de música electrónica van a llamar referente. Si, si a huevo, tú vas a tener hasta fans, y harto hater también. ¡Chocalas!

Vas a dejar de maldecir la prepa, y hasta la vas a extrañar con toda el alma. Tus ídolos se van a caer de tu pedestal y aunque los hayas tratado de ayudar no van a saber evolucionar al mundo digital y se van a quedar en el olvido.

A los 29 no vas a ser rica, pero empiezas a tramar cómo serlo de verdad. Eso si bájale dos rayitas al cigarro que nos vamos a perforar una úlcera bien gacho a los 24.

 Y sonríe más en las fotos, parece que a la banda le gusta verte sonreír… Ya sé, a mi también me sorprende.

Solo otro #domingodeclasicos más

Para todos hay un punto de quiebre en la vida. El punto en el que las cosas no vuelven a ser JAMÁS lo de antes. El mio fue por ahí de 2002, poco después de haber recuperado la vista y asumiendo las consecuencias de un tratamiento salvaje para recuperarla.

A veces, pasaba horas viendo por la ventana, solo por el gusto de poder volver a disfrutar los colores, no quería dormir, no quería perder detalle alguno de lo que tenía enfrente. Tenía riesgo de perder cristalino y córnea, aún después de haber bajado la inflamación del nervio óptico existía la posibilidad por el daño de que se desprendieran sin más, por un mal movimiento.

Y si los perdía, evidentemente no iba a volver a ver jamás, quería guardar en mi memoria todo lo hermoso que pudiera, un amanecer, un libro, una película, el color de las hojas de los árboles…

Mi papá había decidido darme de baja ese año de la escuela, y creo que hizo bien aunque en ese momento quería matarlo.

En esas estaba cuando, descubrí en serio la programación de W FM. Cuando acosaba locutores por teléfono, para no perder según yo, el contacto con el mundo.

En una de esas madrugadas, en las que buscaba a toda costa guardar en mi memoria todo lo que pudiera leer, apareció una rola de Schiller en la programación. Todavía no entendía bien inglés pero me sacudió el alma la voz de Peter Hepner.

Una semana antes había escuchado una entrevista con David Morales en la que había contado cómo de ser un latino más rechazado en el guetto se había convertido en EL remixer de las estrellas de los 90’s.

La voz de Peter, los arreglos de Schiller me metieron en un trance de 4:12 minutos que me cambiaron para siempre. En la mañana rompí con las manos todos los discos que no fueran música electrónica, me deshice de todas las revistas que no tuvieran algo que ver los djs…. No sabía cómo, no sabía cuando, pero un día iba a dedicarme a eso que me enchinaba la piel.y que sacudía cada una de las fibras de mi alma. Poco después de un año conocí a Bjay Redes Sociales y el resto es historia.

Se los cuento así, porque la neta, mi relación con la música electrónica es algo mucho más profundo que algo que me guste, o una profesión, nel, es el amor de mi vida, y me gusta contagiar a quién se deje.

Es ‪#‎domingodecasicos‬ de nuevo mis criaturitas de la red y por hoy, nadie lo puede evitar.

 

29…

Finalmente llegó la cuenta regresiva, los últimos 364 días antes de llegar a los 30.

Una querida amiga me decía unas horas antes:

“Guey, para ti cada cumpleaños es un triunfo no te puedes deprimir”. 

Y es cierto según el matasanos que me trajo a este mundo era muy poco probable que yo rebasara los 15 años.

Pero no lo puedo evitar, soy emo de closet.

¿Estoy en el lugar qué quiero?

En esa pregunta me pase atormentada las últimas horas de mis 28.  La respuesta es no. Me falta tanto por hacer, aunque basándose en la lista de lo que si quería hacer antes de los 30 el 70% de mi lista, ya está cubierta. Pero ese 30% faltantante ¡Ah que bruto como me pesa!

Pero tengo algo que nunca antes había tenido: calma, paciencia, y tranquilidad de espíritu. Aunque la situación de mi hermano sea apremiante y en cualquier momento tenga que correr al hospital. Cosa ocurrió justo la tarde de mi cumpleaños.

Solo me dió tiempo de comerme este pastel en el VIPS, y unas horas antes comer con una amiga, y sus hijos que son como  mis sobrinos.

La fiesta que quería ser se fue derechito al caño, ni modo, así es la vida. Me preocupa más estar cerca de mi papá, por si acaso.  Siempre he disfrutado de la soledad, de los cafés, de caminar bajo la lluvia. También de la emoción extrema de trabajar contra reloj y saber que de ti depende la consecución total de un proyecto.

Estoy viva, es un gran, gran avance, aunque siento que me queda poco tiempo para poner en firme ese 30% que me da vueltas en la cabeza y no encuentro bien a bien cómo.

Ya no soy la niña que comenzó a escribir a los 17 años en un rincón perdido de Blogger, me salí con la mía a pesar de los descalabros, y hasta de haber puesto en riesgo mi vida más de una vez.

Pero, todavía no me cae mucho en gracia saber que mis tiempos, ya no se miden en 10, si no en 20 años.  El paso del tiempo no perdona…

¿Me duelen todavía las amistades perdidas?

No, era gente que simplemente cumplió su ciclo, uno que no necesariamente fue bueno o duradero. Pero ya qué.

Se que las cosas dependen de mi, no me da miedo, pero si ansiedad. Me queda claro que puedo, no’mas es encontrar el cómo de una buena vez.

Tengo mucho porqué sentirme agradecida con el Destino, la vida… Mis amigos, los neta, los de corazón que siempre han estado, ustedes, la gente que lee lo que escribo y confía en mis palabras. Es chingón saberse querida, y odiada también.

De los 21 a a estos ya 29 años he tenido las más salvajes experiencias en todo sentido. Por ese lado me siento perfectamente tranquila.  Lo que quería probar, lo probe y bien.

Sé lo que quiero, el cómo es el que a veces me falla.  Después de esta luna de fresa, que seguramente no voy a volver a vivir, solo puedo decir que esta existencia humana es maravillosa con todo y  las facturas que te hace pagar… Uno más y 30 ¡Ay ñañita!

Y no’mas por eso…

La historia de una foto

2015-11-29 22.32.28En esta foto teníamos 19 años, como siempre, nos acabamos colando cerca del dj, Previa autorización del manager y un par de mentadas de madre de la seguridad del Root’s.

Nos habremos pasado por lo menos un mes planeando las playeras, los carteles en holandés y en alemán -también tocó ATB esa noche- casi no llegamos a la fiesta, y alguien nos hizo una mala pasada con los boletos. Pero se la peló, de todas maneras entramos, y al final hasta en el backstage acabamos.

No eran los mejores momentos de mi vida personalmente. Estaba en el arduo proceso de aceptar que la enfermedad me habría hecho diferente para siempre. Que mi hermano era autista profundo, y no entendía porque mi papá estaba tan enojado con la vida y consigo mismo por qué creía que había hecho algo mal por tener un hijo discapacitado.

La escuela era a veces un refugio y otras un recordatorio de qué ese no era mi camino.

Estaba descubriendo quienes eran mis amigos de verdad y los que solo serían pasajeros.

Había días en los que de plano no me levantaba de tristeza, y lo único que me hacía aferrarme a todo era saber que había locos igual que yo, que a pesar de no haber tenido oportunidades o familias que los apoyaran se habían convertido en lo que siempre quisieron ser y vivían de lo que más amaban en la vida.

Esa noche André Tanneberger tocó Long way home, y se me salieron las lágrimas, a mi alrededor había una comunidad anónima que se emocionaba igual que yo con cada beat, que también enloquecía con las letras. Ahí no era diferente, era una más.

Cuando llegó Ferry Corsten a los players sentí las lágrimas de otra chava detrás de mi, se había quedado sin batería en su cámara. No sé porque, siendo yo, realmente celosa de mis cosas -como buena ex hija única- saqué dos pilas recargables y se las dí.

Creo que le dije: “Me llamo Minerva Ocampo, tengo un blog buscame en google y después me regresas las pilas”. Todavía ignoro porqué confié en qué nos volveríamos a encontrar.

Ferry, comenzó con Punk creó y de ahí fue bajando el beat hasta poder poner Possession, Fire y Beautiful me hicieron llorar de nuevo en silencio.

En cada fiesta aún solo como fan sentía que era ahí a donde realmente pertenecía, al mundo de la noche, al de la música electrónica. Cada foto, cada noche en el club era una probadita del mundo que si quería. Y desde mi blog personal hacía lo que podía para compartir lo mucho o poco que iba aprendiendo de este mundo de djs, beats, lasers y harta desvelada.

A veces como chingan que soy muy intensa y determinante con mis posturas ante este mundo que ocurre a grandes decibeles. Pero la verdad es que para mi, la gente que trabaja de noche no es desconocida.  Los top djs, algunos managers, locutores, gente de montaje, seguridad, y hasta algunos más se volvieron cercanos; se convirtieron en mi familia.

Las rolas se convirtieron también mi historia, en algo más que un dato escrito por quién sabe quién en wikipedia.

La música electrónica me ha llevado a la gente más importante en mi vida, a los sueños que no me dio tiempo de soñar cuando ya eran fehaciente realidad.

No me gusta que la gente que no la conoce la manosee y la trate con desdén, es una mercancía lo sé, pero una tan valiosa que con gusto  aún estoy dispuesta a dejar mi vida en ella. .

La gente que llega por moda no me interesa, igual que en ese 18 de agosto de 2004  en un rinconcito entre Insurgentes Norte y Ricarte,  cuando comencé esta loca aventura de escribir lo que sentía, pensaba, y conocía acerca de los djs que a mi me volvían loca, es encontrar a otros que de verdad amen y construyan su estilo de vida en torno al amor de mi vida: la música electrónica.

Por cierto, la chica a la que le di las pilas esa noche, si me buscó y me regresó las pilas, se llama Mely y es una muy querida amiga. Esa noche venía de Guerrero, si no le hubiera dado esas pilas probablemente se habría quedado sin recuerdos de una gran noche.

La última rola antes de partir.

Hace unas semanas desde Be-Tronic les preguntaba ¿Cuál sería la última canción que te gustaría escuchar antes de morir? Muchas de la respuestas fueron dignas de un ‪#‎domingodeclasicos‬.

Ahora que si o si, he tenido que recordar que se siente ver morir a alguien, o pasar justo al lado de gente que no sé quiere ir aunque ya tenga que hacerlo. De sentir el dolor de mucha gente atrapada en un cuerpo que no le responde como su mente quisiera. Me quede pensando en la rola que yo misma escucharía antes de irme a la mejor pachanga del universo, allá dónde ya se llevaron a grandes talentos y muy queridos amigos.

¿Cuál sería mi rola?

Aunque no parezca ya se me acabó el rencor y el odio para mis enemigos, la vida se las está cobrando y yo tengo un asiento de primera fila con todo y palomitas para verlo.

Me gusta crear más que destruir, aunque no me tiembla la mano para quitar estorbos del camino. ¿Cuál sería la rola perfecta para apagar el sistema permanentemente?

Creo que tiene que ser algo que refleje lo que hasta ahora es mi camino para encontrarme, en dónde ha habido destrucción, pero al mismo tiempo, una enorme belleza, sutil, discreta pero sobrecogedora.

Sin palabras, sin dogmas, sin discursos, solo algo para cerrar los ojos mientras llega el momento de esperar que se apague todo… Algo que me acompaña desde que tengo uso de razón mi rola, es Ruhe de Schiller.

¿Y la de ustedes?

Tú, ese al que odio.

Suelo presentarme como una mala persona. Realmente no es que lo sea, no’mas me gusta ver la cara de los mojigatos y de los siempre positivos fruncirse o poner cara de ¿Neta?

Y puede que para esos que les encanta seguir las “formas sociales” sea el prototipo perfecto de todo lo que NO hay que ser. Digo, de entrada soy vieja en una industria dominada por puro tornillo (osea hombres).  Eso para algunos no está bien visto. Y si le sumamos todas las palabrotas que digo por minuto pior tantito.

Mi mamá es una de esas que cree que si eres mujer tienes que concentrar tu vida en encontrar un buen marido, tener hijitos, ir a misa… y chingaderas varias dignas de un cliché.

Me asomé a ese modelo desde niña, y francamente no me gusto.  A veces creo personajes como mi mamá fueron creados para ser odiados hasta la médula. Y saben qué, está padre odiarlos.

No todo tiene que ser bueno, lindo, brilloso y lleno de plumas blancas de iluminación. Se necesita a veces, odiar algo lo suficiente como para cambiar tú mundo para no convertirte en eso que nada más de verlo o escucharlo hace que se te revuelva el estómago.

Justo para que eso que te lastima, te enferma y te hace daño, no se vuelva parte de tu sistema.

En esta vida de la noche, hay alguien que verdaderamente odio con toda el alma, y que deseo que todo lo malo que me ha pasado le pase a él.  Nadie me ha lastimado tan profundamente como ese personaje.

Y al mismo tiempo, es una de las personas que con sus pésimos ejemplos fue uno de mis mejores maestros. Digo fue, no porque ya no este vivo, si no porque hace unos 2 años ya no es parte de mi vida. Hace 2 años lo desterré de mi camino, básicamente porque ya me había lastimado lo suficiente como para no darle una oportunidad más de herirme.

De ese siniestro personaje, que deja como un lindo cachorrito a Darth Vader, descubrí algo muy importante, que amo de verdad lo que hago, lo suficiente como para no tener que pasar mi existencia eclipsada por la falta de visión de alguien.

Creo que si me he dado tumbos estos últimos años, es porque me he descubierto a veces siendo tan maldita, cínica, perversa y poco humana como él.   Me ha hecho dar un paso atrás,  aún teniendo delante oportunidades únicas para hacer todas las locuras que había planeado desde niña en la música electrónica.

Le tengo mucho cariño a mi oscura alma, como para aceptar algunos miles de pesos a cambio de ella.

He odiado tanto a ese Darth Vader, que olvide algo, igual que Skywalker tengo algo de su fuerza en mi, porque de alguna forma también es mi padre igual que el jedi que me entreno en las artes de la fuerza, no’mas que este tú, ese que odio, te perdiste en tu dolor, te llevaste entre las patas tu vida, y de aquellos que quieres.

Hace poco me di cuenta, que a ese que odio, en realidad, no lo odio, lo quiero y un chingo, y me duele ver como sus acciones además de lastimarme en su momento profundamente. Le causaron  daños irreparables a la persona más importante de su vida, a él mismo. Esa maldad y sadismo con el que creí que me trataba era la única forma de afecto que conoce o que sabe dar.

Y a veces esa maldad y oscuridad, hacen falta para crear personas que realmente amen lo que hacen. Sin una carrera de obstáculos como la que me montaron a mi en la pista de carreras, no sabría que tanto disfruto el poder caminar en el frío bajo una noche oscura.  Así de extremo es este bisne.

Ahora veo que ese némesis que tanto detesté, es uno de los grandes regalos de esta existencia humana.  Y tú, ese que odio, la verdad es que te estoy profundamente agradecida por enseñarme con sangre porque amo con locura y con pasión, esto que le dicen música electrónica.

Y ahora que estás en crisis solo espero que aprendas la lección para no repetir una vez más la historia de horror que estás terminando de escribir con esas garras, porque los tuyos hace mucho que dejaron de ser dedos…

 Si, soy ese tipo de mala persona, que te dice eres un pendejo y te soltara un cablazo en la jeta por pendejo.  Pero a la mejor te abrazo el día que dejes de ser un animal.