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Sobreviví al 2015

Podría tener muchos motivos para quejarme amargamente, pero no, la verdad es que estoy muy tranquila y feliz con mi vida.  A pesar de los desmadres del 2015, de los que aprendí, estos sabios puntos, más bien recordé.

  • Los amigos neta se quedan en las malas y los de plástico salen corriendo a la primera de cambio.
  • La gente con una vida demasiado fácil tiende a ahogarse en un vaso de agua cuando se le presenta un problema de verdad en lugar de los imaginarios pedos con los que se complicaban hasta antes de un suceso interesante.
  • La pasión por lo que haces eventualmente te lleva ante la gente, y los proyectos que necesitas.
  • Alimentar a un gato rescatado adulto y asustado que ahora es gordo y mimado, es un gran pretexto para regresar a casa con una sonrisa.
  • La vida es muy corta como para tratar de complacer los estándares y los prejuicios de una sociedad que no se da cuenta que está en la pendeja.

Se siente raro no cargar con pesos ajenos últimamente,  pero esta poca madre.

Random Inna

Después de 7 años, tengo que admitir que Inna forma parte de mi historia, para bien o para mal. Hot no fue mi hit pero sentí que iba a funcionar, al principio alguien no me hizo caso, pero finalmente compró la licencia, y de ahí pal real, la rumana con un poco de ayuda se convirtió en un monstruo dance que sin pedos puede competir con lo que hizo Fey durante los 90’s. No es santo de mi devoción, me repatea en el hígado su personalidad y lo falsa que es con sus fans.

Ni se me esponjen innalibers, se los he dicho en su jeta. Pero hay algo que tengo que reconocer, sin el minitoy rumano no sabría lo que se siente a punta de chingadazos llenar 2 veces el Auditorio Nacional.


Cariño no le tengo, pero creo que si algo de respeto. Mantenerse vigente en un mercado sumamente volátil, merece respeto.
Esta vez, no tengo nada que ver con la información de su tour, ni nada que se le parezca, y se siente raro la neta. Y no’mas por eso…

Nuevos hábitos

2015 no lo terminé escribiendo en este blog, eso es  verdaderamente extraño.  Gato nuevo, proyectos nuevos, adaptarse…

Parecería que es la misma cosa de siempre, pero  no lo es. Tengo la edad que le dije a Blogger que tenía para que me dejara escribir en paz, aunque tuviera 11 años menos. Es decir, 28 años. En menos de 6 meses voy a cumplir 29.. No es que me arrepienta de algo, eso no va a pasar y menos ahora.

Solo que, de repente me doy cuenta que ya tengo 7 años viviendo sola. Que mis amigos más cercanos son los mismos sí, pero han ido cambiando su tren de vida respecto al mío.

Siempre supe que iba a ser un camino complicado, no’mas por ser vieja y querer dedicarme a la música electrónica, pero a veces me gustaría que mi gente lo sintiera como yo, desde el alma.

Me gustaría haber jugado más, ahora ya no tengo tanto tiempo para eso, digo si quiero consolidar mis proyectos como la gente decente. Sigo creyendo que Internet en conjunto con la buena música es una de las mejores formas para cambiar la vida de las personas.

¿Por qué lo creo?  Básicamente porque así me pasó a mi.

Retos, obligaciones, y responsabilidades a los que les he huído, pos ni modo, a enfrentarlos a ver como me toca esta vez a la hora de los madrazos.

2016, tarde, pero ahí te voy.

All I Want el nuevo single de Chus & Ceballos

En teoría este post debería ir en Be Tronic, pero lo que  voy a contar sale más del alma que de mi yo “especialista” en música electrónica. Pongo entre comillas especialista porque no creo ser la persona que sabe más de música electrónica en el mundo. Pero a la mejor si una de las que más la ama con locura y con pasión.

En otras entradas les he contado cómo la música de  Chus & Ceballos se ha convertido en una constante en mi vida, desde aquella vez en la que la vida, el destino y mi mejor amigo el B-jay que en paz descanse me introdujeron a la electrónica en vivo con bombo y platillo el 3 de Junio de 2005.  ¡Madres! Hace 10 años de esa primera fiesta ya.

Nómadas, como me lo explicaron en la entrevista que les hice para Thump (que si son chismosos la pueden leer aquí) es su primer álbum de estudio, pese a ser uno de los dúos que se han convertido de verdad en punta de lanza y estandarte del Iberican Sound, que la neta, la neta ha marcado a ya, a por lo menos dos generaciones de houseros más allá de las fronteras españolas.

Abisinia, su primer vídeo, además de que bien podría ser la definición visual y musical de un viaje ayahuasca en el que te encuentras con el origen de la música, y de ti mismo. House puro, oscuro y a la cabeza. Black Rock City grabado en el festival Burning Man, además de tener una impecable producción musical,  nos muestra un poco de la vida en tour de este par de españoles que convirtieron mi alma al house esa noche de 2005.

All I Want, es la rola más “comercial” del  Nomadas, que no por eso deja de estar sabrosa, siguiendo con la línea de sus vídeos anteriores  este vídeo fue dirigido por Joan Martorell. Y las vocales son de Astrid Suryanto, originaria de Indonesia y que también ha trabajado con monstruos de la talla de Víctor Calderone o John Digweed.

Independientemente de que sea fan, para mi, este álbum debut de Chus & Ceballos es uno de los mejores discos de 2015, y lo demuestran con esta maravilla de vídeo para cerrar el 2015.  Y no es para menos,  porque como dice Chus:

Que las generaciones siguientes sepan que las cosas hechas con corazón y con pasión, al final llegan hasta dónde quieras llegar. Creo que eso es el mensaje más importante de todo esto.

Y el resultado de hacer las cosas, así, de corazón y con pasión suena así de sabroso.

Con información de Thump México y del Trino 

Minerva o Atenea 11 años es

Me pega y sabroso.  Este blog, hoy cumple una década más uno on line.  Hace unos meses cumplí 28 años, la edad que le dije a Blogger -cuando este changarro aún estaba en blogger- que tenía para que me dejara escribir a gusto mis tarugadas.

En este tiempo, me he divertido como enana y he probado cosas que ni me atreví a soñar cuando era ternurita de adolescente que se sentaba a escribir en el parque en lugar de entrar a su espantosa clase de Matemáticas IV.  Me pega saber que ya pasaron 13 años desde que entre a la preparatoria. Que mi sobrina más grande tiene un año menos que este blog.  Que se han ido personas importantes de mi vida, y ya no me duele dejarlas atrás, o allá dónde me están esperando cuando se acabe esta existencia humana.  En 2 años voy a cumplir 30 años… verga.

Mi balance de vida no va nada mal, estoy bien feliz de haberme salido con la mía en las cosas que siempre he querido hacer, hay otras en las que voy extraordinariamente lenta, especialmente en las personales, pero,  la verdad, es que soy reacia al cambio, no me gusta para nada darme cuenta que las cosas cambiaron radicalmente, termino por adaptarme pero, no, no me fascina.

Mis papás me pusieron Minerva, supongo que un nombre así de fuerte tiene un peso que me hará muy fuerte si, pero ¡Ah que bruto! Como me ha costado berrinches para adaptarme a los cambios.  Be Tronic, mi pequeña criatura va por su tercer año de operación como revista digital en Septiembre. Hace un año que no le contesto un solo mail a alguien que me enseñó mucho de la vida y de los show biz, pero que también me causo mucho daño emocional, físico y hasta económico. Osea, en resumidas cuentas lento, pero he ido adaptándome a las nuevas circunstancias.

Hay nuevos minions en la redacción de Be Tronic, me parece increíble como una pequeña variación de edad hace la diferencia entre experiencias.  Ellos no vieron en operación un monster club como el Root’s Magic Club que era como segundo hogar. Pero si les ha tocado la fiebre del festival electrónico en México. Sin contar que sus ídolos djs me parecen lamentables. Pero bueno, a mi si me ha tocado carne de calidad que ellos o bien o no han descubierto o simplemente no les va a tocar.

11 años de mi vida dedicados a escribir en este rincón de  Internet que representan:

    • 1 371 posts. Si estuvieran impresas sin problema serían más de una tesis universitaria.
    • Haber trabajado en la empresa en la que siempre quise estar al lado del que fue mi mejor amigo, maestro y el hermano mayor que la vida me puso el tiempo necesario para aprender lo que necesitaba de él: Benjamin Hernandez “B-jay”
    • Ser la fuente para un libro, no, no estoy exagerando a las pruebas me remito.Media soundPor cierto lo pueden comprar aquí. 
    • Escribir para Dj Mag México mientras existió y haber hecho entrevistas como esta, que no están ustedes para saberlo  pero es de mis trofeos de guerra más apreciados. IMG_20140819_140848 IMG_20140819_140929 (2) IMG_20140819_141045 (1)
    • Pase de ser la fan que se tomaba fotos con su dj favorito, a ser quién los entrevistara. photo_2015-08-18_01-15-48Entrevista Chus and Ceballos
    • Ver mi nombre en grande en la pantalla de los proyectos que más he querido en esta vida.

  • Recordar mi historia cada que me haga falta a través de la que fui  en mis propias palabras
  • Ayudar a crecer a mis criaturitas del señor. Más de uno ya está haciendo las suyas solo en esta viña del señor que le llaman música electrónica y en grande.

De este blog, han salido las ideas y sueños más descabellados, que alguien oportunamente me ha ayudado para hacerlo realidad.  Pero en más de una década  tengo una deuda pendiente, una fiesta en forma para celebrar la vida de este, mi proyecto más antiguo en la vida y es hora de remediarlo.

 

Muchas veces me han preguntado quién soy. Solo una clubber y melomana confesa. Blogger que padece seriamente de sus facultades mentales. Que ama con locura y con pasión haber sido y continuar siendo parte de la evolución de la música electrónica en México.

En 1987 nací yo, en hospital de Lindavista. Este blog también nació allí junto con muchos de los sueños que he tenido en placer de ver hacerse realidad. Falta mucho, verdaderamente muchísimo para crear una autentica escena electrónica en México, pero dentro de todo me alegra mucho saber que desde hace más de una década he puesto mi granito de´arena para construir lo que las siguientes generaciones van a poder disfrutar.

Pero mientras eso ocurre Minerva o Atenea 11 años es y a mucha honra.

Un año después

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Hoy estoy en el lugar dónde comenzó hace un año uno de esos cambios radicales en mis ahora 27 años de vida. Desde algún lugar de la Colonia del Valle en el edificio en el que siempre quise vivir. Las cosas que dejé aquí, están por ser empacadas muy pronto hay que regresar a casa. Un año en el que tuve que aprender a madrazos una vez más quién era  yo misma.

No están ustedes para saberlo pero yo si para contarlo, pero me tocó abrir la caja de Pandora: la de mis emociones, por muchos años decidí que era buena idea guardarlas en un rincón dónde no me estorbaran, funcionó bien mientras aprendía lo que quería aprender, pero hace casi un año hubo algo y un alguien que sin querer me sacudió lo suficiente para que sin querer saliera de un rincón enmohecido esa caja que guarde en el rincón más oscuro de mi misma. Ese dónde también estaban las cosas que prefiero no recordar muy seguido.

Me tomó un año y yo creo que me tomará aún más tiempo aprender que eso que estaba en la caja no eran los demonios más grandes de mi propia apocalipsis. Esos que me detuvieron, que frenaron muchas cosas, y es que aún no sé manejarlos. Me salté esa clase que los demás aprenden durante la preparatoria supongo.

 Siento que me estoy despidiendo de una gran etapa de experimentación,  se muy bien, finalmente que es lo que quiero. Y cómo lo quiero, lo que sigue dependerá de un poco de ayuda del Destino y de la gran banda de amigos que me ha puesto en el camino. Tengo que pedir disculpas sobre todo a quiénes en mi afán por probar les he quedado mal.

Vi el amanecer desde el balcón y regresé a terminar este post a la que fue mi cama.  Lo que sigue me asusta pero no me voy a permitir que me frene de nuevo…. es tiempo una vez de un cambio radical. A ver que me encuentro en la siguiente puerta.

Minerva o Atenea 10 años es.

De repente, intento no sentirme ruca, pero estando rodeada de yoloescuincles es casi imposible.  Hoy sentí que algo importante había ocurrido, pero no me acordaba del todo que había sido.  Después de un rato, me acordé lo mala madre que soy. Y es que, está criatura de la red, osea mi blog, hoy cumple 10 años on line.

Una década, 2 lustros, 10 vueltas a la tierra. Ok ya, si fuera un niño ya estaría como por cuarto de primaria. Me divierte mucho  ver como pasan distintas épocas en esta bonita viña del señor de la red.  Hace 10 años para tener un blog tuyo de ti, tenías o que saber programar, o mascar decentemente inglés para poder usar una plataforma como Blogger (antes de que la comprará google). Subir vídeos, nel, eso no ocurrió hasta 2006 cuando youtube comenzó a ser popular. Publicar fotos, era un desmadre, sobretodo si eras un humilde usuario de Blogger que no tenía ni puta idea de código, como yo.

Como de repente llegó el mundo del “social media” y hubo una desbandada de bloggeros que colgaron el sitio, literalmente, porque facebook es mucho más divertido. Hoy hay gueyes que viven de dar conferencias de “Personal Branding” cuando habemos algunos que llegamos antes de que ellos siquiera exploraran un mundo más allá de su pantalla en word.

Independientemente del nuevo estilo de moverse en internet, que afortunadamente es cada vez más democrático. Hoy por hoy, cualquiera con acceso a  la red, es capaz de compartir lo que sabe, lo que piensa, lo que siente, y lo que crea. Eso me parece lo más importante de todo.  Después de 10 años escribiendo tarugadas desde aquí, la neta estoy muy orgullosa, por haberme atrevido, si no hubiera sido de esa manera jamás habría tenido la oportunidad de salirme con la mía.

Se los he dicho muchas veces, y puede que hasta haya aburrido a más de uno. Pero es la neta, por eso lo repito constantemente. Los sueños para convertirse en realidad, requieren trabajar un chingo. Y sobretodo atreverse a hacer cosas que van más allá de la zona de confort en la que nos gusta estar.

No se me van a olvidar jamás, las peleas con mis papás por querer trabajar en medio de la “música de locos”.  Hace unos meses, uno de los colaboradores de Be Tronic, me dijo ¿Qué nunca has sido normal?. Le tuve que responder que no. Porque a final de cuentas desde los 17 años decidí que me la iba rifar como ñera, y exponerme así, sin tapujos a través de la pantalla de este blog.  No sé  a cuantas personas haya llegado, seguro hay un chingo que se burlan de mi,  otras que gracias a este pequeño espacio perdido en la red se han convertido en mis más grandes amigos.  Siempre estuve consciente de que estaba renunciando a cierta “privacidad” al publicar todo lo que me gusta compartir. Porque además me atreví a hacerlo con mi nombre, firma y hasta con mi jeta real.

Pero así se hacen las cosas de frente, y asumiendo las consecuencias.  Ganarse un fan o un hater para eso estoy aquí, porque cuando te los ganas, significa que alguien se tomó la molestia de leer lo que escribes. Y eso, eso no tiene precio.  Grandes cosas han pasado en mi vida, y las voy a seguir compartiendo con ustedes si se dejan.

Después de 10 años, tengo algo que decir, si quieres algo con todo el corazón, eventualmente te puedes salir con la tuya.  La suerte tiene que ver, pero también el esfuerzo que pongas en lo que hagas. Haz las cosas de frente, y disfruta lo que te toqué vivir en ese momento, porque un día te darás cuenta que han pasado 10 años desde que te te volaste una clase de matemáticas en la prepa, para escribir tarugadas en internet.

De corazón, muchas gracias a quienes me han acompañado como lectores, como amigos, como maestros y también como enemigos. Sin ustedes, definitivamente hoy no podría estar escribiendo Minerva o Atenea 10 años es.

 

En 10 años ¿Estarás orgulloso de ser fan de lo que hoy eres?

Entre los 11 y los 16 años, o a veces antes,  junto con la pubertad llega un momento en que defines quién eres realmente. Y en el inter ocurren varias cosas, entre ellas buscas un grupo con el que te identifiques, y normalmente ese grupo viene -o venía- acompañado de música.

Normalmente es en esa época cuando, estás más lleno de pasión por toooooooooooooooooooodo eso. Te desbordas y sientes que tu vida se va a acabar si no vez a tu artista o a tu ídolo. Aunque se la vivan en México, mueres y matarías con gusto por estar ahí si no te dejan.

Voy a sonar anacrónica, pero en algún punto eso pasará a segundo plano. Pero ser fan de algo o de alguien justo en esa importante etapa de transición te trasforma, para bien o para mal y puede que para siempre.

¿Por qué lo digo? Por experiencia propia.  Cuando yo era un dulce, tierna e inocente criaturita, ok dejemoslo en dulce y tierna, por ahí de 1999, mi mejor amiga que se había ido a vivir a Saltillo, me comenzó a enviciar con una banda encabezada por Darren Hayes. Los primeros 3 meses le daba el avión, pero era tanta su insistencia que fui poco a poco descubriendo quién era, de dónde salió, a qué sonaba. Y sin querer encontré algo que me retrataba perfecto en esa época.

Si, masivo, pero que te hablaba al oído, y a pesar de ser un producto diseñado para ser masivo, sentías por dos segundos que no estabas solo, que si había otros que sentían la misma confusión que puede sentir cualquiera que está entrando en la adolescencia.

Justo en esa época, a diferencia de cualquier otro puberto normal, ocurrió algo que me hizo cambiar totalmente mi vida, de golpe, sin aviso y con la fuerza de un bala. Por algún bicho que a cualquiera le habría causado diarrea, a mi en 2 semanas me quito casi por completo la vista.  A pesar de la gravedad del asunto, mis papás decidieron que era buena idea esperar esas 2 semanas para llevarme al hospital.

Para cuando llegué, ya había perdido casi el 80% de la capacidad visual, no soportaba la luz de un celular, ni siquiera con vendas en los ojos.  La recuperación fue un tratamiento  con cortizona y otros esteroides, salvaje y duro. Pero no había opción, era eso o perder completamente la vista.

En mi cama de hospital, mientras dormía soñaba con volver a ver un amanecer con todo su esplendor. Con ver de nuevo la luna, viajar, y tomar fotos de todo lo que me pareciera hermoso, así fuera una abeja sobre una flor. Para ese entonces ya me había dado cuenta que la versión de un Dios judeocristiano no funcionaba para mi. Pero le pedía al Destino que fuera lo que fuera que tuviera escrito para mi, que no me dejará sin la capacidad de ver de ver de nuevo.

Después de 6 meses de agujas, cánulas, cateteres pruebas dolorosas de laboratorio, y otras más sofisticadas, lentamente volví el amanecer, pude volver a leer un libro, y volver a escribir aunque fuera para mi misma en cuaderno viejo.

El tratamiento dejó secuelas con las que he aprendido a sobrevivir,  pero en la época en la que la mayor preocupación es que te vas a poner, yo me veía al espejo medio desfigurada. Perdí casi todo el cabello, y después de 12 años aún no lo he recuperado del todo. También subí muchísimo de peso, los huesos y las articulaciones si de por si estaban medio jodidas por una fiebre reumática que había tenido 3 años antes, quedaron resentidas.  No solo eso, también me informaron que debido a la agresividad del tratamiento, buena parte del desarrollo de mi esqueleto se había detenido. Incluyendo el tamaño del torax que desde entonces es bastante pequeño para el tamaño de los órganos y el resto de mis proporciones. Que tal vez iba a tener osteoporosis prematura. En fin, cosas que deprimirían hasta el más optimista.

La verdad, después de eso fueron, dolorosos años de recuperación anímica y física. Pruebas cada semana. De hecho, mi cumpleaños 15, dos años después del tratamiento, lo celebré esperando una consulta con el neurólogo. Evidentemente por toda la serie de pruebas que me hacían pasar para entender que demonios le pasaba a mi cuerpo, La pasaba esperando sola o con un libro, pero gracias a mi mejor amiga, aún estando en Saltillo me presentó un nuevo motivo para aguantar estoica: ver a Savage Garden en vivo.

Sin querer, me enseñó que había más gente en el mundo que vivía o sobrevivía que no era la única con problemas, y que muchos de ellos quizá, se pudieran arreglar a través en compañía de un extraño que hacía música al otro lado del mundo. Ese extraño llegó a México al teatro chino de Six Flags. Creo que fue uno de los primeros conciertos en hacerse en ese foro. Para mi mala suerte no pude ir. Ni los matasanos ni mis papás me dejaron salir de la casa. Según ellos, estaba todavía muy débil como para “exponerme” Mehhhhhh.

Mi amiga regreso y Darren Hayes regresó a México con un proyecto solista, hizó un showcase en lo que alguna vez fue el Hard Rock Café en Polanco para una estación de radio. Me escapé de la escuela para ganarmelos, y para recogerlos.  El 3 de junio de 2002, definitivamente la vida, el Destino, y todos los Dioses del Olimpo, me adelantaron el mejor regalo de cumpleaños que pude tener: Ver a unos metros de distancia a ese guey por el que daba mi brazo y mi jodido riñón izquierdo.  Esa tarde-noche, entendí que la música es capaz de darle sentido a tu vida, de ser tu compañero en las buenas, en las muy malas y en las que te está llevando la chingada.

A partir de esa noche me prometí a mi misma, que un día esa sensación de estar viva, se la iba a mostrar a otros a través de los medios. Meses después de esa noche conocí a mi Dj de la guarda  Benjamin Hernández , “B-jay”, el responsable de mi educación en la música electrónica y también el que me ayudó directamente a cumplir mi sueño.  Para 2004, eso poco o mucho que estaba aprendiendo, quise compartirlo desde mi muy personal punto de vista y experiencia con quién se dejara a través de este blog.

Y todo comenzó con una rola, y con un remix, que a la larga me llevaría a vivir, ver, y disfrutar las mejores noches de mi vida. Después de perder la vista hace ya hoy 12 años, a pesar de las secuelas, creo que fue uno de los mejores regalos, por que quizá si no hubieran pasado las cosas como ocurrieron, hoy no podría decirles que más de 10 años después estoy bien orgullosa de ser y haber sido fan de eso que hoy aún me lleva a disfrutar todos los días del mejor trabajo del mundo: el hacer lo que más amo y que otros lo disfruten.

¿Y si me atrevo?

Para pocas cosas soy miedosa. Pero hay una, tengo que confesar que si, hay algo que me aterra mala onda desde que tengo uso de razón. Bueno, lo que yo llamo razón:  Las relaciones amorosas.

Ustedes no están para saberlo pero yo sí para contarlo. Durante muchisimo  tiempo, me he concentrado tanto en salirme con la mía que, mis amistades de toda la vida han pagado los platos rotos. Gente que creció conmigo,  y otros que en su momento quise un chingo y dos montones no están tan presentes como quisiera. Si eso pasa con mi tribu, imaginense no’mas como ha estado todo lo demás.

Tengo la enorme ventaja de saber que el amor de mi vida se llama música electrónica, así que, la neta todo lo demás han sido affaires sin mucha importancia. Hasta ahora.  Si sin curiosos o me han stalkeado en social media. Verán que algo ha cambiado en los últimos días.  De repente muchas fotos de florecitas, y menos mala leche de la que acostumbro.  Y si, puede que algunos digan que ya me perdieron, y puede que tengan razón.

Hace unos días decidí jugarme esa carta que, por muchas motivos había dejado bien guardada en un cajón.  Soy de esas, que necesita sentir que todo lo tiene bajo control, y las emociones son algo que nunca he podido mantener valga, la redundancia, bajo ese control.

Al lado de alguien que debe estar igual o más loco que yo, decidí que es hora de experimentar lo que los demás aprenden durante la prepa o antes.  Como cada vez que el miedo me invade, ya estoy aquí.  ¿Qué es lo peor que puede pasar si me atrevo a dar un paso más?

Hasta miedo me di con este post. Me cae.

Una típica mañana de 2003

De vez en cuando… esta bien, esta bien, de vez en diario, se me olvida que soy humana. Cosas como dormir o comer como “gente decente” nunca me han importado. Por ese descuido hacía lo que suelo utilizar para hacer de las mías, he estado varios días en algún lugar entre el limbo, la fiebre y sobretodo en silencio.

De verdad me sorprende lo que un par de días de fiebre pueden ser capaces de hacer con tu cerebro o tus ideas.   En esos momentos de enfermedad y alucinaciones acompañadas de mocos por todas partes, es en los que me da por acordarme de cosas que en su momento parecían sin importancia.

A veces, extraño esa sensación de levantarme por las mañanas  y aventarle algo al despertador, preparar el café, ponerme el espantoso uniforme de secundaria -ya había caído profundamente en el vicio de la cafeína desde los trece-, acordarme que una vez más no hice mi tarea, y prender mi radio.

Entre 2001 y 2002, antes  del amanecer de lunes a viernes, ese era el ritual obligatorio para comenzar el día y poner menos cara de fuchi hasta que pudiera regresar corriendo a casa y volverme a encontrar con mi entonces amado radio.

Tenía sus bealdades eso de que alguien te contara quién era quién, mientras leías un libro nada más por puro gusto. O las pocas veces en las que de verdad hacía la tarea. Y si, efectivamente en esa etapa de  adolescente recién llegada encontré a mi gran amor, que, 13 años después sigo amando con locura y con pasión: la música electrónica.

Hay cosas de esa época cuando iba a la escuela desde las 7:00 de las pinches mañanas hasta las 3:00 o 4:00 PM que me corrían (literal), que se me quedaron muy arraigadas, además de que son parte indispensable de un trabajo como este en el que la enorme mayoría somos autodidactas. Eso, aprender por tu propia cuenta.  Ir descubriendo sonidos y productores nuevos. Leer por el gusto de hacerlo, o por mantenerte permanentemente actualizado de todo el chisme, digo, este; información acerca de la industria y algunas otras cosas que nunca están de más.

Es increíble lo que puede hacerte recordar una gripe, de esas que te hace alucinar entre el pasado y el presente, de esas que te sacan una sonrisa instantánea. Todos tenemos rituales para comenzar el día, o hasta para procrastinar, rituales que en esencia son muy parecidos a los que teníamos desde los 13 años o antes.  Los de esta generación, es decir, los que nacieron después de 1990, deben ser ligeralmente diferentes, supongo. Aunque la verdad lo ignoro, a veces me gustaría poder entender más a los yolo. De entrada para sentirme menos vieja. Ahora si me está comenzando a pesar tener más de 25 años en el papel  y no solo aparentarlos.

Si, definitivamente extraño ponerme el uniforme de la escuela, y aunque sigo usando una mochila, en ella ya no hay libros de texto o cuadernos forrados con fotos de los djs que más admiraba. Hay responsabilidades, cuentas, y como 200 locuras que eventualmente ejecuto.

Extraño mandar a la $())=$#$?))  por dos segundos a la infame clase de 7:00 AM y voltear a ver el amanecer pensando que un día iba ser grande y que iba a poder salirme con la mía. Extraño la hora del receso y poder evadirme totalmente de la bola de tarados pubertos, más tarados que yo, con los audífonos y una rolita como esta.

Me urgía tener más de 13 años,  y ahora, por momentos me gustaría volver a tener esa edad. Los años y las desveladas cobran factura. Pero vale la pena, creo que la niña que era en 2003 estaría igual de fascinada que yo ahora mismo con las maldades que hago.