Después de todo no es tan malo

Ya me urge que sea la Natividad para irme con mi abuela. Medio desconectar mis neuronas y comer pavo hasta reventar. Pero la verdad de todo es que sigo extrañando a mi abuela bien cabrón, y a mi gorda peluda también. Quiero estar unos días con ellas, como antes. Se me sigue rompiendo el corazón … Continúa leyendo Después de todo no es tan malo